Un singular mercado muestra el mundo campesino de principios del siglo XX

Un singular mercado muestra el mundo campesino de principios del siglo XX
Hasta hace no mucho tiempo, Miranda de Azán se llenaba de jornaleros que en la época de siega venían a trabajar en los campos. Procedentes de otras comarcas, se alojaban con los labriegos del lugar, dormían en sus casas y corrales, comían con ellos y, junto con sus historias, leyendas y canciones, llenaban las alforjas y los carros de trabajo que habían realizado a lo lago del invierno para poder vender en el municipio diversidad de productos como la miel, quesos, salazones, paños, cestería, hojalatas, artesanía, productos de sus huertos, ectétera.
 
El caso es que hoy todo eso ha cambiado. Pero aún queda sitio para la tradición y para hacer que costumbres como la anunciada anteriormente no se pierdan y se mantenga la esencia de lo antiguo y original. Lo histórico. Por ello, en homenaje a aquellos labradores y vecinos que vivieron esas costumbres, el Ayuntamiento ha celebrado un Merado Campesino, ambientado en el tiempo entre los años 1890 y 1930. Un mercado donde el pequeño productor pueda vender su trabajo y donde tenga cabida la artesanía tradicional, los productos regionales, el arte y el folklore. Este mercado se engloba dentro de toda una serie de prácticas y proyectos que Miranda de Azán como un Municipio del Bien Común.
 
Más en profundidad
 
Este año se amplía el número de puestos para ofrecer una oferta más variada y completa de productos. Más de cincuenta puestos tradicionales, entre los que encontraremos a hortelanos, joyeros, curtidores, plateros, anticuarios, panadeos, ganaderos, etcétera. En definitiva, a todas aquellas personas que se dedican a vender sus productos artesanales, como la miel, vino, cerveza, quesos, dulces, aceites, frutos, helados, aperos de labranza o los que muestran sus labores en la creación de jabones, vestidos, mantelerías, cestas o juguetes entre otras muchas más cosas.
 
De la misma manera, se mejora la oferta gastronómica. Para ello, se ha aumentado también el número de tabernas y bares tradicionales donde poder comer y beber, descansar y disfrutar del ambiente. También habrá espacio y cabida para los niños, en la zona infantil, donde realizarán juegos tradicionales, leerán cuentos o realizarán manualidades relacionadas con la temática gracias a la implicación del equipo de animación.
 
Tiempo, también, para el pasacalles de la gaita y tamboril que animará la estancia y para valorar la mejor ambientación dotando al participante con un premio de 100 euros. Cerrará la jornada, a las 20:00 horas, el concierto del grupo salmantino Folk On Crest, donde los espectadores disfrutarán de la fusión de la música charra con músicas y estilos de otras latitudes.
 
A destacar
 
El mercado campesino es un mercado de proximidad, de economía social con productos de la tierra y artesanía. Todos los participantes son pequeños productores o artesanos de la provincia de Salamanca, incluidos los músicos. Este año, además, casi se duplica el número de puestos habiendo un total de 52. El éxito entre los participantes de ediciones anteriores ha hecho que esta iniciativa perdure en el tiempo y se convierta en una cita cultural imprescindible en la provincia, haciendo de Miranda de Azán el centro y referencia de las labores y costumbres de antes.
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