El impuesto de circulación de Salamanca es el más caro de Castilla y León

El impuesto de circulación de Salamanca es el más caro de Castilla y León

La media que tiene que pagar un salmantino por el impuesto de circulación, uno de los cinco que dependen del Ayuntamiento, asciende hasta los 128 euros. Este es el resultado que surge de dividir por su número los cinco precios que el Ayuntamiento de Salamanca tiene establecidos para los diferentes turismos en función de sus caballos fiscales.

De esta manera, el precio varía desde los 25,12 euros para los turismos de menos de ocho caballos fiscales hasta los 224 euros para los que cuentan con 20 o más caballos fiscales. Entre medias, el impuesto de circulación tiene un valor de 67,76 euros hasta los 12 caballos fiscales, 143,88 euros hasta los 16 y 179,22 euros hasta los 20. 

Estos precios suponen un aumento de los mismos del 100% desde el año 2001 en el que el montante total ascendía hasta la mitad. Desde entonces, estos han aumentado paulatinamente hasta el año 2014, desde el que permanece estable en todos los casos. Además, el Ayuntamiento, a través del equipo de Gobierno, ya ha anunciado que en 2017 también se mantendrán congelados los impuestos en Salamanca. 

El mayor aumento llegó precisamente en el año 2002, en el que los precios aumentaron en más de un 30%. En el 2005 la subida fue también importante, entre el 10% y el 15%, en función del tramo entre caballos fiscales. En el 2010 no subió el precio y, desde entonces, han aumentado hasta los actuales. 

La congelación actual, además de un compromiso del equipo de Gobierno adquirido a través del documento firmado con Ciudadanos antes de la actual legislatura, supone un cumplimiento de la Ley. De hecho, la Ley Reguladora de las Haciendas Locales marca en un máximo del doble el incremento de las cuotas fijadas en la misma Ley que son, exactamente, la mitad de lo que ahora recauda por turismo el Ayuntamiento de Salamanca. 

Otros vehículos

Exactamente lo mismo ocurre con otros vehículos. Los autobuses no exentos del pago de este impuesto también han visto multiplicado por dos el precio que deben abonar al Ayuntamiento desde el 2001. Los de menos de 21 plazas tienen un precio de 165,46 euros, mientras que los que lleguen hasta las 50, de 235,68 euros. Más aún, 294,54, es el impuesto de circulación para los autobuses de más de 50 plazas. 

En el caso de los camiones, el precio asciende desde los 84,03 euros para los que puedan transportar menos de 1.000 kilogramos de carga útil hasta los 294,54 euros para los más de 10.000 kilogramos. Además, el precio llega hasta los 165,46 euros y los 235,68 euros para los camiones de hasta 3.000 kilogramos y hasta los 10.000, respectivamente. 

Para los ciclomotores, el precio es de 8,73 euros, al igual que para los motocicletas hasta los 125 centímetros cúbicos. Hasta 250, el aumento en el impuesto asciende a los 15,06 euros y hasta los 30,06 hasta los 500 centímetros cúbicos. Hasta los mil llega al doble que el anterior y para las de más cilindrada es de 120,38 euros. 

También tienen precio los tractores y remolques. En el primero de los casos, según caballos fiscales el impuesto a pagar es de 35,12, 55,2 y 165,46 euros según lleguen hasta los 16, los 25 o los superen, respectivamente. Mismo precio deben pagar los remolques según su carga hasta los 1.000 kilogramos, 3.000 o más de esta cifra.

En todos los casos, salvo en estos dos últimos, el aumento en los últimos quince años también ha sido del doble. También, y cumpliendo el compromiso y la Ley, se ha congelado el impuesto desde el año 2014, último en el que hubo un ascenso algo menor del 2%.

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