La figura de los detectives privados está en entredicho a raíz de la trama destapada con la agencia Método 3, que habría investigado a numerosos políticos catalanes por encargo de sus contrincantes electorales. Un caso que ha llevado a extrapolar una determinada forma de actuar que conduce a las películas de espías y señores con gabardinas y prismáticos detrás de cada esquina. Pero nada más lejos de la realidad, asegura Roberto García, de Savia Detectives Privados de Salamanca en representación de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España. “Si las administraciones contrataran más detectives habría mucha más transparencia “, asegura, pues “hay gente que cuenta a un detective lo que no cuenta a un policía”.
 
- En las últimas semanas las agencias de detectives están de moda.
- A muchos medios de comunicación se les ha ido la pluma, hay una lucha de medios para ver quién saca el titular sobre tramas de espionajes, agencias de espionaje, espías… Independientemente de la investigación judicial que se tenga que llevar a cabo, y hoy por hoy esta gente sólo está imputada por un delito de revelación de secretos, lo que es una equivocación es que a los detectives se nos tache de espías. Además, algunos medios tendrán que responder por la publicación de listados con datos personales, es algo inaudito. Hay una batalla de intereses empresariales y se mata al mensajero. Es una actuación puntual que hace un daño increíble a todo el sector, que trabajamos todos los días de la forma más legal y honesta.

- ¿Cuál es la diferencia entre detective y espía?

- Somos todo lo contrario. Realizamos precisamente labores de contraespionaje. El detective es un experto en probática cuya función es probar hechos, recopilar pruebas jurídicamente válidas, porque no tiene otra razón de ser, si no nuestro trabajo no vale para nada. La mayor parte de los casos que investigamos acaban en los juzgados. Hay muchos clientes que nos piden cosas que son ilegales y nos jugamos la inhabilitación y un proceso judicial. El detective privado es un profesional reconocido por el Ministerio del Interior, se rige por la Ley de Seguridad Privada, con unas funciones, límites y prohibiciones. Un espía no tiene este carnet. Aparte tenemos un montón de jurisprudencia del Tribunal Supremo y el Constitucional. Un espía es una figura ilegal, clandestina, al margen de la ley y que actúa por su cuenta y riesgo. Nosotros somos un servicio más, que actúa como cualquier despacho de abogados,  arquitectos o una asesoría. Somos una empresa más.

- La gente ha visto muchas películas, como se suele decir…

- Eso es lo de siempre y no tiene nada que ver con la realidad. 

- Pero aparecen estos casos de micrófonos en jarrones y floreros, microchips…

- Ése es el operativo, pero siempre dentro de la legalidad.

- ¿Hasta dónde llegan esos límites marcados por la ley?

- El límite de los medios a emplear es el interés legítimo, por ejemplo que alguien quiera investigar a su alcalde por sospechas de corrupción. Pero debe haber una relación directa con el investigado, no puede acudir cualquier por curiosidad, morbo o revancha. Debe ser algo fundamentado y sometemos a los clientes a una entrevista, porque ha pasado a gente que no nos había dicho toda la verdad, utilizando a los detectives para fines más oscuros. Por ejemplo, hombres que querían localizar a su mujer y después resulta que tenían una orden de alejamiento, entonces no se puede realizar el encargo.

- ¿Y qué validez tienen determinadas escuchas sin que el investigado lo sepa?

- El detective tiene que saber hasta dónde llegar, un conocimiento jurídico actualizado y fiable porque en el juicio se puede desmontar todo el trabajo por haber utilizado un procedimiento no válido. Mucha gente se cree que nosotros tenemos acceso a todo y es más trabajo, trabajo e investigar. Nos jugamos nuestro pan.

- ¿Quién recurre ahora más a los servicios de un detective?

- Sobre todo empresas, en un ochenta por ciento. Lo que más la verificación de bajas fingidas, un clásico de la investigación, falsos siniestros, la cuestión de robarse a uno mismo, falsos robos para intentar estafar a la aseguradora, alzamientos de bienes hay muchos, insolvencias punibles, gente que debe dinero y van con el cochazo y su tren de vida. A nivel particular, las infidelidades, no en el aspecto sexual, sino porque hay sospechas de que la pareja lleva una doble vida. 

- ¿Hay algún tipo de casos que se hayan incrementado con la crisis?

- Las cuestiones de solvencia, investigar la solvencia de un tercero con el que se va a hacer un negocio, la solvencia material, no el informe del registro mercantil. Por ejemplo, antecedentes de morosidad, ver si la empresa mueve o no mercancías, si los trabajadores están o no en la nave, nos ha pasado alguna vez comprobar que no hay nadie. A los detectives se nos puede considerar de la realidad, damos fe a través de nuestras pruebas de lo que ocurre realmente, no de lo que nos han comentado terceros.

- ¿Qué cosas ilegales han pedido algunos clientes?

- Desde intentar localizar a personas sin un fin sano hasta acceso a información confidencial. En ese tipo de casos intentamos encaminar al cliente, la gente viene con un problema y no tiene por qué saber de derecho. Les mostramos otras vías.

- ¿Hay conflicto de intereses con las Fuerzas de Seguridad o la Justicia porque hay un procedimiento en curso, que se pueda acusar a los detectives de entrometerse?

- Una de las ventajas que tenemos es que nuestro ámbito de actuaciones ya está acotado por la ley, pero sí hay campos en común y la colaboración con Guardia Civil y Policía Nacional es bastante buena, y con la Policía Local es muy buena y hacemos muchas cosas juntos.

- Sobre todo ahora con las carencias de medios y personal en la administración pública.

- El detective tiene su razón de ser en que complementamos a la administración y tapamos sus carencias. Una persona acude a un detective porque muchas veces la solución que le ofrece la administración no le satisface. Hay gente que cuenta a un detective lo que no cuenta a un policía.

- ¿Qué porcentaje de éxito se tiene?

- El año pasado fue bastante bueno a nivel de eficacia en todos los sectores que tocamos, destapamos bastantes fraudes y pillamos bastantes alzamientos de bienes y bajas fingidas. 

- ¿Cómo pueden repercutir todos los cambios legislativos del Gobierno, tanto en materia laboral como judicial?

- La administración no tiene suficientes medios para llegar a todo. De hecho, pedimos que se nos contrate más desde la administración pública, habría mucha más transparencia. Siempre hay una mano detrás, en la vulnerabilidad de las personas reside todo.

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