Exigen a la Junta de Castilla y León que compense los ataques de buitres al ganado como ya hacen cuatro autonomías

Un ganadero de COAG reclama a la Consejería, basándose en el artículo 106 de la Constitución, después de perder una vaca y su ternero por las carroñeras

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 Buitres
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Un ganadero zamorano de Almeida de Sayago perdió en marzo del pasado año una vaca y su ternero recién parido por el ataque de una pareja de buitres. 

Este ganadero, socio de COAG, solicitará amparo a la Administración "porque tiene que responder de las consecuencias de sus decisiones, tanto normales como anormales. Sus decisiones, en este caso, son velar por la gestión de los cadáveres de las reses que han de ser retirados del campo como medida de prevención de la EEB", explica la organización agraria en un comunicado.

"Y está dicho en el artículo 106 de la Constitución española. Pero la Administración aludida, que en este caso es la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, no concede ayudas a los ganaderos afectados por los ataques de buitres porque considera que no hay relación entre su actividad y el daño sufrido por el productor".

"Pero sí la hay. Lo dice el Procurador del Común de Castilla y León, Tomás Quintana, quien se dirigió a la Consejería para solicitarle que se concedan ayudas para compensar los daños producidos a los ganaderos por estas carroñeras. Petición nada descabellada en tanto que ya se conceden en cuatro comunidades: Madrid, La Rioja, Castilla-La Mancha y Euskadi".

"En Castilla-La Mancha, por ejemplo, Agricultura aboga por conciliar la existencia de buitres y ganado por lo que estipula apoyos por los ataques de 1.500 euros para reses caprinas y ovinas y 2.000 para vacunas. Por lo que COAG exige a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente que contemple reparaciones para los ganaderos que sufran estos ataques, porque el caso no es aislado. Esta organización ha podido saber que más ganaderos se han dirigido al organismo aludido con similares reclamaciones".

En Castilla y León, añade la OPA, "los ganaderos deben lamentar con infortunada frecuencia estos ataques de la fauna silvestre a sus explotaciones. Durante 2019 se produjeron 2.579 ataques solo de lobos en toda la región, que malograron a 3.774 cabezas de ganado. La factura que tuvieron que asumir los ganaderos fue de 2 millones de euros. Y la acción de los animales salvajes llega también a las carreteras con un accidente de tráfico cada hora en las carreteras regionales".

COAG considera que "todo este enorme problema para los ganaderos procede de una pésima gestión de la fauna salvaje por parte de la administración, puesto que no controla de manera eficaz las poblaciones para prevenir daños, y que, cuando el daño ya se ha producido, no indemniza adecuadamente a los ganaderos. Es el caso, también, de la avutarda, ave pesada que puede engullirse una hectárea de girasol en un día, si va en bandadas. Y que se cuela en otros festines, como el de la colza, sin estar invitada".

La OPA solicita que las ayudas por daños provocados por las avutardas "se extiendan para todo el territorio de Castilla y León, y no solamente dentro de los límites de la Reserva Natural de Villafáfila (Zamora). Las andanzas de estas aves fueron también objeto de atención por parte de los servicios jurídicos de COAG que lograron dos sentencias condenatorias contra la Consejería de Fomento y Medio Ambiente por sendas demandas presentadas por agricultores afectados".

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