‘Cuidamos Villamayor’ inicia la presentación de las alegaciones contra la planta de biogás de Doñinos
Aseguran que hay un exceso de concentración de instalaciones peligrosas y una afectación severa por olores, entre otras quejas al proyecto
La plataforma ‘Cuidamos Villamayor’ ha comenzado la presentación de las alegaciones a la autorización ambiental de la planta de producción de biogás con purificación a biometano ubicada en la zona colindante al río, término municipal de Doñinos de Salamanca.
En el documento recogen todos los problemas que ven al proyecto. Aseguran que en el expediente de información pública la documentación es incompleta, que hay un exceso de concentración de instalaciones peligrosas, lo que puede llevar a un riesgo por efecto dominó. Afirman en este último punto que en el entorno inmediato al proyecto concurren “varias instalaciones industriales de riesgo, incluyendo una planta de biogás, una planta de biometano, una planta de hidrógeno “verde”, junta a estas ya está establecida la planta de tratamiento de papel Kimberly Clark, así como una instalación de SANDACH (planta de subproductos animales operada por Servcor Logistic). Esta alta concentración espacial de actividades con sustancias peligrosas incrementa exponencialmente la probabilidad y las posibles consecuencias de accidentes graves por efecto dominó, es decir, accidentes en cascada donde un siniestro inicial desencadena otros en instalaciones colindantes”.
También incluyen que la ubicación elegida se encuentra “a escasa distancia de núcleos habitados fuertemente castigados por olores industriales nauseabundos procedentes de la planta SANDACH existente. La experiencia acumulada desde el año 2000 demuestra que los olores de dicha instalación llegan a ser “insoportables e irrespirables” por deficiencias técnicas en el tratamiento de gases, afectando no sólo a Villamayor y Doñinos sino también a barrios de Salamanca capital”. Afirman que los estudios presentados no garantizan el control de la emisión de olores y que los niveles registrados “superan lo tolerable para la salud”. Por tanto, añaden, se incumple el deber de no sobrepasar valores límite de inmisión y emisión de olor. El emplazamiento se encuentra próximo a zonas sensibles, donde residen y trabajan “miles de personas y que resultarían afectadas por las emisiones atmosféricas, olores, ruidos e incluso riesgos de accidente de la planta”. También acercan de la cercanía del río Tormes. También incluyen deficiencias del proyecto en relación con la caracterización del digestato, su tratamiento, destino final y riesgos ambientales asociados.
Afirman, que todos estos motivos les permiten solicitar la suspensión inmediata del procedimiento administrativo abierto.
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