Edición a la zamorana

Edición a la zamorana
El Museo Etnográfico celebra el I Encuentro de Editoriales Artesanales, una iniciativa que reúne a aficionados y a profesionales del mundo del libro en torno a distintos talleres, conferencias y un mercadillo editorial en el que participa una decena de firmas locales y nacionales. Asimismo, desde la organización lanzaron un reto a cinco artistas locales que anoche presentaron su proyecto editorial

“Resulta curioso que en el mismo momento en que los grandes grupos editoriales están redactando la necrológica definitiva para el libro impreso, otros grupos -de personas, no de empresas- se lanzan a la aventura de editar en diferentes formatos, en diferentes soportes o para diferentes públicos desde una perspectiva artesanal… ¿son estos los “irreductibles galos” de la edición? ¿Es un oficio o es un arte?”

Bajo esta premisa, Emilio Ruiz Trueba, bibliotecario del Museo Etnográfico de Castilla y León, ideó el primer Encuentro de Editoriales Artesanales que desde este viernes se celebra en el Museo. Tal y como explicaba el organizador, el proyecto ha ido madurando desde hace un par de años debido a la nueva coyuntura editorial. “De repente ves que sobre todo gente joven empieza a funcionar como se funcionaba antes y te preguntas por qué. Entonces decidimos organizar un encuentro para que nos lo cuenten”, explicaba. 

Durante la inauguración celebrada este viernes, el responsable aseguraba que no existe un encuentro de editoriales tan específico como este a nivel nacional por lo que se espera que el evento creado en Zamora vaya consolidándose con el paso de los años. Fabio de la Flor, de la Editorial Delirio, abrió la primera jornada abordando la realidad del mercado actual del libro con los distintos porcentajes dedicados a la edición, maquetación, impresión o distribución, además del IVA. Por su parte, Paco Vela relató su experiencia personal con la Oficina Tipográfica Marvel en la ponencia titulada ‘Una editorial con mucho plomo’ y, de forma paralela, la Biblioteca del Museo acogió un taller de elaboración de un libro con cartón a cargo de Carolina Espinoza y Miguel Ángel González, de Meninas Cartoneras. 

Por último, el salón de actos acogió la mesa redonda ‘Edición a la zamorana’. Ya que en Zamora no hay ninguna editorial artesanal, Emilio Ruiz decidió reunir a artistas locales de “diferentes sensibilidades” para plantearles un reto: presentar un proyecto realizado expresamente para este encuentro. 

Así, el fotógrafo Alberto Furket dio a conocer vía telefónica sus “diarios negros”: cuadernos que compilan algunas de sus imágenes de “fotografía callejera” y que evocan emociones y recuerdos de viajes “no solo de carretera sino también interiores”, argumentaba. En la misma línea, Romina y Marina Domínguez del estudio La puerta de la cabeza dieron a conocer su Fanzine: una publicación en vías de creación que reunirá más de sesenta creaciones de ilustradores, poetas y artistas de todo el mundo. 

En la vertiente más plástica, la etnomusicóloga Julia Andrés Oliveira presentó sus creaciones en tres dimensiones ‘DOMlab’: pequeñas historias relatadas a modo de cómic en viñetas en relieve y fabricadas con distintos materiales; y Guillermo Alonso Muriel, licenciado en Bellas Artes y gerente del espacio Chachi&Chachi, mostró una escultura mosaico creada a partir de catálogos de arte. “Antes trabajaba en la difusión de arte contemporáneo y me llegaban catálogos de artistas que la verdad  me aburrían bastante porque siempre eran los mismos textos, parecidos a los de los comisarios, muy crípticos. Por ello decidí utilizar los catálogos para hacer otro libro”, explicaba. 

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