Réplicas sintéticas para analizar manchas de sangre en herramientas prehistóricas

Réplicas sintéticas para analizar manchas de sangre en herramientas prehistóricas

Algunos especímenes arqueológicos o etnográficos no están disponibles para su examen directo usando un microscopio electrónico de barrido a causa de obstáculos metodológicos. Por ejemplo, la pieza es demasiado grande para caber en la cámara de tal instrumento, o bien es una estructura que no se puede mover de su lugar, como un altar ceremonial. También pueden haber problemas legales, porque el custodio o propietario no permitan sacarlo del museo o colección particular. En este contexto, las réplicas sintéticas se abren camino en muchos campos. Actualmente, la odontología, la paleontología, la criminalística y la arqueología son ya algunos de los campos donde se aplican.

En el IPHES, las réplicas sintéticas se utilizan en diferentes tipos de investigaciones (tafonomía, paleoantropología, tecnología prehistórica) desde hace mucho tiempo. En tecnología prehistórica, hasta ahora este tipo de réplicas se han utilizado para el examen microscópico de huellas de uso, pero su aplicación a residuos orgánicos no había recibido el mismo interés. Ahora, esta situación puede cambiar con la aportación científica que ha realizado el biólogo e investigador Policarpo Hortolá. 

En un estudio experimental publicado en la revista ‘Microscopy and Microanalysis’, demuestra que las réplicas sintéticas pueden reproducir fielmente la morfología de los glóbulos rojos en manchas de sangre. Por lo tanto, “son factibles para la identificación, vía microscopio electrónico de barrido, de manchas de sangre sobre objetos arqueológicos y etnográficos”, asegura.

“Metodológicamente es donde representa el avance más importante, al poder examinar al microscopio réplicas de residuos orgánicos en vez de los originales”, puntualiza el mismo investigador. Además, podría ser aplicable a residuos orgánicos diferentes de la sangre (músculo, piel, tendón, etc.), así como a la superficie de otros tipos de especímenes, por ejemplo, muestras clínicas o piezas industriales, cuando por cualquier motivo el original no está disponible para su estudio microscópico.

Para averiguar la viabilidad de las réplicas sintéticas, el profesor Hortolá efectuó un estudio experimental con manchas de sangre humana sobre piedra, madera y concha, que son algunos de los materiales orgánicos utilizados por sociedades prehistóricas y etnohistóricas para la fabricación de sus objetos. La finalidad era evaluar la viabilidad de utilizar réplicas sintéticas para la identificación de manchas de sangre a través de la morfología de los glóbulos rojos.

En sentido amplio, si se pueden hacer réplicas de residuos orgánicos sin dañar originales valiosos, entonces se podrían estudiar microscópicamente sin necesidad de sacar las piezas originales de los museos o colecciones privadas.

Para conseguir la réplica se hicieron primero moldes de silicona de las áreas manchadas con sangre, a partir de los cuales se obtuvieron copias de resina de poliuretano. Posteriormente, se examinaron las muestras originales y sus correspondientes réplicas de resina con un microscopio electrónico de barrido. Finalmente, se compararon los resultados obtenidos de las dos maneras. “Hay que destacar que, en todas las muestras estudiadas, se constató la capacidad de las réplicas para reproducir la morfología de los glóbulos rojos en las manchas de sangre”, afirma.

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