“La nueva PAC permitirá apoyar las explotaciones que mantienen viva la actividad agrícola y ganadera”

“La nueva PAC permitirá apoyar las explotaciones que mantienen viva la actividad agrícola y ganadera”
La secretaria general de Agricultura y Alimentación, Isabel García Tejerina, ha asegurado hoy que la nueva PAC “nos va a permitir centrar los apoyos en las explotaciones que mantienen viva la actividad agrícola y ganadera, en la agricultura profesional, en la agricultura que crea riqueza para la comunidad de Castilla y León y para el conjunto de la economía nacional”.
 
García Tejerina hacía estas declaraciones tras reunirse hoy en Valladolid con las Organizaciones Profesionales Agrarias en Castilla y León, para explicarles los resultados de la Cumbre de Ministros de Agricultura de la UE, celebrada el lunes y el martes en Luxemburgo, y darles información detallada sobre la reforma de la Política Agraria Común (PAC). 
 
En la rueda de prensa posterior a este encuentro, García Tejerina ha destacado que, a pesar de que la propuesta inicial de la Comisión era “muy contraria a los intereses españoles”, el acuerdo alcanzado en Luxemburgo es “muy positivo, ya que recoge la práctica totalidad de las reivindicaciones españolas”. “Y les puedo asegurar que mejora sensiblemente el acuerdo del Consejo del pasado mes de marzo”.
 
En definitiva, “con esta Reforma no sólo se ha conseguido corregir los defectos de la propuesta de la Comisión Europea para adaptarlos a la realidad de la agricultura española, si no que nos permite corregir los defectos del sistema de ayuda actual y orientar así los pagos directas hacia una agricultura realmente activa, que nos permita mantener la actividad económica de nuestro sector agrario, generando con ello crecimiento y empleo”, ha añadido.
 
Presupuesto de la PAC
 
Así, “la nueva PAC va a permitir a los agricultores y ganaderos contar con un presupuesto muy importante hasta el año 2020, y una estabilidad y reglas de juego que nos van a permitir un futuro próspero para el sector”, ha asegurado. 
 
De esta forma, España ha conseguido para el sector agroalimentario un presupuesto comunitario para este periodo de 47.000 millones de euros, a lo que habría que añadir la cofinanciación del Estado español, “por lo que podríamos hablar de una cifra superior a los 50.000 millones de euros”. Por lo tanto, el primer objetivo de contar con un presupuesto adecuado, a la espera de su aprobación definitiva por el Parlamento Europeo, “está salvaguardado para los intereses de nuestro sector”.
 
Tasa Plana
 
También ha explicado que el segundo objetivo era evitar  que las ayudas se diluyeran ante la idea de la Comisión de ampliar las hectáreas elegibles, lo que hubiera reducido la ayuda media que recibe España. En este sentido, “hoy tenemos la tranquilidad de que las ayudas se centrarán en los 22,4 millones de hectáreas que son las declaradas en el Régimen de Pago Único de 2011, es decir, que el dinero de la PAC se queda en las explotaciones de los profesionales agrarios”. 
 
Además, España se ha opuesto a la pretensión de la Comisión de introducir una tasa plana para la concesión de las ayudas, algo especialmente lesivo para España debido a su gran variedad de cultivos. Según la Secretaria General, el resultado está muy lejos de la iniciativa presentada por la Comisión, “y hoy tenemos la tranquilidad de que no habrá grandes movimientos de convergencia interna y que va a haber una estabilidad y continuidad en los importes que vienen percibiendo agricultores y ganaderos”
 
A este respecto, García Tejerina ha incidido en el hecho de que los pequeños agricultores (los que cobran menos de 1.250 euros al año) no están sujetos a la convergencia, lo que en Castilla y León supone 21.195 perceptores. Además tampoco tienen que converger las ayudas acopladas, muy importantes en el caso de la ganadería y la remolacha. 
 
A esto hay que añadir la “gran flexibilidad” que la Comisión le ha concedido a España a la hora de definir las regiones o comarcas dentro de las cuales hay que converger, “de tal manera que no se produzca un proceso de redistribución entre ayudas que comprometa la viabilidad de las explotaciones”, ha aclarado la secretaria general, quien ha valorado de manera positiva la inclusión de una clausula de salvaguarda “para que, dentro de una región, cada agricultor no pueda perder más del 30% de las ayudas.
 
En definitiva, la suma de todos los elementos que influyen de una manera directa en el proceso de convergencia interna “van a amortiguar enormemente el flujo de ayudas entre explotaciones y nos garantizan la viabilidad de todos los sectores productivos en toda la geografía española”. 
 
Por otra parte, García Tejerina se ha referido a requisitos para el reverdecimiento o greening, que se han simplificado enormemente con respecto a la propuesta de la Comisión. En concreto, los cultivos permanentes, especialmente importantes en Castilla y León en el caso del viñedo, no tendrán que adoptar medidas de greening, debido a su gran contribución en la captura de CO2. 
 
Otro aspecto importante para los agricultores es que la significativa reforma de la modulación o devolución de un porcentaje de las ayudas a partir de determinadas cantidades (10% para perceptores que cobraran entre 5.000 y 300.000 euros; y 14% para cantidades superiores). A partir de ahora, solo estarán sujetos a modulación productores que perciben más de 150.000 euros, lo que supone que 44.860 agricultores de Castilla y León no tendrán descuentos a partir de la entrada en vigor de esta reforma. 
 
Asimismo, García Tejerina ha apuntado que las ayudas acopladas en el caso de España podrán superar el 13%, “algo especialmente importante para los sectores ganaderos y para el caso de la remolacha”.
 
OCM única
 
Por lo que respecta al reglamento para la Organización Común de Mercados Única, García Tejerina se han introducido importantes mejoras respecto a la regulación actual, en sectores tan importantes para Castilla y León como el azúcar.
 
Según la Secretaria General, “si no hubiera habido reforma, las cuotas se hubieran terminado en el año 2015”. Por el contrario, la reforma nos da una prórroga de dos años adicionales, lo que permitirá al sector azucarero en su conjunto disponer de un tiempo suficiente para acometer la transición a la futura liberalización del sector”.  
 
Al mismo tiempo, García Tejerina considera que la reforma también va a ser muy positiva para el sector vitivinícola, ya que se ha aprobado un nuevo sistema de autorizaciones administrativas para el control de las producciones hasta el año 2030, “un periodo donde los viticultores pueden tener la tranquilidad de que su potencial de producción estará controlado”.
 
Por otro lado, la Secretaria General ha explicado las medidas de la reforma en materia de desarrollo rural, donde ha destacado la coexistencia de programas nacionales y regionales. También ha subrayado lo conseguido en materia de modernización y ampliación de regadíos, “algo que fija al agricultor en el medio rural y mejora la productividad de los cultivos”. 
 
Con la reforma, se podrá financiar con dinero comunitario inversiones que garanticen ahorros a partir del 5%, así como otros aspectos importantes para España, como son las balsas de regulación, la mejora de la eficiencia energética, la utilización de aguas regeneradas y los nuevos regadíos en determinadas condiciones; hasta completar la modernización del regadío español.
 
Por último, García Tejerina destacado la obligatoriedad de apoyo adicional a los jóvenes en las medidas del primer pilar. En este sentido, “España siempre ha tenido la voluntad de aplicar este régimen de apoyo a los jóvenes agricultores”. Así, hasta un 2% del importe de los pagos directos pueden dedicarse a dar un apoyo adicional a los jóvenes que se incorporen a la actividad agraria.      
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