La casa de los sueños

La casa de los sueños

Ponce dibujó los planos de una gran faena al cuarto, dejando claro que él es un arquitecto de la tauromaquia y esta tarde ha conseguido entrar y abrir la casa de los sueños. Estética, veteranía…¡y la entrega! El torero valenciano trajo su maestría acompañada de una especial frescura como si soñase de nuevo con ser figura del toreo. Ni un toque, ni uno solo recibió su muleta en una tanda de cinco derechazos profundos. La exigencia le vino a Ponce con el dichoso viento que molestaba continuamente, y por otro, el exigente toro al que Ponce toreó muy despacio al natural. Rompieron él, el toro y el público en una tanda con la mano derecha, toreando en redondo y ligando, mucho. Cuando el toro tuvo el atrevimiento de quitarle la muleta, no sabía que estaba ante un torero que no se dejaría vencer en ningún momento y que se entregaría hasta el final sin importarle el sonido del aviso. Y no fue con poncinas con lo que el valenciano terminó su faena, sino con una sola, pero que sirvió para resquebrajarse él y el público. La espada entró a la segunda pero la primera vez solo quedó en una breve pesadilla, ya que los sueños que Ponce había construido en su faena eran mucho más fuertes y el público los hizo suyos y exigió las dos orejas. Ponce fue el arquitecto de la casa de los sueños, que en esta tarde tenía el nombre de Glorieta.

Don Alipio Pérez Tabernero presenció desde el cielo el emotivo silencio que le brindó La Glorieta por todo lo que significó y el legado que todavía tiene su impronta en el campo bravo salmantino, donde él soñó con ser torero, ganadero, sueños que estaban también en la casa, en la casa de los sueños. Las emociones no paraban, porque la Glorieta se puso en pie de nuevo para arropar a Javier Castaño tras su difícil enfermedad, no fue el último reconocimiento que recibiera Castaño, ya que Ponce le brindó su primer toro. Templó mucho el valenciano a `Potrico I` resolviendo con ese dominio privilegiado de los tiempos, de las telas… Porque Ponce supo decirle al viento que azotaba su muleta que parase y le dejara torear a gusto, y no cesó, pero a pesar de eso toreó con ambas manos y dejó pasajes de mucha estética. Como un trazo de compás fue un cambio de mano, de 360 grados, estocada y oreja para abrir boca.

También Castaño entró en la casa de los sueños, una casa donde hasta hace poco no tenía pensado entrar pero si lo deseaba y necesitaba, algo que también pedían muchos aficionados salmantinos. El salmantino soñó despierto haciendo el paseíllo en la que es su plaza. Saludaron Marcos Galán y Fernando Sánchez, que protagonizaron un interesante tercio de banderillas después de que en los primeros compases el toro se fuera suelto y pareciera disipar por momentos esos sueños. Las miradas se dirgieron de nuevo al cielo, Javier Castaño se fue al centro del ruedo y brindó a Don Alipio Pérez Tabernero. Por transmisión destacó `Medilonillo`, con el que el salmantino se mostró más cómodo al natural pero no encontró demasiada colaboración en su oponente. Se entregó Castaño, que sufrió una voltereta al entrar a matar y recibió un fuerte pisotón en la zona testicular. Visiblemente dolorido dio muerte al toro, porque nada iba a cortar el sueño y la ilusión del torero salmantino, que se retiró a la enfermería entre aplausos, lo que recibió el toro en su arrastre por su buena condición. 

Después de salir de la enfermería, con gesto de gesta, salió al ruedo de La Glorieta para intentar soñar de nuevo despierto, pero los sueños se le iban a complicar ante `Potrico`. Tuvo que ir confeccionando su faena, ya que el toro era incierto, aun así, Castaño, muy firme y decisivo se mostró ante un toro que dejaba derrotes a mitad de muletazo. La faena tuvo voluntad y mando y el salmantino resolvió con buen hacer las numerosas dificultades que presentó el quinto de El Pilar. Tras una buena estocada despertó del sueño hecho realidad, una oreja en su casa, La Glorieta.

Seguro que Garrido también quería entrar en la casa de los sueños, y llamó a su puerta con un bello quite que protagonizó con el tercero. Con la franela lo llevó hacia los medios con bonitos ayudados a dos manos. Puso tesón en torear con la diestra, pero no tuvo opciones con este `Resistente`, que no resistió y se paró demasiado pronto e incluso llegó a echarse antes de matar. Un parón que hizo frenar rápidamente las ganas de Garrido por conseguir el sueño de triunfar en su presentación en el coso salmantino. Pinchó y dejó una buena estocada, fue silenciado el torero y pitado el toro.

Mucho corazón puso Garrido toreando a la verónica al último toro de la tarde con el que el público rompió y entró de lleno de nuevo en la casa de los sueños. Toreo de calidad con la derecha a un toro que perdería las manos en varias ocasiones, pero Garrido no quería dejar pasar la oportunidad y lo toreó por ambos pitones con mucho gusto y personalidad. Tesón durante toda la faena y unas bernadinas finales ajustadísimas hicieron que Garrido tocara sus sueños transformados en una oreja tras una media estocada. 

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