Berkeley asegura que realiza sus sondeos “siguiendo escrupulosamente los procedimientos establecidos"

Berkeley asegura que realiza sus sondeos “siguiendo escrupulosamente los procedimientos establecidos"

Tras la denuncia interpuesta por la plataforma Stop Uranio en la que acusa a la empresa Berkeley Minera España de “mala praxis” en la ejecución y restauración de sondeos de explotación de uranio y gestión de residuos radioactivos en Retortillo, la empresa ha salido al paso de esas acusaciones aclarando que las actividades de investigación y sondeos que está realizando actualmente en ese término municipal salmantino se realizan “cumpliendo escrupulosamente toda la normativa vigente”. Los trabajos, precisa la compañía, “cuentan con todas las autorizaciones preceptivas en regla y se desarrollan conforme al Plan de Labores anual, incluyendo su restauración, que se lleva a cabo siguiendo el procedimiento previsto en el plan de restauración aprobado a tal efecto”. 

 

A juicio de Berkeley, la plataforma Stop Uranio “confunde los condicionados y procedimientos establecidos en el Plan de Restauración aprobado para la Concesión de Explotación, y que considera todas aquellas actividades que habrá que realizar derivadas de la actividad extractiva, con los procedimientos previstos en el plan de restauración para las labores de investigación, que son las que la empresa está realizando en este momento”.

 

La actividad de investigación llevada a cabo y en particular los sondeos, no generan residuos mineros, y menos de carácter radiactivo, por lo que, resalta la empresa, “las manifestaciones que sobre estos sondeos ha realizado Stop Uranio, que son falsas, carecen de rigor y no se corresponden con la realidad”.

 

Desde el punto de vista radiológico, todas las operaciones se realizan de acuerdo con el condicionado que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha establecido para las mismas, incluyendo una caracterización previa del emplazamiento y otra posterior a la restauración, de manera que se prueba la ausencia de afección radiológica al medio, datos que evidentemente son periódicamente enviados al CSN para su apreciación. Para Berkeley “es importante en este sentido destacar el desconocimiento en la materia que demuestra Stop Uranio, ya que hablan de dosis sin especificar el intervalo de tiempo en el que ha medido, necesario para realizar una comparación apropiada”. Además, la comparación la realizan “de forma errónea” ya que comparan datos “supuestamente tomados de las zonas restauradas y los comparan con otras zonas, lo cual no es en ningún caso válido ya que el terreno experimenta una alta variabilidad y sólo se puede comparar una zona con ella misma antes y después de realizar la actividad”. De igual forma se podría probar que las mediciones de dosis obtenidas en las zonas de sondeos “son inferiores de algunas otras que se podrían obtener en otros emplazamientos cercanos debido a que, por ejemplo, el mineral esté aflorando”.

 

Respecto a las labores realizadas, Berkeley aclara que en las labores de investigación que conllevan la ejecución de sondeos, se abren pequeñas balsas de decantación que se utilizan, como su nombre indica, para decantar los sólidos en suspensión que acarrea el agua con la que se refrigera y las coronas de perforación. Una vez se termina el sondeo se cierran utilizando para ello el mismo material que previamente se había excavado de acuerdo con el Plan de Restauración. Posteriormente se recubre de la cubierta vegetal que previamente también existía, de manera que la afección al medio queda anulada. 

 

Por todo ello Berkeley Minera rechaza tajantemente las afirmaciones de que se abandonen los residuos producidos por la perforación al lado del sondeo puesto que “todos y cada uno de los sondeos realizados son restaurados a la mayor brevedad”. Evidentemente, la restauración se efectúa una vez el sondeo está concluido y no es posible hacerlo mientras se está realizando. Por otra parte, la empresa remarca que las bolsas con las muestras que se sacan de los sondeos son debidamente clasificadas y enviadas a los laboratorios para su análisis. Las fotografías que “de forma falaz” presenta Stop Uranio de estas bolsas “para intentar acreditar que han sido abandonadas” se corresponden, explica la empresa, con el momento en el que habían obtenido de la máquina perforadora y que por tanto aún no habían sido trasladadas.

 

En conclusión, Stop Uranio “está haciendo denuncias de manera absolutamente infundada basándose en hechos que no responden a la realidad, argumentando que no se siguen planes de restauración que no son de aplicación a estas operaciones mientras que se obvian los que sí son de aplicación, y olvidando también que todas estas operaciones se realizan “caracterizando el entorno antes y después de la ejecución de los sondeos, enviándose todo estos datos al CSN para su revisión”.

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