Pasaban unos minutos de las tres de la tarde cuando saltó la alarma. Aún quedaban trabajadores en sus puestos de trabajo que no dieron mayor importancia al aviso hasta que no detectaron el intenso olor a quemado. Fue en ese momento cuando se hizo realidad lo que hasta entonces parecía imposible: el Ayuntamiento de León estaba en llamas.

El 10 de agosto de 2012, hace exactamente tres años, las dependencias municipales de Ordoño II fueron pasto de un fuego que llegó a alcanzar 900 grados y que supuso la total remodelación del edificio matriz del Ayuntamiento de León. Cuatro plantas fueron totalmente calcinadas y la estructura estuvo a punto de venirse abajo (lo que hubiera ocurrido según los expertos una hora más tarde), si no hubiera sido por la rápida intervención de los Bomberos de León, Policía Local, Protección Civil, Policía Nacional y la colaboración del Servicio de Extinción de Incendios de la Junta de Castilla y León, así como los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Un gabinete de crisis se reunió esa misma noche en la Sala de Comisiones del Consistorio de San Marcelo. Desde entonces, han pasado 36 meses en los que ya no quedan más recuerdos de aquel suceso que el monolito que se colocó en la planta cuarta con el trozo de viga que aguantó, el trozo de viga que hizo posible que todo el edificio no se viniera abajo y la tragedia hubiera sido aún mayor. Estos días, el portavoz del equipo de Gobierno, Fernando Salguero, y la concejala de Urbanismo, Ana Franco, han estado precisamente recorriendo las instalaciones municipales para comprobar cómo finalizaron las obras y como se reubicaron los espacios que resultaron más dañados.

Las obras de demolición de las cuatro plantas arrasadas por el fuego comenzaron en el mes de noviembre, después de que finalizara la investigación policial y judicial. Y fue el 3 de diciembre de 2012 cuando se inició la reconstrucción.

El edificio estaba formado por dos bloques: uno construido en el año 1972, con fachada a la Avenida Ordoño II y a Alfonso V, y otro, edificado como ampliación en 1981, en el interior de la manzana formada por las calles Ordoño II, Alfonso V, San Agustín y Alcázar de Toledo, al que se accedía a través del callejón situado en el nº 7 de la calle San Agustín. Fue en éste donde se originó el incendio, resultando prácticamente destruidas sus plantas cuarta, quinta, sexta y cubierta, que finalmente fueron derribadas.

Durante esos primeros meses se realizaron trabajos de reposición de los vidrios rotos en las labores de extinción del incendio, arrancado y reposición de pavimentos, labores de limpieza exterior e interior del edificio, la contratación de obras de restablecimiento del alumbrado de emergencia y señalización de las plantas baja, primera, segunda y tercera del edificio municipal de Ordoño II, el suministro para dotación urgente de armarios para las oficinas de Urbanismo, Obras y Medio Ambiente trasladadas al edificio del Palacio de Don Gutierre, trabajos de limpieza y ajustes en los aparatos elevadores, trabajos para restablecer el suministro de agua en el edificio principal, limpieza y puesta en marcha de la climatización, la revisión del sistema de video-conferencia, el rack de megafonía general, el sistema de toma de medios con monitor, amplificación y sistema de grabación, y la reposición y limpieza de las cortinas del edificio.

Una vez superada la situación de emergencia, también se procedió a reponer las sillas del personal, acondicionar la zona próxima al edificio, desmontar los techos entre las plantas 4ª y 7ª del edificio principal, reponer el mobiliario, restaurar las esculturas y los cuadros dañados, un nuevo sistema de aislamiento e iluminación, reposición de la instalación informática...; en definitiva, poner en marcha un edificio fundamental para dar servicio a los ciudadanos.

Reubicación del personal

Una larga lista de cometidos en los que se volcaron tanto el entonces equipo de Gobierno como todos los trabajadores municipales que, en algunos casos, tuvieron que recoger los pocos enseres que quedaron útiles y trasladarse a otras dependencias. Fue dos días más tarde, el 12 de agosto de 2012, cuando se decidió que los trabajadores de Bienestar Social se trasladaran al Centro Cívico del Crucero y al CEAS de Padre Isla, edificio en el que también se ubicaron la oficina de la Mujer, Igualdad y Plan de Drogas; los servicios de Urbanismo, Medio Ambiente, Obras, Establecimientos y Servicios Eléctricos, al Palacio de Don Gutierre; el departamento de Informática y Nuevas tecnologías se instaló en el edificio 'Rojo' de Eras de Renueva; mientras que el Consistorio de San Marcelo acogió los servicios de Personal y  Régimen Interior, Tesorería, Recaudación, Intervención, Secretaría General, Grupos Políticos y Alcaldía.

Una vez acometidas las labores de limpieza, en los primeros días de septiembre regresaron al edificio de Ordoño II un total de 150 trabajadores, que continuaron con sus funciones con la mayor normalidad posible, teniendo en cuenta las circunstancias.

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