Salamanca arropa a Agustín Casillas en su ingreso en el Centro de Estudios Salmantinos

Salamanca arropa a Agustín Casillas en su ingreso en el Centro de Estudios Salmantinos

El Salón de Recepciones del Ayuntamiento de Salamanca acogió este miércoles el acto en el que el escultor Agustín Casillas pronunció el discurso de ingreso en el Centro de Estudios Salmantinos (CES). Le responderá el miembro numerario y secretario, Francisco Morales Izquierdo, mientras que la presentación corrió a cargo del presidente de la institución cultural, Jesús Málaga Guerrero.

En su intervención, Agustín Casillas se refirió de modo muy particular al proceso de creación de una cabeza de Miguel de Unamuno que ha realizado para la ocasión y que entregó al Centro de Estudios Salmantinos en señal de agradecimiento por el reconocimiento que se le dispensa. Un reconocimiento a todas luces merecido, dada la trayectoria de este prolífico artista, que ha sido definido como el “escultor salmantino por excelencia”, tanto por el sello de esta tierra con que ha marcado su obra como por la nutrida -hasta ahora no igualada- presencia de ésta en las calles y plazas de la ciudad que le vio nacer.  

En el curso del acto también se procedió a la presentación del libro 'Gente nuestra', que incluido en la Serie Minor del CES -nutrida, asimismo, por otros discursos de ingreso- reúne en sus páginas las sensaciones de una cuarentena de autores sobre otras tantas piezas del escultor, todas ellas expuestas en lugares públicos -rincones diversos de nuestra ciudad- o edificios de público acceso. 

Biografía

Agustín Casillas Osado nació en Salamanca en 1921 y ya con diez años (de 1931 a 1935) asistía a clases de dibujo lineal en la Escuela de Nobles y Bellas Artes de San Eloy, ampliando posteriormente conocimientos sobre dibujo artístico y escultura (vaciado y modelado) en la Escuela de Artes y Oficios de Salamanca (1936-1946).

Mediada la década de los cuarenta del pasado siglo crea su propio taller y abre su amplio catálogo de exposiciones, que le han llevado a difundir su obra fuera de Salamanca, llegando no solo a otros puntos de la geografía española, sino también diferentes ciudades del vecino Portugal y otros lugares del mundo, entre los que se encuentra  la ciudad alemana de Würzburg, con la que Salamanca se hermanó en 1980.

La Salina, en septiembre de 2009, acogió la hasta ahora última gran exposición individual: “Casillas: identidades salmantinas”, promovida por el Instituto de las Identidades, de la Diputación Provincial de Salamanca.

En su extensa trayectoria artística, aparte de galardones locales y provinciales, ha recibido premios de ámbito regional y distinciones nacionales. El Ayuntamiento de Salamanca  le concedió, en 2015, la Medalla de Oro de la ciudad.

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