La Junta blinda la lucha contra incendios con 15 millones para reforzar el operativo en 2026 y 2027

La capacidad de respuesta se multiplicará durante la Época de Peligro Alto (EPA), comprendida al menos entre el 12 de junio y el 12 de octubre

Incendio forestal en Candelario. Foto de archivo
Incendio forestal en Candelario. Foto de archivo

La Junta de Castilla y León ha dado un paso estratégico para fortalecer la protección de su patrimonio natural. El Gobierno autonómico ha autorizado una aportación de 15 millones de euros destinada a la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (SOMACYL). Esta inversión tiene como objetivo garantizar y mejorar la prestación de servicios del operativo de prevención y extinción de incendios forestales durante las anualidades de 2026 y 2027.

La partida presupuestaria se ejecutará de forma progresiva, con un desembolso de 5 millones de euros en 2026 y una dotación de 10 millones de euros para 2027. Esta inyección económica permitirá no solo asegurar el funcionamiento ordinario del dispositivo autonómico, sino también implementar mejoras continuas mediante la incorporación de nuevos medios técnicos aportados por la empresa pública. Los fondos se centrarán especialmente en la gestión de maquinaria pesada, como los buldócer, y el refuerzo logístico a través de camiones cisterna o autobombas nodriza.

Potencia pesada para la prevención y el ataque directo

Uno de los pilares de este acuerdo es el despliegue de los equipos de maquinaria buldócer integrados en el operativo INFOCAL. Durante todo el año, Castilla y León contará con 20 equipos completos, compuestos cada uno por un buldócer, una góndola para su transporte, un vehículo señalizador y el personal especializado necesario. Estos equipos se dedicarán a labores preventivas cruciales, como la apertura y repaso de cortafuegos, la adecuación de pistas forestales y el apoyo a trabajos selvícolas que faciliten el acceso de las brigadas en caso de emergencia.

La capacidad de respuesta se multiplicará durante la Época de Peligro Alto (EPA), comprendida al menos entre el 12 de junio y el 12 de octubre. En este periodo, 19 de estos equipos incorporarán una segunda máquina, elevando a 39 el total de buldócer disponibles para la extinción. Estas unidades son vitales para el ataque directo en escenarios de gran intensidad de fuego, donde la carga de combustible impide el trabajo manual. Su función es crear líneas de defensa seguras, eliminando la vegetación para generar barreras físicas que frenen el avance de las llamas en terrenos complejos.

Logística hidráulica: el papel de las nodrizas

Para complementar la fuerza de choque en el terreno, la inversión garantiza la presencia de al menos dos nuevos vehículos nodriza adicionales durante los meses de máximo riesgo. Estos camiones, con una capacidad mínima de 25.000 litros cada uno, actúan como auténticos almacenes de agua móviles.

Su cometido es fundamental para la logística del operativo, especialmente en zonas de difícil acceso o con escasez de puntos de carga. Las nodrizas aseguran el abastecimiento continuo de las autobombas de menor tamaño, que son las que penetran en el corazón del incendio, permitiendo que el caudal de agua no se interrumpa y optimizando así los tiempos de extinción.

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