Ignacio Galán considera agridulce la reforma energética

Ignacio Galán considera agridulce la reforma energética
El presidente de Iberdrola, el salmantino Ignacio Galán, ha publicado un artículo en su blog en que considera que la reforma energética aprobada por el Gobierno el pasado 12 de julio "merece una valoración sosegada, pero buscando exponer con claridad el sabor agridulce de las medidas". Así, asegura que "todos compartimos la necesidad de acabar con el déficit de tarifa eléctrico, una pesada losa sobre el sector, los consumidores y el Estado. La reforma supone, en ese sentido, un intento loable de poner fin al déficit y a los desequilibrios estructurales que lastran al sector eléctrico y merman la competitividad de nuestra economía".

Pero añade que "sin poder efectuar una evaluación exacta del impacto de las medidas, dado que la tramitación de algunas de ellas puede durar varios meses, se puede afirmar que se trata de una reforma con más partes agrias que dulces. Pone fin al déficit de tarifa estructural, pero a costa de aquellos que no lo han generado ni han sido responsables de su planificación".

 
Explica Galán que el Gobierno ha reiterado que el principal objetivo de la reforma es la eliminación definitiva del déficit, un grave desequilibro cuya cuantía supera los 26.000 millones de euros. "Para alcanzar esta cifra insostenible ha sido necesaria la acumulación pertinaz de errores de los diferentes Gobiernos durante años y la contemplación de la formación de esta inmensa bola de nieve sin hacer nada para evitarlo o, peor aún, adoptando medidas a sabiendas de que provocarían su crecimiento exponencial, como ha sido el caso del aumento de primas a las energías solares sin esperar a que alcanzasen la suficiente madurez tecnológica", argumenta.
 
Por eso, continúa, "el sector tradicional es eficiente, como lo demuestra el hecho de que el precio mayorista de la energía en España es un 10% inferior a la media de los principales países europeos, y la retribución de la distribución un 20% menor. Por tanto, el auténtico problema del sector eléctrico en España es este crecimiento exponencial de las primas a tecnologías inmaduras e ineficientes, así como la inclusión en la factura eléctrica de partidas que nada tienen que ver con el suministro y una fiscalidad local, autonómica y nacional sin parangón en otros países".
 
A juicio de Galán, "parecería razonable buscar la solución al problema del déficit en los factores que lo están generando, evitando transferir rentas de los sectores más eficientes a los ineficientes, pero no ha sido así. No parece lógico parar o cerrar instalaciones que producen a 50 euros para que sigan produciendo las que cuestan 450 euros, ni que continúen incrementándose las obligaciones ajenas al suministro incluidas en la factura eléctrica, ni que se mantenga una fiscalidad enorme. El sector eléctrico ha hecho un duro sacrificio en los últimos años, difícilmente comparable con el de cualquier otro de nuestra economía, para corregir los errores de planificación que cometían los sucesivos Gobiernos".
 
Energías renovables

"Tampoco es positiva la nueva regulación para las renovables más eficientes, ya que se prevé un impacto desigual para las tecnologías maduras e inmaduras. Y es que no todas las renovables son iguales: mientras la eólica supone en torno a un 20% de la energía generada en España y representa el 17% de los costes de producción del sistema, las solares sólo aportan un 4% y, sin embargo, incrementan el coste de la energía un 30%", continúa Ignacio Galán.

 
Y concluye: "Todo ello nos lleva a pensar que se ha perdido una magnífica oportunidad de haber logrado una regulación coherente con unos objetivos de política energética que deberían haberse publicado previamente y que, a día de hoy, se desconocen. Esto hubiera permitido afrontar con garantías los enormes retos tecnológicos a los que se enfrenta este sector en los próximos años. Ante este panorama, nos queda un margen de optimismo. El Gobierno tiene la ocasión, durante la tramitación parlamentaria y el desarrollo normativo de las medidas aprobadas, de introducir las mejoras necesarias para dotar al sistema de racionalidad y diseñar un plan energético a futuro. Confiamos en ello para que se introduzcan los mecanismos necesarios en una reforma que debe tener más luces que sombras".
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