Dos acusados más: se cierra la operación contra el furtivismo en La Moraña con tres detenidos y 11 investigados

La operación que se inició hace tres meses en La Moraña contra el furtivismo y el robo de galgos se ha cerrado. En total hay habido tres detenidos y 11 personas investigadas


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En la última parte de la operación Tenazón los últimos investigados son sendos vecinos de Arévalo y Fontiveros. A ellos se añaden otros nueve detenidos: cinco de Añover de Tajo (Toledo), tres de Salamanca y uno de Sevilla. Los tres arrestados eran vecinos de Arévalo.

La investigación llevada a cabo por Guardia Civil ha logrado entregar a sus dueños cuatro perros sustraídos en localidades de Ávila, Guadalajara y Toledo.

También se ha aprehendido un vehículo y 15 galgos y cuatro liebres, además de haberse impuesto un total de 52 denuncias administrativas de los 180 canes inspeccionados.

La operación comenzó el 5 de septiembre cuando fue localizado un perro sustraído en Guadalajara, cuya desaparición había sido denunciada en la localidad alcarreña de Mondéjar.

El dispositivo especial desarrollado por la Guardia Civil se activó entre el 30 de octubre y el 12 de noviembre, con unidades de seguridad ciudadana y de Tráfico, el Equipo Roca de Policía Judicial, el Seprona y Grupo de Helicópteros de Torrejón de Ardoz (Madrid), con el apoyo de los guardas de campo de la empresa Proysecam.

Colaboración ciudadana

Fue el 31 de octubre, y gracias a la colaboración ciudadana, cuando fue interceptado en Villanueva del Aceral un vehículo con cinco personas en su interior, que llevaban cinco galgos y ocultaban bajo los asientos tres liebres muertas.

Los cinco individuos, todos vecinos de Añover de Tajo, pasaron a la situación de investigados, entre ellos el conductor, que también fue puesto a disposición judicial al conducir aunque había perdido todos los puntos del permiso de conducción.

Después, el 6 de noviembre en Palacios de Goda fueron detenidos tres vecinos de Arévalo cuando llevaban cuatro galgos, y al día siguiente resultaron investigadas otras cuatro personas (tres de Salamanca y una de Sevilla) que tenían otros tres galgos en el municipio de Cabezas del Pozo.

Todos estos individuos poseían numerosos antecedentes policiales en materia de caza, por lo que se instruyeron diligencias policiales en calidad de detenidas e investigadas a estas siete personas por supuestos delitos contra la fauna y la flora, al cazar furtivamente con el uso de galgos.

Llamadas

Estas actuaciones provocaron que la Guardia Civil recibiera más de 200 llamadas desde todos los puntos de España, que sirvieron para identificar en los últimos días a vecino de Arévalo y a otro de Fontiveros. A ambos se les investiga como presuntos autores de un delito de receptación y de robo con fuerza en las cosas, así como de abandono de animales de compañía.

Los animales identificados por sus propietarios ya han sido entregados, por lo que sólo quedan seis galgos en poder de la Federación Castellano y Leonesa de Galgos, a la espera de que sus dueños puedan acreditar su procedencia.

El modus operandi consiste en la sustracción de los galgos y la extracción del microchip que llevan los canes practicándoles una incisión en el cuello para evitar su identificación.

Luego los distintos grupos criminales de cazadores furtivos en la provincia de Ávila prueban las condiciones y cualidades de los perros para la caza. Si no les convencen los abandonan, y a los que les resultaban válidos les insertaban un nuevo microchip.


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