La Plataforma en Defensa de El Bosque denuncia que El Palacete “se cae a pedazos”

La Plataforma en Defensa de El Bosque denuncia que El Palacete “se cae a pedazos”

La Plataforma en Defensa de El Bosque de Béjar (PDB) denuncia que un reciente desplome del revestimiento de la fachada Sur del Palacete “pone en evidencia los problemas de conservación y falta de mantenimiento de este Bien de Interés Cultural (BIC) cuya rehabilitación completa tendría que haber concluido en 2009”. Desde la Plataforma se vuelve a señalar que El Bosque está en peligro por lo que se hace un nuevo llamamiento a sus propietarios (las administraciones local y regional) “para que cesen los daños en El Bosque por acción u omisión y se dé inmediato cumplimiento al Plan Director en todas sus estipulaciones”. 

Desde la PDB critican que se llevan años de retraso en la rehabilitación del BIC, “que se va haciendo a cuentagotas y mal y no se invierte en mantenimiento”. Las obras de la Casa del Bosquero están paradas y las otras no han comenzado, “pero mientras tanto el palacete se cae a pedazos: mendaces palabras y tristes realidades”, denuncian.

El desplome de unos cinco metros cuadrados de revestimiento en la esquina Oeste del Palacete de El Bosque, afecta tanto al zócalo gris del edificio como a la parte ocre, más antigua, en la que se aprecia el tratamiento imitativo característico del revoco a la madrileña, sin duda realizado en el siglo XVIII. 

El Palacete, asegura la Plataforma, “está en un estado lamentable porque durante muchos años no se ha invertido en su conservación pues únicamente se han arreglado los desperfectos en el tejado”. En esta “inoperancia institucional”, señalan, “sólo cabe esperar que el edificio o sus partes se vayan desmoronando”. 

En relación con la parte desplomada, se puede documentar en un escrito sin fecha, pero anterior a 1724, en el que se daban instrucciones para que la ‘casa principal’ de El Bosque fuera revocada ‘a uso de Madrid’, es decir, con un revestimiento de tres capas fratasadas y bruñidas sobre cuya superficie externa, todavía en húmedo, se pintaba al temple un falso despiece de sillares, tratamiento que presentan todavía las fachadas del Palacete. 

En origen, el revestimiento pudo ser de otro tipo, ya fuera liso o con los mismos esgrafiados geométricos renacentistas que tuvieron otros edificios construidos o reformados en Béjar durante el siglo XVI, como el claustro del convento de San Francisco o la casa del tesorero ducal, Gonzalo Suárez (más conocida como Casa de Clavijo), pero en ningún caso se dejaría vista la mampostería, “como erróneamente se ha hecho con muchos edificios de la ciudad en un absurdo ejercicio de pseudomedievalización, contrario a las prácticas constructivas históricas y a la autenticidad de estos edificios, malamente despellejados por la ignorancia”. 

En el caso del Palacete de El Bosque, advierte la Plataforma, será necesario obrar con cautela, por medio de catas murarias, para conocer con detalle posibles fases de edificación o alteraciones como las documentadas en 1592 (que afectaron a la coronación heráldica de las ventanas), así como el tipo de enfoscados y revocos exteriores y posibles tratamientos ornamentales (esgrafiados, pintura ilusionista, etc.) para recuperar su aspecto original hasta donde sea posible. 

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