El Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha anticipado un recorte del 25 % en el próximo presupuesto de su Departamento. Así lo ha avanzó ayer tarde en declaraciones a los medios antes de su intervención en la Comisión de Agricultura en el Senado para detallar su programa para esta legislatura, en las que también se ha referido al problema que sufren agricultores y ganaderos por la sequía.

El ministro considera que el modelo de comercialización agraria ha sido un error- Arias Cañete ha reconocido que "estamos hablando de un ajuste muy importante" en las líneas que no están afectadas por la cofinanciación comunitaria.

Ha precisado que desde el Ministerio están buscando cómo redistribuir la reducción de presupuestos entre todas las unidades del Ministerio con el objetivo de mantener las políticas más eficaces.

"Ahora estamos en esas discusión interna", ha explicado.

Ha precisado que aún queda "mucha discusión" hasta que el Gobierno presente a finales de este mes su proyecto de Presupuestos Generales del Estado.

El presupuesto de 2011 del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, fue de 11.000 millones de euros, lo que ya representó una caída del 13 % respecto a 2010.

De esa cantidad, 8.500 millones de euros correspondieron a partidas de agricultura, pesca y alimentación, una cantidad que supuso una reducción del 5,21 % respecto al año anterior.

Error en el modelo de comercialización

Por otro lado, Arias Cañete, ha lamentado las políticas de "corto plazo y de clientelismo político" emprendidas por Gobiernos precedentes que han llevado a un "diseño de partida erróneo" para la comercialización de productos agrarios.

Así lo ha indicó durante su comparecencia ante la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Senado, para informar sobre las líneas generales de la política de su departamento.

"Alguien se ha equivocado en el diseño político, alguien ha incentivado la falta de rentabilidad económica y nadie está exento de culpa, ningún gobierno; todos han apostado por la cooperativa de mi pueblo y no hemos pensado en que las grandes superficies se concentran", ha asegurado.

En este sentido, ha hecho una encendida defensa de la necesidad de mejorar la concentración de la oferta a través de la unión de las cooperativas.

A su juicio, mientras otros eslabones de la cadena aumentan su tamaño, las explotaciones agrarias deben hacer lo propio en todas las fases, además de trabajar para captar el mayor valor añadido posible y emular lo que han hecho bien muchas cooperativas europeas y españolas, "que nos ofrecen modelos claro para apuntar al futuro".

Ha comparado, por ejemplo, que mientras en España operan 4.000 cooperativas que facturan 19.000 millones de euros, en Holanda sólo dos cooperativas, una leche y otra de carne, generan un volumen de negocio de 16.000 millones de euros.

"En España, fusionar una cooperativa con la del pueblo de al lado es virtualmente imposible; de una provincia a otra, algo increíble y la de una comunidad autónoma con otra, suicida, porque pierden todas las subvenciones", ha criticado Arias Cañete.

Estos hechos son "una de las raíces de nuestros males en la comercialización", ha reconocido.

Por ello, el ministro ha abundado en que el Gabinete trabaja junto al Ministerio de Empleo y Competitividad en un Proyecto de Ley para la integración de cooperativas que espera presentar en el Parlamento "dentro de pocos meses".

En su opinión, el sistema "retribuye mal" al sector productor y se debe reordenar el funcionamiento, para que se apliquen soluciones a las asimetrías de poder en la cadena de valor agroalimentaria

Arias Cañete ha considerado que todo pasa por mejorar los resultados económicos de las explotaciones y por impulsar un sistema agroalimentario sostenible "con futuro" para todos los que lo integran.

Ha defendido que, en un contexto de crisis, el sector agroalimentario español "debe y puede" contribuir al crecimiento de la economía y a la creación de empleo.

En relación a la reforma de la Política Agraria Común (PAC), ha calificado de fundamental que el nuevo modelo responda a la "diversidad" de España para que se eviten desequilibrios territoriales y sectoriales.

Ha abogado por que la gran política comunitaria introduzca instrumentos de mercado que ofrezcan medidas de gestión "fáciles y eficaces" y se incluyan mecanismos para la concentración de la oferta modificando las normas de Competencia.

El ministro ha puesto como ejemplo las recientes medidas adoptadas por Bruselas para el sector lácteo que, según su criterio, deberían servir de ejemplo para otros sectores.

Para defender los intereses de España, el Gobierno espera poder contar con una base de propuesta de negociación que defender ante la Comisión Europea y el Parlamento Europeo a finales de marzo o primeros de abril, consensuada con las comunidades autónomas, las organizaciones agrarias y las cooperativas.

En este sentido, ha precisado que espera presentar esta postura común del sector en el Congreso y en el Senado para que todos los grupos parlamentarios conozcan la propuesta.

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