"El PP ha tendido la mano del diálogo desde el primer día, el PSOE sólo un veto notorio"

 "El PP ha tendido la mano del diálogo desde el primer día, el PSOE sólo un veto notorio"
"El PP ha tendido la mano del diálogo desde el primer día, el PSOE sólo un veto notorio"

El próximo 2 de mayo es la fecha límite para formar un Gobierno en España. El reloj de la cuenta atrás ya está en marcha y falta menos de un mes para saber si los españoles debemos volver a las urnas. Las ofertas de pactos de suceden, las reuniones, las negociaciones, las idas y venidas de propuestas. En la primera fila está un salmantino, el secretario general del PP en el Congreso de los Diputados, José Antonio Bermúdez de Castro, quien analiza para SALAMANCA24HORAS todo lo que está aconteciendo, dentro de la ronda de entrevistas con los diputados salmantinos.

- Después de cien días de las elecciones generales, todavía no hay Gobierno, pero el Parlamento sigue funcionando.
- El Parlamento se ha constituido, pero no nos engañemos, la principal obligación que tenemos es investir un Gobierno, no dar una apariencia de normalidad cuando no la hay. Entre otras cosas porque nuestra Constitución nos da esa misión. De no conseguirla, el 2 de mayo automáticamente quedará disuelto el Parlamento para convocar nuevas elecciones.

- ¿Habrá de nuevo elecciones?
- Esperemos que no ocurra, pero la situación actual no es muy distinta a la de hace un mes. Hay un veto al Partido Popular, un bloqueo al diálogo por parte del señor Sánchez al Partido Popular y eso impide que la oferta que nosotros hemos realizado desde el principio, desde el día siguiente a las elecciones, que es un gran acuerdo para formar un gobierno fuerte y estable, que dé respuesta a los retos que tiene España por delante, pues en este momento no es posible. El cambio real es que el señor Sánchez cambie de posición, y el señor Rivera, porque realmente si quiere ser útil a la sociedad debería exigir a Sánchez que abandone el bloqueo al diálogo con el Partido Popular.

- Ciudadanos ha manifestado que a quien no quiere es a Rajoy.
- Pero es incomprensible. Mariano Rajoy es el que ha ganado las elecciones. Lo que no tiene ningún sentido es que el partido que ha perdido se niegue a dialogar con el que ha ganado y además se exija al partido que ha ganado que apoye al que ha perdido. Es que eso es no respetar la voluntad de los ciudadanos. Y al final Rajoy es el candidato del Partido Popular, que se presentó a las elecciones, que ganó las elecciones, y no tiene sentido que se le pida dar un paso al lado y no se exija a quien ha perdido las elecciones, y quien ha perdido una investidura, que lo deje. Es que no tiene sentido. No existe ni dentro del Partido Popular esa exigencia. Más bien es una campaña de desgaste al Partido Popular, criticar y mientras tanto estar en una operación de idas y venidas, de fotos, de reuniones que no van a ningún lado. La política no es un juego, no es teatro, es algo mucho más serio, y no se puede jugar con la estabilidad, porque es jugar con el bienestar de las personas.

- Hay quienes consideran que la situación política no influye tanto en la economía, que es más un mensaje de miedo que lanza el Partido Popular.
- Lo hemos dicho más de una vez. Cuando la inestabilidad política entra por la puerta, la recuperación y el empleo pueden salir por la ventana. Y ya empieza a haber síntomas de las consecuencias en España de la inestabilidad política. España necesita un gobierno fuerte y estable, no un gobierno de conveniencia con un suelo de cristal. La mejor forma es continuar con las reformas, no derogándolas. Se están empezando a producir algunos datos que pueden tener síntomas de preocupación, porque el Banco de España ya advierte que el crecimiento no continuará al ritmo que teníamos, hay una salida evidente de capital extranjero y una disminución del consumo privado. Y eso es preocupante. 
Por eso digo la importancia de que en este mes seamos capaces de dar certidumbre y estabilidad política con un gobierno con base amplia para hacer frente a los retos. Si hay un gobierno fuerte, este país, que es un gran país, responde. Y lo estamos demostrando. Me duele que se diga que hay que poner España en marcha. No. España ya está en marcha, ha costado mucho esfuerzo pero está creciendo a un ritmo económico y de creación de empleo muy por encima de la media de los países de la Unión Europea, muchos de cuyos líderes, algunos socialistas, envidian nuestros resultados y elogian nuestras políticas. Lo que hicimos fue rescatar a España de una situación de ruina en la que otros nos han dejado. Lo peor que le puede ocurrir a España es volver a esas políticas fracasadas.

- Ahora que menciona Europa, ¿por qué en España no puede haber una gran coalición como en otros países, o un gobierno conformados por distintos partidos políticos? ¿Por qué aquí siempre tiene que ser todo negro o blanco?
- Esa pregunta no se le puede hacer al Partido Popular, porque nosotros hemos ofrecido desde el principio un modelo europeo, porque los españoles no dieron un mandato de cambio, dieron un mandato de pacto. No quisieron que hubiera otro candidato u otro gobierno, lo que quisieron es que hubiera otro Parlamento, donde el diálogo y el pacto fuera la pauta de comportamiento habitual. No se puede sostener que cuando un partido que está gobernando en dificultad, con todo en contra, con un gran desgaste por las medidas que tuvimos que adoptar para salir de la crisis, vuelve a ganar las elecciones, se diga que los españoles dieron un mandato de cambio, de exclusión del partido que ha ganado las elecciones. Nosotros desde el primer momento lo que hicimos es obedecer al pueblo, porque al final el pueblo español es el soberano de la democracia. A nosotros nos hubiese gustado tener más escaños y volver a gobernar en solitario, pero los españoles no decidieron eso, decidieron darle el apoyo mayoritario al Partido Popular pero también pedirle que tendría que conformar con otras formaciones políticas un acuerdo para formar un gobierno. Y lo hemos hecho, mano tendida desde el 21 de diciembre.

- Sin embargo se acusa a Rajoy, y por tanto al PP, de haber sido inmovilista, habiendo rechazado ante el Rey acudir a una sesión de investidura.
- No hemos sido inmovilistas, mantenemos la misma posición de diálogo y de mano tendida al Partido Socialista desde el primer momento, pidiéndole que se avenga a seguir el modelo europeo, lo que existe en la propia Unión Europea, un modelo de acuerdo entre las dos principales fuerzas políticas para conformar un gobierno estable. Insisto, la estabilidad es muy importante en los momentos que estamos viviendo, llegar a grandes pactos, convertir la dificultad en una oportunidad en materia educativa, sanitaria, en el modelo de bienestar. Este fin de semana Mariano Rajoy ha lanzado una propuesta de un gran acuerdo social: consolidar la recuperación en el empleo, mantener el estado del bienestar, defender la unidad de España y los principios de igualdad y solidaridad frente al desafío rupturista, defender nuestra libertad frente a la amenaza yihadista y continuar con las reformas para el fortalecimiento institucional. Son cinco grandes ejes que nosotros además los sintetizamos en un documento que entregamos al Partido Socialista y aún no nos ha contestado. Por eso no se puede responsabilizar al Partido Popular de la ausencia de diálogo. ¿Cuántas veces tiene que decir no el señor Sánchez para que asuma en exclusiva la responsabilidad de la ausencia de diálogo? ¿Cuántas veces?

- ¿Al final habrá acuerdo in extremis, como en Cataluña?
- Hay dos posibilidades, el Partido Popular con el Partido Socialista, a la que nosotros siempre hemos dicho que podía incorporarse Ciudadanos para reforzar ese gobierno, y la posibilidad del Partido Socialista con Podemos y el apoyo directo o indirecto de los partidos independentistas. Habría una tercera opción aritmética, Partido Popular con Podemos, pero nosotros tenemos principios y no pactamos con quien quiere romper el sistema. Nosotros hemos sido coherentes con nuestra posición desde el primer día, hemos tendido la mano del diálogo, pero para poderse sentar en una mesa se necesitan dos partes, seguimos teniendo la mano tendida frente a un veto notorio por parte del Partido Socialista y del señor Sánchez. Esta semana ha reiterado el no tras la reunión con Podemos. No sé cuántos noes lleva ya. La única responsabilidad de que no haya gobierno es del Partido Socialista, en este caso con Ciudadanos, que parece que le molesta bastante menos que el señor Sánchez se esté reuniendo a solas con todo el mundo, con independentistas, con partidos radicales extremistas, antes de abordar lo que sería necesario, exigir al señor Sánchez que se siente a negociar con Mariano Rajoy.

- De momento todo apunta más a la izquierda. Podemos ha dicho este sábado que someterá a referéndum el apoyo al acuerdo entre PSOE y Ciudadanos.
- Todos sabemos que el modelo de Podemos lo trazan todos los días en sus declaraciones. Cuando alguien explicita que Otegui es un preso de conciencia o que es libertad de expresión el agredir a otra persona, como ha ocurrido con Bódalo, se demuestra bien a las claras cuál es el modelo que persiguen. Lo conocemos bien, es el modelo chavista, no es el modelo europeo, un modelo que en Venezuela ha llevado a la ruina económica y social. Todos sabemos cuáles son los riesgos de que se conforme un gobierno radical y extremista, que además de volver a unas políticas fracasadas hay ciertas dosis de resentimiento, y así no se puede construir un futro de convivencia en España.

- ¿Las dos Españas que siempre están latentes, el que o estás conmigo o contra mí?
- No siempre. Ha habido un modelo de alternancia tras una cultura que los señores de Podemos pretenden superar, porque quieren enterrar la transición y abogan por la cultura, por el enfrentamiento, por recuperar esas dos Españas. Nosotros no compartimos en absoluto esa posición, creemos que la Transición es un modelo que ha servido de ejemplo al mundo, de transición de un régimen autoritario a un régimen democrático, y sobre todo ha sido un modelo a la hora de buscar el interés general mediante el acuerdo, de buscar reformas para que hubiera integración. Por eso la Transición la debemos tener siempre como libro de cabecera, más en un momento como éste, en que es necesaria la cultura del pacto y del diálogo, porque es lo que nos piden los españoles. 

- ¿Cómo se percibe desde el Parlamento lo que está aconteciendo en la política municipal, que fue el inicio de la ruptura del bipartidismo?
- Ellos mismos se están retratando, marcando cuáles son sus prioridades. Se decía que iba a ser la gente, aquellos que tenían una peor situación, y ya vemos que todo aquello de vivienda, de desahucios, de repente ha desaparecido de la escena política, no el problema, que fue un gobierno del Partido Popular quien por primera vez hicimos medidas legislativas para amparar a quienes han perdido su vivienda. En Madrid, en Barcelona, no hablemos en Cádiz se está viendo cuál es su interés real. Y no hablemos del enchufismo de amigos, novias, novios? se están retratando ante los ciudadanos. No parece que estén haciendo la mejor política para solucionar los problemas de la gente y ésa es la realidad. ¿A partir de ahí? Es evidente que utilizan la doble vara de medir. En Salamanca tenemos a Gabriel de la Mora, una persona que presuntamente, porque está imputado pero no condenado, llama torturadores a unas personas que lo que pretenden es defender las libertades y derechos de todos (está imputado por injurias y calumnias a policías nacionales), pues no parece que sea lo más idóneo para un cargo público. Que se apliquen la misma vara de medir que hace unos meses exigían a otros. Con eso sería suficiente, porque para ser creíble antes hay que ser coherente.

- El Partido Popular también tiene lo suyo con la corrupción.
- Pero la peor corrupción es la que queda impune porque no se conoce. Todas las medidas del Gobierno del Partido Popular están permitiendo destaparla y luchar contra la corrupción, venga de donde venga, porque hay en todos los partidos, siendo contundente, previniendo, dificultando que se produzca, y que los corruptos devuelvan lo que han robado. Si hay más casos en los últimos años es porque el Partido Popular está luchando directamente contra la corrupción, adoptando medidas contra ella.

- Si al final no fructifican las negociaciones, el 26 de junio habrá de nuevo elecciones generales. ¿Sería un fracaso?
- Se habla de un fracaso, pero fracaso es que hubiera un gobierno radical extremista con Podemos, con apoyo de independentistas. Eso sería un desastre para España. Lo mejor es respetar la voluntad de los españoles, sería mucho más fácil si se comprendiera que los españoles no votaron cambio, sino pacto. Entonces hagamos todos un esfuerzo de solidaridad para mejorar lo que se ha hecho, consolidando la recuperación y el empleo. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí como para ponerlo en riesgo. Eso no se lo merecen los españoles. Pero en caso de que no podamos, pues la solución es más democracia y que los españoles decidan de nuevo, pero a la vista de lo que cada uno ha ofrecido en estos meses.

- La mayoría de los discursos ya parece que están justificando el yo no he sido, que si hay de nuevo elecciones no es por su culpa.
- Por culpa del Partido Popular no es. ¿Qué se pide al Partido Popular? ¿Que habiendo ganado las elecciones renuncie a gobernar? ¿No es suficiente argumento para liderar el nuevo gobierno haber ganado las elecciones? Entonces, ¿cuál es el argumento de respeto a la democracia? Se nos pide no sólo que renunciemos a gobernar, sino que apoyemos un programa que consiste en derogar todas las reformas que hemos hecho para sacar a España de la crisis. Por favor, responsabilidad del Partido Popular de que podamos vernos abocados a unas nuevas elecciones es ya ciertamente pintoresco. Este mes debía ser un mes de diálogo y no como ahora se va a producir, con un conflicto entre el Parlamento y el Gobierno, haciendo oposición a un gobierno en funciones, lo cual es inédito, no tiene precedentes en la democracia. Se pretende que sea el mes del conflicto institucional, de la oposición y desgaste al Gobierno del Partido Popular mientras siguen con el teatro. Al final hay un problema, no salen las cuentas porque antes no tuvieron los votos. Cuanto antes se den cuenta, mejor para el interés general de los españoles.

- Las encuestas mantienen al PP como partido más votado, algunas incluso le dan más diputados.
- Nosotros no queremos ir a nuevas elecciones, queremos que el Partido Socialista rectifique y reflexione, que se dé cuenta del daño que puede estar haciendo a la sociedad española y a la recuperación del empleo. Porque se habla de igualdad y solidaridad, pero sólo puede haberlas cuando hay crecimiento. Si hay crecimiento hay reparto y por tanto más solidaridad. Ojo con jugar con eso, hay que generar oportunidades y empleo, no repartir miseria, y ahora se está hablando poco de empleo. Hablan de que haya menos ricos, pero no de que haya menos pobres. Espero que el Partido Socialista finalmente opte por dialogar con el Partido Popular.

- ¿Es cuestión de nombres o de programas? ¿Si Rajoy deja paso a otros puede haber gran coalición?
- Lo fundamental son las política, no los nombres. El proyecto del Partido Popular no es personalista, no sé si en algún otro lo es. No puede ser que el peor resultado de la historia del Partido Socialista les sirva para gobernar. En Madrid fue una derrota clamorosa, la cuarta lista más votada, liderada por Pedro Sánchez. Mariano Rajoy al frente de la primera. Ése es el problema que tenemos, que quiere ser presidente del Gobierno una persona que los españoles no han querido que sea. Eso es tener poco respeto por la voluntad de los españoles. Si vamos finalmente a otras elecciones, dentro de un mes le diré a los salmantinos que nosotros optamos por empleo y diálogo, otros no.

- Hablando de Salamanca, la situación política actual también está afectando a los proyectos previstos por el Gobierno para este año. Los Presupuestos Generales del Estado para 2016 están aprobados, pero no se están ejecutando al ritmo que debieran.
- El Gobierno en funciones tiene limitadas sus facultades por ley, además con una doctrina jurisprudencial asentada, que le impide adoptar cualquier tipo de decisión política que pueda condicionar a un futuro gobierno o tomar decisiones que supongan nuevas orientaciones políticas. Por tanto, lo único que puede hacer es administrar y gestionar el despacho de los asuntos públicos. Por cierto, el Gobierno ha cumplido con su gestión del déficit, pues la desviación se debe a las comunidades autónomas, y de las nueve más incumplidoras, sólo una está gobernada por el Partido Popular, Murcia. Eso es un dato para que la gente piense. Ahí se ven las políticas de PSOE y Podemos.

- Pero, ¿cómo puede condicionar a un futuro gobierno el continuar la electrificación de la línea ferroviaria hasta Fuentes de Oñoro, si ya está presupuestada, con un dinero reservado para ello, o la reforma de la glorieta de Buenos Aires para evitar que haya tantos accidentes de tráfico?
- Continuará, pero esas decisiones un gobierno en funciones no las debe adoptar. Están aprobadas en presupuestos y se cumplirán. Sí están en marcha proyectos constructivos como eliminar los pasos a nivel en la línea ferroviaria desde Medina del campo, es algo que ya hablamos en los últimos meses de la pasada legislatura, una de las gestiones que hicimos los populares salmantinos antes de las elecciones, también el cerramiento de la vía para que el tren vaya más rápido y por tanto el viaje hasta Madrid suponga menos tiempo, con más seguridad y frecuencias. Cosas se están haciendo, pero hay decisiones que, para que no se pueda acusar al Gobierno de estarse extralimitando en sus funciones, tienen que estar paradas de momento. Mientras esté el Partido Popular en el Gobierno, los proyectos para Salamanca continuarán, prueba de ello es que en breve se hará efectiva la cesión de la antigua sede del Banco de España en la plaza de Los Bandos para que la Universidad cree un centro de referencia del estudio del español. 

- Pues nos queda un mes para salir de dudas.
- Cada partido tiene que asumir su responsabilidad. Quienes hablaban de superar el bipartidismo hoy lo lamentan. Seguimos adelante con una oferta de diálogo, ofreciendo reformas, pero el Partido Socialista veta el diálogo al partido que ganó las elecciones. E insisto, los españoles dieron un mandato de pacto, no de cambio de Gobierno.

 

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