La natación, un deporte de fortaleza física y mental

La natación, un deporte de fortaleza física y mental

La natación es un deporte duro. Quizás de los que necesiten un mayor esfuerzo a pesar de que la mayoría de sus pruebas no excedan de los diez minutos de competición. La fortaleza física y muscular debe ser excepcional para aguantar semejante deporte. También la mental, como en cualquier deporte, aunque en la natación, si cabe, sea algo mayor.

La técnica es, obviamente, otro de los puntos de partida. Saber nadar, y no flotar, es más difícil de lo que parece. Baste ver a los chicos del Club Acuático de Salamanca entrenando duro a horas intempestivas mientras otros niños se bañan y echan carreras. Un brazado largo, estético, frente a mucho chapoteo. No por mucho bracear, se avanza más.

Puede que lo anterior ya lo sepan pero seguro que no se imaginan a lo que deben hacer frente los jóvenes nadadores. Algo más de una hora dentro de una piscina municipal con palas, cubos y cuerdas. Y créanme, no hablamos de juegos de playa. Todo resistencias para evitar que el nadador llegue al otro extremo, para que los 50 metros se hagan muy largos, más de lo normal de lo que pueden hacerse para una persona desentrenada. Y recuerden, uno tras otro. 

Todo esto a las 14:30. Una hora para molestar lo menos posible a los pocos bañistas que pueda haber que, además, tienen otras varias piscinas para disfrutar de un baño. Mientras la mayoría de la gente come, ellos entrenan. Un mal menor, o mayor, por disfrutar de lo que les gusta.

El problema que se encuentran, y aquí también afecta a la fortaleza mental, es precisamente ese, el tráfico de bañistas en la piscina. A esa hora no suelen ser muchos los que se aventuren a probar el agua, más cuando siete jóvenes preparan los Campeonatos de España. Sin embargo, siempre hay ciertas personas que aprovechan la tranquilidad del mediodía para poder darse un baño, nadar y quejarse de que no encuentre esa tranquilidad que buscaba. 

Esto puede llevar a una queja formal, que es lo que ocurrió el pasado miércoles en las piscinas de Tejares. Y la queja, por supuesto, conlleva a algo más. No deja de ser un usuario el que no está de acuerdo con lo que hacen unos chicos que no pagan. El no poder utilizar las palas o algún otro utensilio de entrenamiento es un mal ‘menor’ sobre el hecho de que ya no puedan entrenar más. Repito, a las 14:30 horas.  

Esto, obviamente, no les quita la ilusión ni el trabajo realizado durante la temporada y que lo completarán en los Campeonatos de España de los próximos días. Uno, Miguel Martín, el único junior, ya lo ha disputado con buenas sensaciones. Dentro de poco les tocará a los infantiles. 

Son los últimos en finalizar una temporada que arranca en septiembre. Un largo año para un largo club. Son cerca de 140 licencias las que el Acuático tiene. 140 nadadores molestando a los bañistas durante diez meses. Imagínense los problemas.

Comentarios
Lo más