LOS EMBALSES TRAS LAS PRECIPITACIONES

Los embalses salmantinos, los segundos con mayor volumen registrado entre la precariedad de Castilla y León

Los embalses salmantinos, los segundos con mayor volumen registrado entre la precariedad de Castilla y León

Con una media ligeramente superior a la de Castilla y León, la provincia charra es la segunda mayor de toda la Comunidad en cantidad de agua acumulada respecto a sus embalses, sólo por detrás de Segovia, pese a que el porcentaje es similar

La situación de sequía se vive en Salamanca no es cosa de los últimos meses, sino que se viene produciendo desde mediados de 2016, fecha desde la que entonces todas las precipitaciones registradas en la cuenca del Duero se han situado por debajo de la media, según datos recogidos por la CHD a partir de la información publicada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Todo ello ha provocado que los embalses de Castilla y León se encuentren muy por debajo de la media registrada años anteriores. Así, actualmente apenas registran el 27% del volumen de su capacidad, muy por debajo del 40,9% que hubo el año pasado o del 54,1% que se marcó de media en la última década.

Pese a que la situación es precaria en todo el territorio castellano y leonés, hay algunas comunidades que están sufriendo los efectos de la sequía más que otras, al menos en lo que a porcentaje de capacidad se refiere. Y, pese a que pueda parecer lo contrario, la provincia de Salamanca no se encuentra entre aquellas que menos agua tienen.

De hecho, los embalses charros de la CHD son los segundos que más aguan acumulan sólo por detrás de las presas de Segovia, si bien la capacidad de la provincia charra es diez veces menor en comparación con Salamanca (61,8 hectómetros cúbicos de capacidad total, con 21,3 acumulados actualmente en Segovia, frente a los 628 hectómetros cúbicos totales y los 213,9 que acumulamos actualmente en los embalses salmantinos).

Si tenemos en cuenta la capacidad total y el agua que tienen las acumulaciones de la Comunidad, León está en cabeza en ambas, ya que posee 1.296h3 de capacidad y 357,9 hectómetros cúbicos embalsados. Sin embargo, este dato es escaso, pues apenas es el 27,6% del total. Salamanca también es la segunda en esta tabla aunque, a diferencia de León, posee el 34,1%.

La situación más precaria se vive en Palencia, donde con un total de 487 hectómetros cúbicos de capacidad (la tercera de la comunidad), sólo hay 75 hectómetros cúbicos de agua embalsamada, es decir, el 15,4%. Un dato aún más impactante si lo comparamos con el 32,2 que estaba acumulado el año pasado por estas fechas, más del doble.

Lo que está claro es que Castilla y León, al igual que España, necesita precipitaciones que empapen los campos e inunden los embalses, ya que de lo contrario esta situación cada vez más alarmante empeorará, causando graves estragos. 

Comentarios