Los pájaros carpinteros, los petirrojos y pinzones logran recuperarse frente al declive de las aves agrarias en Salamanca
Entre las aves que llegan al inicio de 2026 en situación más desfavorable se encuentran el aguilucho y la ganga ibérica; el águila imperial se recupera con 11 parejas asentadas en tierras de Peñaranda y Alba de Tormes
Los pájaros carpinteros, los petirrojos y los pinzones son aves que han logrado recuperarse en la provincia de Salamanca. Frente a ellas hay otras especies que se encuentran en declive, todas aquellas asociadas a zonas de cultivo como la perdiz, que está prácticamente desapareciendo, la codorniz, la ganga ortega e ibérica, el sisón o el alcaraván son las que dice el ornitólogo Guillermo Cordero, voluntario en el grupo local SEO/Salamanca, que “son las que peor lo están pasando”.
Aves que se encuentran en peligro
Entre las aves que llegan al inicio de 2026 en situación más desfavorable en nuestra provincia se encuentra también el aguilucho; una especie en la que el grupo local SEO-Salamanca lleva trabajando desde hace veinte años realizando la campaña aguilucho, que consiste en detectar los nidos en las tierras cultivadas y ponerse de acuerdo con el agricultor para que respete una parcela alrededor del nido y a cambio recibir una compensación económica por ello.
Otras de las aves que se encuentran en declive por persecuciones, envenenamientos o electrocuciones son las grandes rapaces, las águilas o los buitres: “Son aves que tienen muchos problemas de electrocución porque se posan en los tendidos para dominar el territorio, como si fuera un gran árbol, para tener controlado todo el espacio y se electrocutan porque hay muchos cables que están pelados. También son las más propensas a morir envenenadas por ser carroñeras y comer animales que son envenenados como zorros, perros o gatos”.
Para mejorar la situación de las especies que se encuentran en una situación más crítica, se están llevando a cabo acciones de conservación. Por ejemplo, algunas aves esteparias se encuentran en espacios protegidos, mientras que otras acciones que se están acometiendo son retrasar las cosechas para dar tiempo a que crezcan los polluelos.
“Antes lo que se hacía y que venía muy bien era dejar la tierra en barbecho porque ahí criaban las perdices, los alcaravanes o las avutardas, pero desde hace 20 años todos los barbechos se aran en época de cría, en la primavera, y eso provoca la destrucción de estas aves que crían ahí. Lo que proponemos es que desde marzo hasta junio deberían de mantenerse sin arar, respetando esos cuatro meses para que estas especies puedan criar y a cambio se les recompense a los agricultores”.
En el caso de los tendidos eléctricos, Cordero recalca que “algunos se están cambiando para hacerlos más seguros. También se están poniendo salvapájaros porque cuando las aves vuelan de cara al sol no ven los tendidos y se chocan, entonces con estos plásticos que se mueven, se refleja la luz con el sol y se generan brillos para que las aves puedan evitarlos y no accidentarse”.
Aves que recuperan su población
La situación más favorable es para aves de un tamaño menor como los pájaros carpinteros, los petirrojos y los pinzones que ahora gozan de una mejor situación gracias al abandono del campo. Cordero expresa que estas aves típicas de los bosques se han recuperado en Salamanca porque las tierras de cultivo que hace 25 años se trabajaban en la Sierra de Francia, donde se encuentran asentados principalmente, con antiguas terrazas de cultivo, se han abandonado porque ya no producen lo suficiente, y por ello el bosque se ha recuperado y con él estas aves. Sin embargo, apunta que “en conjunto el porcentaje de las aves que se han recuperado es menor que las que están decreciendo” y pone el ejemplo de los gorriones, de los que dice que “antes había miles en las ciudades”.
La ganga ibérica es también una especie al borde de la extinción, así como la ganga ortega, y por eso la Junta de Castilla y León está trabajando para su conservación.
El águila imperial ibérica, que a finales de los años 70 contaban solo con 40 parejas repartidas por toda España ha logrado recuperarse, contando en la actualidad con más de 500 parejas, apunta este ornitólogo, describiendo que esta rapaz solamente se encuentra en España y en Portugal, “un tesoro”. La especie además ha logrado recuperarse gracias a las mejoras de los cableados eléctricos, a la persecución del envenenamiento y a la puesta en libertad de más conejos, una de sus presas predilectas y cuya escasez era una de las principales amenazas para el águila imperial.
En Salamanca, según datos de SEO/BirdLife, hay 11 parejas de águila imperial asentadas en el noroeste de la provincia, en la zona de Peñaranda de Bracamonte y Alba de Tormes.
El gorrión y el vencejo son dos aves que han reducido mucho su población en los últimos años. “El vencejo es un ave migratoria que tiene que cruzar el Sáhara dos veces al año y les cuesta mucho sobrevivir a esa migración. Luego, cuando llegan a España son muchos los polluelos que mueren porque ahora los edificios modernos no tienen teja y por tanto no disponen de agujeros para que este pájaro críe, además con el recalentamiento de los edificios son muchos los polluelos que se tiran del nido porque se están abrasando”.
Peticiones para contribuir a la supervivencia de las aves
Aprovechando el comienzo del nuevo año, Guillermo Cordero hace dos peticiones a la población: “La gente que tenga jardín puede poner una bandeja con agua y semillas sin sal y sin azúcar, pero pan no porque no es bueno para los pájaros, así se puede contribuir a que las aves puedan alimentarse en los días de invierno. Otro tema súper delicado son los gatos domésticos; los dueños tienen que ser conscientes del daño que hacen los gatos. En Estados Unidos 3.500 millones de vertebrados, anfibios, reptiles y aves, mueren cada año por los ataques de los gatos”.
Cordero también aprovecha para invitar a los salmantinos a apuntarse a actividades relacionadas con la conservación y observación de la naturaleza a través del grupo local SEO/Salamanca.
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