Consejos en caso de pérdida o robo de móvil

Consejos en caso de pérdida o robo de móvil

La Organización de Consumidores y Usuarios recuerda la importancia de proteger el móvil y de descargarse la aplicación para localizar los móviles. En el caso de un uso fraudulento del móvil en los robos, la Ley protege al usuario

Es común a lo largo de la vida sufrir una pérdida de móvil o, peor, un robo. De hecho, últimamente con más frecuencia acaban en tiendas de segunda mano o vendidos en otros países. Por ello, la Organización de Consumidores y Usuarios han realizado una serie de recomendaciones para evitarlo. 

De esta manera, lo primero después de comprar un móvil es protegerlo solicitando la factura, que servirá para la garantía pero también para acreditar la propiedad del mismo. Además, es importante apuntar y guardar la IMEI, única huella digital que se muestra en el embalaje del móvil y que se puede conocer pulsando *#06#.

Últimamente se hace más pero la OCU recuerda que es importante bloquear la pantalla con un código PIN o con un patrón de bloqueo, así como instalar una aplicación antirrobo como Buscar mi iPhone o Encontrar mi dispositivo. Activar la opción cifrado y hacer copias de seguridad también son cosas a tener en cuenta. 

  • Sin embargo, en el caso de que se haya perdido el móvil o lo hayan robado, lo primero es intentar localizar el móvil. Con la función GPS de la aplicación de rescate se podrá ver en un mapa dónde está. En el caso de que no se consiga localizar, se debe llamar al operador para bloquear la SIM. Además, la aplicación de rescate permite eliminar todo aquello que no se quiere que vean el resto como las contraseñas y claves de acceso. Denunciar la pérdida e inhabilitar el móvil son los siguientes pasos.


¿Uso fraudulento de tu móvil? La Ley te protege


Si además de tener la mala suerte de perder el móvil, este cae en malas manos y hacen un uso fraudulento con él (por ejemplo, han realizado una compra antes de que lo denuncies) OCU recuerda que la Ley de Servicios de Pago te protege.

Según la Ley, dice la Organización, si el móvil almacena los datos de la tarjeta de crédito o de débito o dispone de aplicaciones para el pago, el usuario es responsable de los cargos que le hayan hecho por uso fraudulento hasta un límite de 150 euros. 

Este límite, continúan, debería reducirse a 50 euros a partir del 13 de enero de 2018, "pero el Gobierno ha incumplido el plazo de trasposición de la normativa europea que lo regula, por lo que habrá que esperar a que se apruebe la nueva ley del mercado de servicios de pago para que los consumidores puedan beneficiarse de esta mejora".

En caso de que la entidad no quiera hacerse cargo de las cantidades defraudadas, OCU recomienda reclamar ante el servicio de atención al cliente del banco, y recuerda que algunas entidades financieras ofrecen seguros asociados a las tarjetas con cobertura por uso fraudulento. 

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