Se registran cerca de 400 incendios forestales en Castilla y León en el inicio de 2026
El 80 por ciento de la superficie calcinada tiene su origen en fuegos intencionados
Castilla y León ha contabilizado un total de 396 incendios forestales en lo que va de año, incidentes que han afectado a una superficie de 1.261 hectáreas. Aunque el balance global todavía no alcanza niveles críticos, los datos recogidos por la agencia Ical revelan una tendencia preocupante: el 80 por ciento de la superficie calcinada tiene su origen en fuegos intencionados.
La provincia de León vuelve a situarse como la zona más castigada, concentrando el 43 por ciento de los fuegos y unas 500 hectáreas quemadas. Destaca el incendio registrado recientemente en Busdongo de Arbás, el mayor de este año con 170 hectáreas de matorral afectadas.
Desde la Administración autonómica se insiste en que, pese a la creencia popular de que el invierno y la primavera son épocas exentas de peligro, la actividad incendiaria vinculada a prácticas agroganaderas ilegales sigue muy presente.
El director general del Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, ha explicado a Ical que las cifras actuales son similares, “más o menos”, a las de ejercicios anteriores. Sin embargo, has destacado que “el refuerzo del operativo en invierno” ha permitido que el 80 por ciento de los fuegos se queden en conatos de menos de una hectárea.
Arranz ha señalado que el principal “problema” radica en que “no conseguimos bajar los incendios en esta época”, vinculando este fenómeno a los “incendios agroganaderos, para la mejora de pastos”. Según el director general, se ha detectado un “repunte” en zonas de León y Palencia de fuegos “intencionados, sin autorización, ilegales, con el objeto de quemar zonas para buscar mejorar pastos o ‘limpiar’ terrenos”.
El objetivo de la Junta es erradicar estas prácticas mediante el diálogo y la colaboración, “trabajando con agricultores, ganaderos y gente que reside en el territorio, para que estas actuaciones se puedan encauzar y encajar de forma racional”. El uso del fuego, ha recordado Arranz, debe hacerse siempre de forma “controlada en algunas épocas y con autorización”.
“Porque el problema cuando un incendio se inicia de forma ilegal, es que no sabemos cuándo y dónde va a acabar. No es algo desconocido para nosotros, pero nos gustaría ir reduciendo en los próximos años estas prácticas”, ha manifestado el responsable forestal.
Finalmente, Arranz ha recordado que estas quemas se concentran ahora porque es el momento en que “brota el pasto”. Aunque el histórico Plan 42 ha ayudado a sensibilizar y reducir las cifras de hace décadas, la Junta insiste en dar un “último paso” para defender la ganadería intensiva, “pero que no sea mediante quemas indiscriminadas”.
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