La tuberculosis bovina acorrala al ganado y a los ganaderos en Salamanca: “Quieren que matemos las vacas y acabar con el sector sin asumir el fracaso”

En el año 2019 la prevalencia en la provincia de Salamanca cayó, pero un año más tarde aumentaron en un 0,24%, alcanzando en 2022 el 3% de prevalencia en zonas como La Fuente de San Esteban y Ledesma o el 5% en Béjar

Vacuno de carne, raza charolesa (2)
Vacuno de carne, raza charolesa (2)

La tuberculosis bovina se está cebando con las explotaciones ganaderas de la provincia de Salamanca, visto por muchos como un enemigo silencioso que acecha desde la sombra, ya que en muchos casos salta cuando menos se le espera y sin saber de su origen.

Este es el caso de muchos ganaderos salmantinos que llevan incluso 20 años con la explotación limpia de esta contagiosa enfermedad que de repente se está apoderando de su ganado. La situación de la tuberculosis bovina en Castilla y León en el año 2016 era de un 1,87% (explotaciones positivas). Un dato que se traduce en que el 98,13% de las explotaciones estaban libres de esta enfermedad, según datos abiertos de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León.

La prevalencia en Salamanca en todos estos años desde 2017 a 2020 se ha mantenido prácticamente en el mismo porcentaje, aunque con variaciones:

SALAMANCA (*Datos obtenidos de Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León)

2017: 2,63%

2018: 2,52%

2019: 2,13%

2020: 2,37%

Como se puede observar en el año 2019 las cifras cayeron, pero un año más tarde aumentaron en un 0,24%, alcanzando en 2022 el 3% de prevalencia en zonas como La Fuente de San Esteban y Ledesma o el 5% en Béjar, según advierte la Asociación de Ganaderos de Salamanca ‘19 de Abril’. Los casos también se han disparado en Guijuelo, Lumbrales y Tamames.

La tuberculosis se trata de una enfermedad bacteriana que por regla general cursa en forma crónica, haciendo que los animales positivos pierdan peso de forma acelerada, lo que en muchos casos los lleva a morir. Se trata, por tanto, de una enfermedad complicada y peligrosa al ser altamente contagiosa “a través de la inhalación de los pequeños aerosoles que puedan soltar los animales enfermos”, según destacan expertos en Sanidad Animal.

Quienes también apuntan que “en Castilla y León hay un potente plan de erradicación de tuberculosis donde se hacen pruebas continuadas a todas las explotaciones ganaderas”. En el caso de la prueba de la tuberculina se inocula en piel y cuando pasan unas 58 horas, unos tres días ya es cuando se mide con un aparato, llamado cutímetro, el grosor de la piel para ver si el animal presenta alguna reacción.

Saneamiento
Saneamiento ganadero. Foto de archivo

Aunque depende de las zonas, en Castilla y León cuando la elevación de la piel supera los 4 mm de diámetro ya se considera que el animal es positivo. Entonces, tal y como explican los expertos, desde este momento “se marcan los animales positivos y tienen que sacrificarse en 15 días como mucho”. Y aquí es donde comienza el problema que más afecta a los ganaderos: el movimiento de los animales.

En el momento en que una explotación deja de estar limpia se le cierra la posibilidad de movimiento de animales, y por tanto de libre venta. Cuando la explotación ya cuenta con algún caso positivo, los animales únicamente pueden salir a unos cebaderos especiales, denominados T1 o cebaderos sucios, aunque para hacerlo, y de ahí la problemática y enfado de los ganaderos, “únicamente pueden moverse animales que se hayan saneado con menos de 45 días, tanto los animales objeto de movimiento como la explotación”.

Este es el principal motivo por el que el presidente de la Asociación de Ganaderos ‘19 de Abril’, Juan Luis Martín Sevillano declara que “la situación se les ha ido de las manos. Quieren que matemos las vacas y así acabar con el sector porque muerto el perro se acabó la rabia”.

Los ganaderos, según manifiesta Sevillano se quejan de que se les está llevando a la ruina: “No se están haciendo bien las cosas desde hace mucho tiempo. Nos estamos quejando de la empresa que lo está llevando a cabo. Constantemente viene gente que no está preparada, que no sabe sangrar y constantemente se está cambiando al personal. Desde la Junta y los responsables de Sanidad nos dicen que se están tomando medidas, pero sabemos que no es así”.

Al mismo tiempo destaca que desde la Junta y Sanidad “achacan la culpa a un movimiento de animales de unos cercados a otros, que por eso ha aumentado la transmisión, pero no es cierto, porque precisamente la zona de Vitigudino donde hay mucho problema son dehesas grandes donde hay poco movimiento. Esto lo dicen porque nadie quiere asumir la responsabilidad de los fracasos”.

Becerros en el Mercado de Ganados. Foto de archivo
Becerros en el Mercado de Ganados. Foto de archivo

Respecto a la prevalencia de esta enfermedad en las zonas de Vitigudino, Ledesma y La Fuente de San Esteban, los sanitarios aseguran que “todavía no puede considerarse una alarma, está creciendo, pero hasta que no acabe la campaña de vacunación de este año donde se están repitiendo los saneamientos en las explotaciones positivas no puede considerarse alarma”. No obstante, remarcan que “los casos han proliferado y que en cada zona la influencia es de distinta manera.

En el caso de Vitigudino lo achacan más a los movimientos de animales entre explotaciones diferentes, mientras que en La Fuente de San Esteban hay menos códigos de pasto y se relaciona más con la fauna silvestre”.

CAUSAS QUE DESARROLLAN LA TUBERCULOSIS

Respecto a las principales causas que originan esta enfermedad está la fauna silvestre, principal motivo por el que el veterinario Cristian Gortázar, experto en tuberculosis, está llevando a cabo un seguimiento de especies como el jabalí, el tejón o el zorro, ya que los ganaderos están convencidos de que la fauna silvestre tiene mucha incidencia en la trasmisión de la enfermedad: “La fauna interfiere de una forma alarmante en los contagios, y las medidas que anuncia Christian Gortázar son inviables de cara al campo. No están haciendo un seguimiento estricto, ese compromiso de estudiar la prevalencia de la fauna silvestre con la toma de muestras de piezas abatidas no se está llevando a cabo. En muchos casos no se han recogido y el estudio tampoco se está haciendo”, sentencia el presidente de la Asociación ’19 de Abril’.

Jabalí. Foto EP
Jabalí. Foto EP

¿CÓMO IMPEDIR EL CONTAGIO?

Según aclaran los expertos en Sanidad Animal “ahora mismo no hay una vacuna. La única solución es el sacrificio de los animales y el tema de la bioseguridad que es muy importante, y que consiste en evitar, dentro de lo posible, que las fincas estén en contacto con la fauna silvestre y con otras explotaciones ganaderas que puedan dar positivo. Sabemos que es difícil, pero es importante que, en la medida de lo posible, las fincas estén bien cercadas”.

Aun así, la solución de la vacuna está en periodo de estudio: “Se está estudiando una en Reino Unido porque puede ser una solución a la tuberculosis, pero ahora mismo no hay ninguna vacuna oficialmente reconocida.

Lo más importante, por lo que se está tratando de erradicar la tuberculosis es por el Comercio Intracomunitario, porque desde el momento en que se tiene explotaciones positivas, no se pueden exportar animales”, aclaran los veterinarios.

La vacuna es principalmente la solución a la que se aferran los propietarios de las reses: “Por culpa de la tuberculosis llevamos 30 años matando vacas, y seguimos matando vacas sin conseguir nada, por eso insistimos en la creación de una vacuna que combata esta enfermedad que nos está llevando a la ruina”, concluye, Juan Luis M. Sevillano, presidente de la Asociación salmantina ’19 de Abril’.

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