Brutal agresión de un ciclista a una conductora por adelantarle con el coche

Brutal agresión de un ciclista a una conductora por adelantarle con el coche

Una mujer de 45 años, Ana A.R., ha sido víctima de una brutal agresión por parte de un ciclista por adelantarle con su coche cuando circulaba por Salamanca. Hechos que están pendientes de esclarecer, pues el agresor huyó sin poder ser identificado por la Policía, por lo que la víctima reclama la colaboración ciudadana para poder dar con él.

Según consta en la denuncia, a la que ha tenido acceso SALAMANCA24HORAS en exclusiva, los hechos se produjeron el pasado viernes 19 de febrero, sobre las 14:30 horas, cuando la mujer circulaba por el paseo de Canalejas y giró hacia el paseo de Rector Esperabé. Entonces adelantó a un ciclista que se encontró en el carril derecho. Pero al llegar al semáforo de San Polo, el ciclista se colocó a su lado y le recriminó el adelantamiento porque había pasado muy cerca y casi lo tira al suelo.

La mujer le dijo que había pasado con suficiente distancia e incluso le apuntó al ciclista que circulaba sin casco, pero él, muy alterado y llamando ignorante y analfabeta a la conductora en repetidas ocasiones, se colocó delante del coche y comenzó a circular delante de los vehículos, entorpeciendo el tráfico. La conductora decidió volver a adelantarlo, pero el ciclista salió detrás (esta calle tiene la velocidad limitada a 30 kilómetros por hora, regulada por un radar), “escupiéndole el coche y dándole puñetazos al vehículo”, según recoge la denuncia.

La conductora paró el coche y bajó la ventanilla para preguntarle qué estaba haciendo, pero el ciclista le escupió en la cara y comenzó a darle puñetazos mientras la insultaba "zorra hija de puta". Ella abrió la puerta y se bajó para evitar la agresión, pero el ciclista la empujó, la tiró al suelo y siguió golpeándola. "Intenté zafarme como pude pero un golpe me dejó en el suelo", añade la víctima.

Alguno de los presentes intentó parar la agresión, pero sólo de palabra, “era hora de comer y estaban más preocupados de irse a casa”, lamenta Ana, hasta que unos alumnos de la escuela Santiago Uno salieron en busca del ciclista, que se dio a la fuga. "Le dije que tuviera el valor de quedarse después de que llamara a la Policía pero dijo aquí me voy a quedar yo ahora, ahí te quedas”. Y la víctima quedó ensangrentada y llena de golpes.

Múltiples lesiones

La mujer fue atendida por los servicios sanitarios del Sacyl y trasladada hasta el hospital Clínico de Salamanca. El resultado de la agresión, como consta en el parte de lesiones al que también ha tenido acceso SALAMANCA24HORAS en exclusiva, es de traumatismo craneoencefálico, lesiones en toda la cara, destacando los huesos propios de la nariz, así como la fractura de la falange de un dedo izquierdo, debiendo ser escayolada.

Tan desesperada se llegó a encontrar Ana que, ensangrentada y magullada, incluso sin una zapatilla tras ser arrojada al suelo, quiso salir corriendo detrás de su agresor y estar dispuesta a que la siguiera golpeando. “En ese momento sólo pensaba en que así podía retenerlo más hasta que llegara la Policía, aunque sea pegándome lo aguanto y lo freno”. Pero los agentes llegaron cuando el ciclista ya había huído.

Revisión de las cámaras de seguridad y de tráfico

Ana lamenta la inacción policial desde el viernes, sin haber revisado las cámaras de seguridad de los hoteles de la zona, o de tráfico, pues asegura haber ido a todos estos sitios “y la policía no ha aparecido por allí”. Tampoco recogieron muestras de los escupitajos que dejó el agresor en el coche, para tener su ADN, pues según le explicaron esas pruebas sólo se realizan en caso de crímenes u otros delitos mayores.

Por eso, el asunto ya está en los Juzgados de manos de SOS Abogados, que han solicitado las grabaciones de las cámaras de tráfico que hay junto a la iglesia de San Polo, así como las cámaras de seguridad de los hoteles de la zona y del Museo de Historia de la Automoción. De esta forma se espera identificar al agresor para su posterior detención.

No obstante, la víctima reclama la colaboración ciudadana para que si alguien presenció la agresión y llegara a grabarla con un teléfono móvil pueda aportar la prueba a la Policía Nacional llamando al 091, o prestarse a ser testigo si el ciclista llega a ser detenido. Ana ya cuenta con varios testigos, alumnos de la escuela Santiago Uno que vieron al agresor y serían capaces de reconocerlo, al igual que la víctima. Se trata de un varón de unos treinta años, 1,70 metros de estatura, complexión delgada, pelo castaño y piel blanca, vistiendo una parka beige.

 

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