Maletillas y recortadores: los “superhombres” del festejo popular que custodian las raíces de la tauromaquia en el Carnaval del Toro

CARNAVAL DEL TORO

El Campanazo dará inicio a cinco intensos días de toros en las calles de Ciudad Rodrigo, con la tradicional 'cogida de barreras' en la capea nocturna del Viernes de Carnaval: Jerónimo Sandoval y César Fernández 'Cesitar' rememoran sus vivencias y explican la pureza y exigencia de esta plaza

Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo
Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo | José Vivente/ICAL

El Carnaval de Toro del Ciudad Rodrigo es una de esas tradiciones más longevas de la provincia de Salamanca ligadas la tauromaquia, tanto es así que documentos históricos, que tiene en su poder la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, sitúan ya su existencia en el año 1417, desde cuando el toro ya tenía protagonismo en las calles de Miróbriga y donde ya se tenía existencia de la puesta de talanqueras y tablados.

Las primeras imágenes en las que la plaza mayor luce ya vestida con las tablas que todavía en la actualidad dan forma al coso que fue declarado en 2023 ‘Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial’ se remontan al 1890. Datos que muestran la rica historia de esta fiesta que constituye las raíces de la tauromaquia y que se reinician cada Viernes de Carnaval con la ‘cogida de barreras’, una costumbre ancestral donde los jóvenes toman posesión del que será su “refugio” durante los festejos populares de los siguientes días, y donde hay dos protagonistas indiscutibles: maletillas y recortadores. Dos figuras arraigadas a la fiesta taurina, con diferente pensamiento y puesta en escena, pero con el mismo amor hacia el toro bravo.

La existencia del maletilla: una figura “protegida” en Ciudad Rodrigo

Los maletillas son hombres bohemios que todavía en la actualidad hacen miles de kilómetros para jugarse la vida delante de un toro, sin recibir nada a cambio. El motivo no es otro que el de antaño, buscar una oportunidad para ser torero en las capeas. En este aspecto, Ciudad Rodrigo es uno de esos escenarios que todavía hoy rinde homenaje a esta figura que representa a centenares de jóvenes sin recursos que antiguamente encomendaban su vida a este animal como única vía para escapar de la pobreza. Entonces, fueron muchos los ‘capas’, nombre por el que también se conoce a los maletillas, que consiguieron ser figura del toreo. Manuel Benítez ‘El Cordobés’ es el ejemplo del torero español más famoso, que se convirtió en icono mundial tras su presencia en las capeas.

Aquel salto, memoria de la tauromaquia, sigue siendo un firme ejemplo para esos jóvenes que hoy tienen la inmensa suerte de formarse en las escuelas de tauromaquia, pero también para aquellos que todavía siguen buscando una oportunidad en las capeas de los pueblos.

Uno de esos casos es el de Jerónimo Sandoval, novillero con picadores de Ecuador desde el año 97, y uno de los maletillas más conocidos de los últimos tiempos en el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo por su habitual salida al ruedo. Jerónimo además de ser uno de los maletillas que más actúa en las capeas, es quien obtuvo la primera distinción ‘Conrado Abad’ entregada en 2024 por parte de la Asociación Carnavaldeltoro.es, en la que se reconoce la “regularidad en capeas, así como la conexión con el público o una intervención de riesgo como un quite”.

Distinción 'Conrado Abad' al maletilla Jerónimo Sandoval en la capea matutina del martes de Carnaval 2024
Distinción 'Conrado Abad' al maletilla Jerónimo Sandoval en la capea matutina del martes de Carnaval 2024 | Salamanca24horas

El torero reconoce que “me siento personalmente muy orgulloso por lo que he conseguido gracias a esa memoria de Conrado, un hombre que ha dedicado toda su vida al toro y que es un referente que ha dejado un bonito legado para los chavales que van a Ciudad Rodrigo. Que el maletilla que se juega la vida sin nada a cambio siga vivo en los tiempos que corren es una satisfacción. Haber obtenido esa primera distinción es algo único y un triunfo personal muy grande por haber destacado y haber sido el mejor de todos los maletillas de ese año”.

Que el maletilla que se juega la vida sin nada a cambio siga vivo en los tiempos que corren es una satisfacción

Una de sus primeras capeas fue en Ciudad Rodrigo, cuando viajó a España en busca de esa oportunidad en 2018-2019: “No tenía nada y vine a coger el oficio que he podido ir adquiriendo en las capeas”. Respecto a la figura del maletilla manifiesta que “antiguamente lo hacían todos los toreros. Las capeas te pueden servir como un trampolín para cumplir el sueño de torero, de hecho, es de donde han salido grandes figuras del toreo”.

En cuanto a las capeas del Carnaval del Toro advierte que “es una plaza que tiene mucha repercusión, donde salen toros con 5 o 6 años en puntas que no se ven en las grandes ferias. Hay que ir muy preparado y yo tomé la decisión de prepararme; ahora tengo la satisfacción de ser capaz y de poder disfrutar sin pasar ese miedo escénico que a veces te paraliza”. También subraya que “Ciudad Rodrigo es una plaza muy compleja, que impone mucho, con poco espacio y con mucha aglomeración de otros compañeros maletillas, de recortadores y espectadores, pero tu mentalidad tiene que estar fuerte, porque sabes lo difícil que es estar delante del toro, y ahí llega ese momento en el que te olvidas de que la plaza es cuadrada, de que está cuesta arriba, de que hay tanta gente, y en ese espacio das todo de ti”.

Capea matutina del martes de Carnaval
Capea matutina del martes de Carnaval | Salamanca24horas

Su bautismo de sangre fue justamente también en Ciudad Rodrigo en el carnaval de 2025, el último día durante la capea matutina. Recibió una aparatosa voltereta, que le dejó una cornada en el glúteo con dos trayectorias de 15 y 20 centímetros al hacerle un quite a su compañero y amigo José Luis Gordillo tras recibir a portagayola a uno de los toros de Torrealba: “Uno siempre tiene que estar atento y al auxilio. Me hubiera gustado que la cornada hubiera sido toreando y no así, pero no puedo renegar porque fue en favor de un compañero. Es una medalla de guerra por la que no me siento molesto, ni herido, sino feliz y orgulloso”.

Hay que tener mucho oficio y mucha técnica porque los toros con una edad tan avanzada te exigen mucho y si no tienes las ideas bien claras las consecuencias se pagan

Jerónimo también hace hincapié en el mérito que tiene torear en este coso de tablas: “Es mucha la responsabilidad, hay que tener mucho oficio y mucha técnica porque los toros con una edad tan avanzada te exigen mucho, tienen un sentido muy desarrollado y si no tienes las ideas bien claras las consecuencias se pagan”. Por ello, hace un llamamiento para que ese esfuerzo no quede sin recompensa: “Sin el maletilla no habría carnaval y sería bonito que esa lucha de esos cinco días, que ahora se distingue, se viera recompensada con un puesto en los carnavales”.

En relación a esa difícil puesta en escena ensalza la labor del director de lidia en esta plaza, que actualmente ejerce el novillero Juan Antonio Pérez Pinto desde hace nueve años: “No es un ángel de la guarda, es Dios en persona. Afortunadamente al pueblo que vayas siempre vas a encontrar un director de lidia, una persona principal, porque si no hubiera un director como el que hay en Ciudad Rodrigo la realidad sería otra”.

El recortador, protagonista del Carnaval del Toro en la calle y la plaza

Junto a los maletillas, los recortadores son otros de los protagonistas del Carnaval del Toro. La convivencia entre ambos en el ruedo no siempre ha sido el mejor ejemplo, aunque, por suerte, en los últimos años goza de una buena salud. En este aspecto, Sandoval rememora un desencuentro entre ambos que supuso un punto de inflexión para conseguir el respeto que hoy se tienen: “En 2019 tuvimos un encuentro muy fuerte porque los recortadores no nos querían dejar salir, querían tener el protagonismo de principio a fin y no nos dejaban, pero a largo de los años hemos ido ganando respeto. Hoy por hoy puedo decir que los recortadores nos han respetado en los últimos años y han sabido reconocer la figura del maletilla. En mi caso me he ganado el respeto de ellos y ellos se han ganado mi respeto. Hemos conseguido una buena comunicación y me quedo satisfecho porque los dos venimos por el toro y tenemos que convivir y respetarnos mutuamente”.

César Fernández ‘Cesitar’ es uno de los hombres que más se deja ver en el ruedo de Miróbriga por estas fechas. Él, al igual que otros muchos recortadores, se juega la vida a cuerpo limpio con un único reconocimiento, el calor del público.

La sensación que se tiene delante de un toro nunca la he sentido aunque he hecho muchas actividades de riesgo

La afición desmedida que siente por este mundo desde que era un niño es lo que lleva a César a ponerse delante de una res brava desde los 16 años. Lo que comenzó como un juego, se convirtió en lo que él mismo califica como una “locura”: “La sensación que se tiene delante de un toro, te puedo asegurar que nunca la he sentido aunque he hecho muchas actividades de riesgo. Estar delante de un toro es una mezcla de poder, adrenalina… El poder de anteponerte a un toro bravo, al final es una batalla entre el hombre y el toro, donde vas a jugarte la vida sin más”.

César Fernández 'Cesitar' al quiebro con un toro en la plaza de Ciudad Rodrigo
César Fernández 'Cesitar' al quiebro con un toro en la plaza de Ciudad Rodrigo | Fotografía Vanesa Gor (Imagen cedida para la realización de este reportaje)

La misma verdad que hay en sus palabras, son las que este torero “a cuerpo limpio” plasma en la arena o en el asfalto de cualquier ciudad alejado de los concursos. Su afición es la que le impulsa cada temporada a recorrerse todo el territorio español donde haya toros. Valencia, Navarra, Zaragoza, Madrid, Toledo o Guadalajara son algunos de los escenarios que pisa cada año, pronunciando con orgullo que “mi vida se redirige en torno al toro”.

Es una plaza que tiene dificultad porque los toros tienen querencia a las puertas y para el recortador poner un toro tanto en los terrenos de arriba como en los abajo es complicado

2026 es el decimoquinto año consecutivo que César acude al Carnaval del Toro, una plaza que, asevera, también es complicada para los recortadores: “Es una plaza que tiene dificultad porque los toros tienen querencia a las puertas y en este caso hay dos puntos con claridad, la calle Madrid que es por donde entran del encierro y los corrales que están además en un sitio no muy favorable. Para el recortador poner un toro tanto en los terrenos de arriba como en los abajo es complicado. Para mí abajo es mejor actuar hacia el pitón derecho porque el toro marca la querencia a la puerta de la calle Madrid y aunque me suele valer en casi cualquier sitio de la plaza me intento adaptar al toro, a su condición y comportamiento”.

César Fernández 'Cesitar' quebrando a un toro de rodillas en la plaza de Ciudad Rodrigo
César Fernández 'Cesitar' quebrando a un toro de rodillas en la plaza de Ciudad Rodrigo | Fotografía David Exposito (Imagen cedida para la realización de este reportaje)

A mayores, otra dificultad añadida es el exceso de personas en el ruedo, a lo que también apunta, “con un ruedo así tan lleno de gente siempre es complicado resguardarte. Personalmente, me gusta subirme poco a las tablas y moverme más al compás del toro porque estar a resguardo con la gente es difícil y veo más peligro en las tablas que con el toro”.

Hace un año vio la cara más amarga de la fiesta, la cornada más grave del carnaval realizando su suerte predilecta y la que más dificultad entraña: “El quiebro es con lo que más me siento, a pesar de que es mucho más difícil que el corte porque estás parado y hasta que el toro no está a dos metros no sabes si va a obedecer”. Respecto al percance, recuerda que “era martes, el último día. Había sido un carnaval tranquilo para mí, no había tenido un toro que me hubiera llamado la atención y no me había puesto en serio. Y justo salió ese toro que sinceramente no sé qué le vi porque después revisando vídeos no lo entiendo, pero bueno creo que fue un fallo mío porque no era mal sitio, en cuanto a querencias me pongo a la altura de la calle Madrid y le quiero quebrar hacia el pitón izquierdo a contraquerencia totalmente, aunque eso en este caso daba igual porque el toro no tenía querencia, y me llevó por delante. Me dio una cornada de 30 centímetros con la que no contaba porque sinceramente no pensaba que estaba en una situación de peligro”.

El recortador César Fernández, corneado en la capea del martes del Carnaval en Ciudad Rodrigo | Salamanca24horas
El recortador César Fernández, corneado en la capea del martes del Carnaval en Ciudad Rodrigo | Salamanca24horas

César reconoce que “ha sido la cornada más grave que he tenido” y recuerda con cariño su entrada a la enfermería: “En ese momento no eres consciente de mucho, pero sí me di cuenta de que cuando salí en la camilla, no sé si por curiosidad o por afinidad, había mucha gente alrededor. Me siento muy querido en Ciudad Rodrigo y sentirse así en un lugar donde se aprecia mucho a los maletillas y al recortador se le tiene mirado de otra manera es de agradecer”.

Igual que Jerónimo, reconoce la importancia de contar con un director de lidia en una fiesta donde salen tantos toros a la calle y el peligro se duplica: “Siempre que hay un profesional dispuesto a colaborar suma. En la zona de Valencia y Castellón el director de lidia no existe y hay unos toros en punta que dan miedo y, por supuesto, no es lo mismo que te hagan un quite con una chaqueta que con un capote. También un profesional siempre va a estar en sitios estratégicos, un director siempre está colocado de forma accesible a cualquier quite, de la otra forma estás a merced de la suerte”.

Lo lógico es que los recortadores vayamos por delante porque con el recortador los toros aprenden menos

La convivencia con los maletillas es otro de los puntos sobre los que reflexiona el recortador: “A todos nos gusta los toros enteros, limpios, pero considero que, de forma ordenada, lo lógico es que los recortadores vayamos por delante porque con el recortador los toros aprenden menos y lo que hace un maletilla lo puede hacer al principio o al final de la lidia, porque nuestra actuación no influye para el toreo de capa, en cambio después de 40 muletazos el toro no se va a arrancar. También me pongo en su pellejo porque soy fanático del toreo y me gusta ver a un toro embestir a la muleta y soy consciente de que si el animal está solo entre 10-15 minutos en el ruedo, si solo salen los recortadores, ellos tienen menos margen, pero para eso está el respetarnos y aplicar la lógica”.

El director de lidia, una figura elemental en el Carnaval del Toro

El novillero de Miróbriga Pérez Pinto es el torero que volverá a asumir la responsabilidad de ejercer de director de lidia en un escenario de gran complejidad, pues son varios los astados que salen a la vez a la calle a través de un largo recorrido. Como parte principal de esta fiesta, el torero reconoce la importancia de estas figuras en el Carnaval del Toro: “Son imprescindibles para el espectáculo, además como profesional creo que son superhombres porque se enfrentan a un toro muy fuerte, grande, y tienen muchos obstáculos técnicos con un montón de personas a escasos metros donde el toro se puede distraer y llevarte por delante. Eso no lo hace cualquiera, es de tener valor y son profesionales que están buscando una oportunidad para darse a conocer e incluso poder torear ante la escasez que existe en el campo. Yo intento ayudarlos a todos todo lo posible delante de la cara del toro porque muchos no tienen el nivel que se requiere para estos pedazos de toros”.

El director de lidia Pérez Pinto durante una de las capeas en el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo
El director de lidia Pérez Pinto durante una de las capeas en el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo | Salamanca24horas

También explica que “ahora hay muchos más recortadores que hacen cosas espectaculares con un amplio abanico de cortes, quiebros y saltos que suelen ser mucho más vistosos para el público y que además tienen muchos recursos para el toro malo. En cambio, el maletilla dadas las complicaciones de esta plaza con un toro malo puede ser una tragedia, por eso puede verse mermada su presencia. Sin embargo, ambos son imprescindibles al menos en Ciudad Rodrigo porque hay muchos profesionales en busca de esa oportunidad que se juegan la vida y es ahí donde está la esencia y llega la magia con el público también”.

El alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, en una entrevista previa al carnaval donde repasa las principales novedades, indica el apoyo del Consistorio a estos hombres que durante estos cinco días se juegan la vida: “Nosotros estamos siempre avalando y protegiendo a la figura del maletilla. Desde el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo queremos animar a todos los aficionados que tengan esa inquietud para que se acerquen a nuestro pueblo. Además, nos encanta ver la plaza llena de capas”.

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