Castilla y León mantiene el dispositivo de emergencia tras superar el millar de incidentes por el temporal de nieve y lluvia
Hasta la mañana de este domingo 8 de febrero, se han gestionado un total de 1.191 incidentes derivados de las nevadas, el viento y las lluvias intensas
La Agencia de Protección Civil y Emergencias de la Junta de Castilla y León mantiene activada la alerta por fenómenos meteorológicos adversos en toda la Comunidad, en un episodio de inestabilidad que se prolonga ya desde el pasado 22 de enero de 2026. Hasta la mañana de este domingo 8 de febrero, el Centro Coordinador de Emergencias ha gestionado un total de 1.191 incidentes derivados de las nevadas, el viento y las lluvias intensas. La mayor parte de estas situaciones se han producido en las vías de comunicación y núcleos de población, afectando a la circulación por la acumulación de nieve, la aparición de balsas de agua y desprendimientos, aunque por el momento no se han registrado daños personales de consideración.
La red viaria autonómica sigue presentando complicaciones importantes en varias provincias del territorio. Al mediodía de hoy se contabilizaban cinco tramos cerrados totalmente al tráfico en Ávila, Salamanca, Segovia y Zamora, destacando las afecciones en el puerto de Mijares, el acceso a la Peña de Francia, la conexión con Castilla-La Mancha por Riofrío de Riaza y el entorno de la Laguna de Peces. Además, las restricciones para el tráfico pesado afectan a siete tramos adicionales, mientras que el uso de cadenas sigue siendo obligatorio en diversas carreteras de montaña en León. Para combatir estos efectos, la Junta mantiene desplegado un operativo de casi medio centenar de máquinas quitanieves que trabajan de forma prioritaria en las zonas más afectadas de la Cordillera Cantábrica y el Sistema Central.
La preocupación de las autoridades se centra ahora en la evolución hidrológica de las cuencas de la región. El ascenso progresivo de las temperaturas previsto para las próximas horas, sumado a la persistencia de las lluvias, incrementa notablemente el riesgo de deshielos y posibles avenidas en los cauces fluviales. Por ello, se mantiene una vigilancia constante en las estaciones de aforo y los niveles de los embalses para anticipar cualquier crecida repentina. Desde la Junta de Castilla y León se recomienda a la población extremar la precaución en todos los desplazamientos, respetar estrictamente la señalización de emergencia y consultar los canales oficiales del 1-1-2 antes de emprender cualquier trayecto por carretera.
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