La droga continúa en Buenos Aires mientras la problemática social va en aumento

La droga continúa en Buenos Aires mientras la problemática social va en aumento

La desesperación de los vecinos de Buenos Aires lejos de disminuir ha aumentado respecto al mes de enero de 2014. Los acontecimientos de hace un año –dos tiroteos en apenas 15 días- motivaron el inicio de las conversaciones entre las tres instituciones implicadas –Ayuntamiento, Junta y Subdelegación- y el movimiento vecinal que ‘exige’ una convivencia normalizada en el barrio.

Pese a la euforia inicial en la que parecían vislumbrarse soluciones en el horizonte, el paso del tiempo ha acabado con la ilusión y esperanza de muchas familias, y hoy en día son muy pocos los que creen que la situación en Buenos Aires puede tener un buen final. 

Buena muestra de ello es que en los últimos meses se han marchado  2 o 3 familias de las de “toda la vida”, hartas de no poder llevar una convivencia normalizada. Han tirado la toalla, y ese es el sentir de otras muchas que no dejan el barrio porque no consiguen vender sus viviendas para comprar otras en un lugar diferente.

Buenos Aires cuenta actualmente con una población cercana a las 1.000 personas, de las que aproximadamente el 80% pertenece a la etnia gitana. Dentro de dicho colectivo, más de la mitad está relacionada con el mundo del narcotráfico, y el resto no se implica en las iniciativas vecinales.

Lucha vecinal e institucional

Pese a los problemas, todavía existe un pequeño grupo de familias y vecinos que están convencidos de que la lucha vecinal conjunta con las instituciones es la única solución a la convivencia en Buenos Aires. Creen que en este año se ha dado algún paso, aunque también aseguran que “seguramente llegamos tarde y mal”.

Así, por primera vez en todos estos años se ha marcado un espacio político en el que las tres instituciones y los vecinos han podido dialogar, lo que supone un hito importante. Además, se ha tomado conciencia también por primera vez de que Buenos Aires sufre un doble problema, el social y el de la seguridad ciudadana vinculada directamente con el narcotráfico.

De esta manera si se une la dimensión social a la del narcotráfico, se ha dado un paso positivo gracias a la creación de un grupo de trabajo con las tres instituciones. Se mantienen reuniones periódicas a las que no se da publicidad para tratar temas educativos, de vivienda y de seguridad, aunque las mismas no han conseguido frenar hasta el momento la situación en Buenos Aires.    
      

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