El Campanazo desata la locura del Carnaval del Toro

El Campanazo desata la locura del Carnaval del Toro
Supone el inicio oficial del antruejo mirobrigense con la presencia de miles de personas en la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo. Arrancan de esta forma seis jornadas de celebraciones sin descanso en las que no faltarán los disfraces más imaginativos o atrevidos, la música, el jolgorio por todos los rincones del municipio y, sobre todo, los toros. Para todos los gustos y a todas horas

La cuenta atrás terminó ya en Ciudad Rodrigo. La localidad ha estallado este viernes en fiestas en el momento en el que la popular campana gorda comenzó a repicar anunciando el inicio oficial de las fiestas más esperadas por unos farinatos que se volvieron a dar cita por miles sobre la arena de la Plaza Mayor mirobrigense convertida estos días de nuevo en una de las Plazas de Toros más pintorescas de Salamanca.

El campanazo de este año retumbó aún más gracias al refuerzo en la megafonía. El popular maletilla Conrado se dirigió a los miles de personas congregadas en la Plaza para desearles un feliz antruejo, unas palabras que derivaron en una atronadora ovación para quien se ha convertido por derecho en uno de los símbolos de este Carnaval del Toro. Las charangas volvieron a animar la espera hasta que la localidad estalló con el sonido de la popular campana gorda, música para los oídos de quienes ansían durante un largo año la llegada de este emocionante momento.

Al ritmo de las charangas, mirobrigenses, salmantinos procedentes de toda la provincia, españoles llegados desde diversos rincones de la península, un buen puñado de portugueses y hasta curiosos recién aterrizados desde destinos más exóticos se mezclaron para disfrutar de uno de los momentos más emblemáticos del antruejo mirobrigense, impulsado por noveno año consecutivo desde la peña carnavaldeltoro.es.

La actividad se inició, como de costumbre, mucho antes del estallido del campanazo. A la quedada en El Registro para niños y personas con dificultades de movilidad le siguió, quince minutos después la concentración popular junto al Árbol Gordo. Otro año más un caudaloso río de gente dispuesta a pasárselo en grande se dirigió en un inmenso cortejo al epicentro de la diversión.

Arrancan de esta forma seis jornadas de celebraciones sin descanso en las que no faltarán los disfraces más imaginativos o atrevidos, la música, el jolgorio por todos los rincones del municipio y, sobre todo, los toros. Para todos los gustos y a todas horas.

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