El recibo de la luz ha subido un 81% en sólo diez años, nada menos que 34,85 euros mensuales, según un análisis realizado por Facua-Consumidores en Acción. La liberalización eléctrica, iniciada a finales de los noventa e impulsada mediante una directiva europea en 2003, se presentó a los usuarios con el argumento de que provocaría importantes bajadas tarifarias. "Una gran mentira que Facua viene denunciando desde entonces, sin que los sucesivos gobiernos, plegados a los intereses de las eléctricas, hayan aceptado dar participación a las asociaciones de consumidores representativas en las políticas energéticas", denuncia la asociación de consumidores.
 
Con la última subida aprobada por el Gobierno, vigente desde el 1 de julio, el usuario medio abonará 77,68 euros al mes (impuestos indirectos incluidos). Esto representa un 4,3% más de lo que pagaba en abril. En 2002, el usuario medio pagaba 42,83 euros al mes (impuestos incluidos) por el recibo de la luz. En abril de 2007, la cifra ascendía a 48,59 euros. Si en diez años el recibo se ha encarecido en un 81,4%, sólo en los últimos cinco el incremento ha sido del 59,9%. El recibo de la luz representa hoy 34,85 euros mensuales más que en 2002 (418,20 más al año) y 29,09 euros al mes (349,08 al año) por encima de lo que se pagaba a mediados de 2007.
 
Con la nueva subida de julio, un consumidor con 4,4 kW de potencia contratada y un consumo mensual de 366 kWh (la media en España, según un análisis de FACUA sobre más de 50.000 facturas) pagará al mes 77,68 euros (62,6339688 más impuestos indirectos). El 1 de julio, el precio del kWh en la modalidad sin discriminación horaria se ha fijado, redondeando a dos decimales, en 18,51 céntimos (14,9198 céntimos más el 24,03% que representan los impuestos sobre la electricidad y IVA). Este concepto, el término de energía, representa el 87% del recibo para el usuario medio. Por su parte, el término de potencia, que supone el 13% de la factura, está en 2,26 euros (1,824432 más impuestos indirectos) por kW.
 
En abril de 2007, la tarifa vigente era la publicada en el BOE en enero de ese año. Cada kWh se pagaba a 10,96 céntimos (8,9868 más los impuestos indirectos, que entonces representaban el 21,93%). La tarifa por kW de potencia contratada era de 1,93 euros (1,581887 más impuestos). Así, el usuario medio pagaba hace cinco años 48,59 euros (39,8519908 más impuestos). En 2002, las tarifas eran, redondeando a dos decimales, 9,66 céntimos por kWh consumido (7,9213 más el 21,93% que representaban los impuestos sobre la electricidad y el IVA) y 1,70 euros por kW de potencia contratada (1,394348 más impuestos indirectos). El usuario medio pagaba entonces 42,83 euros (35,1270892 más impuestos).
 

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