?La causa gitana se ha quedado estancada?. Son palabras de Raúl Bermúdez, prospector técnico de empleo en la fundación intercultural Secretariado Gitano de Salamanca. ?Llevamos casi 600 años en España y seguimos viendo las mismas políticas de asimilación, pero aún no se habla de diversidad en ninguno de los niveles de este sistema que llamamos estado de bienestar?. Las políticas destinadas a la asimilación encuentran el rechazo de la comunidad gitana. ?Eso significa perder la identidad propia para asumir la del otro. Lo que queremos es la incorporación plena a la sociedad y una integración bien entendida?.

La población gitana reconoce que tiene por satisfacer la necesidad de ser escuchada. ?Cuando se habla de destinar dinero a la incorporación plena, muy pocas veces se pregunta a la comunidad gitana cómo se siente y qué papel quiere desarrollar en la sociedad. Lo que se hace son reuniones entre un grupo de personas no gitanas, que buscan soluciones en favor de los gitanos?, sonríe. Parece obvio que los gitanos buscan ser protagonistas de su propio futuro. ?Queremos seguir manteniendo una identidad propia, como la tiene el madrileño o el salmantino, pero con un extra.?

El falso mito

España está impregnada de la cultura gitana. ?Cuando tú sales fuera, lo que reconocen de aquí es el Flamenco, Manuel de Falla o Federico García Lorca. Gente que se nutrió del mundo gitano para hacer sus obras?. La reclamación es legítima y de simple comprensión. ?Queremos que si se habla de gitanos, se hable con gitanos?. Raúl Bermúdez explica una paradoja en primera persona que describe el nivel de arraigo de los estereotipos que impregnan la sociedad. ?A los que participamos en la sociedad, no se nos reconoce como gitanos. 'No pareces gitano'. Claro, no parezco el gitano que tú tienes en la mente, pero el gitano es muy diverso. Compartimos ciertos valores y su orden, pero somos muy diferentes?.

El riesgo de caer en la generalización, en el cliché y en el chiste es un desliz muy del gusto patrio y en ocasiones se eleva a deporte nacional pero cualquier estereotipo se combate con información. Raúl Bermúdez cuenta que cada año acude a distintas facultadas para hablar de los prejuicios y describe una de las dinámicas que acostumbra a utilizar. ?Mediante una palabra, se trata de expresar qué conoces de los gitanos?. Las respuestas con las que se topa suelen ser del siguiente tipo: 'Chabola', 'marginación' o 'droga'. La siguiente pregunta busca conocer cuántos de ellos tienen algún conocido gitano y los datos dicen que menos del 30%. ?La cuestión es que cuando yo pienso en los payos, no imagino los prejuicios que hay en la comunidad gitana hacia los payos, pienso en mis colegas payos y pongo nombres y apellidos. Al contrario no sucede, por eso hay que combatir los prejuicios, las generalizaciones y los estereotipos con información y con cercanía?.

La profecía autocumplida

El Informe Barañí es un proyecto de 1999 que demostró que la relación entre el número de mujeres de etnia gitana encarceladas por delitos relacionados con la droga o con hurtos era de una proporción veinte veces superior a su presencia en la sociedad. La conclusión fue que las fuerzas de seguridad vigilaban mucho más a la población gitana. ?Somos potenciales sospechosos. Si tú vigilas las 24 horas de día a alguien, alguna hará. Todos nos saltamos de vez en cuando algún semáforo en rojo pero si casualmente tienes un policía detrás, te multan. Si lo tienes siempre, te multan siempre?.

En el sistema escolar se aplica la norma de tal manera que el hecho de pertenecer a una minoría, convierte a un alumno en susceptible de tener necesidades educativas especiales. ?Aunque seas un estudiante brillante, ya vas a apoyo. Un profesor mío cuando terminé el instituto, me dijo que nunca supo que yo era gitano y que de haberlo sabido me habría tenido que mandar a clases de apoyo. A mis hermanos les costaba más o menos lo mismo que a mí estudiar, eran estudiantes en la media y les quedaba una como mucho, pero a ellos les mandaron desde Primero a clases de apoyo. Les encaminaron al fracaso escolar?.

Raúl Bermúdez comprueba que ?hay muchísimo potencial para terminar los estudios en los gitanos que se pierde generación tras generación?. Habla de gente que pinta de manera autodidacta, de gente que crea, ?gente con un talento descomunal?. Su conclusión es que probablemente, esos chicos y chicas no llegarán a nada porque el sistema educativo no los puede absorber. ?¿Realmente queremos que los gitanos obtengan éxito escolar? Entonces hay que cambiar. Si lo que queremos es seguir gastando dinero y decir que trabajamos mucho por la inclusión, sigamos igual y seremos siempre un grupo socialmente rechazado?.

Un problema educacional

Raúl cuenta que agotó todas las etapas del sistema educativo y desde sexto de primaria hasta terminar la carrera fue el único gitano de sus clases o grupos de estudio. ?Sé cómo se puede sentir cualquier niño que esté estudiando, y eso que ahora son más los que se han incorporado y por eso lo tienen más fácil. El sistema escolar está pensado por y para payos. Y es más. No para todos los payos, porque los del mundo rural se quedan bastante fastidiados. Demandamos que de verdad las políticas de inclusión y de apoyo a la diversidad cultural se lleven a cabo?.

El año que viene todos los colegios de Castilla y León van a incorporar la historia de la comunidad gitana a sus lecciones. ?En todos mis años de estudios jamás toqué nada de la historia gitana, a no ser circunstancialmente y de manera despectiva. Si ahora mismo le decimos a un profesor de Historia que marque cinco hitos de la historia de la población gitana en España, suspendería el 90%. Sabemos mucho de los celtas, de los íberos y de los romanos, pero no sabemos nada de vecinos nuestros?. Por esa razón, muestra su agradecimiento al consejero de Educación, Fernando Rey, que hasta el año pasado fue el patrón honorífico de la Fundación.

?A lo largo de la historia ha habido más de 200 leyes contra la comunidad gitana. Los Reyes Católicos en 1499 mandaron que en 60 días los gitanos dejaran su forma de hablar, de vestir, sus oficios tradicionales, en definitiva, que dejaran de ser gitanos. En 1749 hubo una gran redada en la que se metió presos a todos los gitanos de España. Hombres, mujeres y niños. Unas 15.000 personas. Hasta 1978 la Guardia Civil contemplaba tres artículos que decían que se debe vigilar escrupulosamente a la población gitana". Raúl enumera documentos que en algún momento de la historia de este país han tenido carácter oficial y que han ido en contra de los gitanos.

Aprender a reivindicar sus derechos

?Los gitanos tenemos que cambiar muchas cosas. Está claro que un matrimonio es cosa de dos?. Raúl reconoce que en el imaginario colectivo de la población gitana hay mecanismos que deben ser modificados para alcanzar una mejor integración. ?Para empezar tenemos que saber reivindicar derechos. Todos los pueblos que han sido discriminados en algún momento han levantado la cabeza. Debemos solicitar el derecho a involucrarnos en nuestros asuntos cotidianos mediante las asociaciones de padres y madres en los colegios, las asociaciones de barrio o las de vecinos. Es el momento de empezar a movernos?.

Raúl Bermúdez concluye que la sociedad atraviesa un momento en el que es necesario eliminar miedos y prejuicios para conseguir la plena integración. ?Hay algo en psicología que se llama mecanismo de auto defensa. Cuando durante tantos años nos están haciendo daño administrativamente, lo que hacemos es encerrarnos entre nosotros mismos, pero tenemos que quitarnos el miedo al sistema educativo, o al sistema judicial. Los gitanos queremos seguir siendo gitanos. Somos diferentes, pero a la vez somos uno más?.

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