El Guijuelo se lleva un severo correctivo de su visita a Vigo con un inspirado Apeh

El delantero local anotó dos goles y provocó la falta del tercero en un encuentro en el que el Guijuelo mereció más (3-0). Presión asfixiante por parte de ambos equipos y poca puntería de los chacineros para abrir la temporada

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No se trajo nada positivo el Guijuelo de su visita a Vigo. El filial del Celta se llevó los tres puntos y dejó tocado en la primera jornada a los chacineros a base de goles, pese a que el juego, en su mayoría, lo intentó poner el conjunto de Ángel Sánchez. Una alta intensidad, continuos parones, y Apeh fueron suficiente para que el Guijuelo regresara a Salamanca con tres tantos en contra y ninguno a favor, pese a que también tuvo ocasiones claras para un mejor resultado.

La intensidad fue la que marcó el inicio del encuentro, tanto que no parecía la primera jornada de la competición liguera. De hecho, ya en el segundo 19 Manu Dimas tuvo la primera del encuentro con un disparo cruzado desde la frontal del área que se fue fuera por poco. Un aviso que hizo despertar al Celta B muy pronto que, con una presión asfixiante logró conseguir que las aproximaciones del Guijuelo se quedaran solo en eso, mientras ellos lo intentaban con balones largos aprovechando el poderío físico de Apeh.

El balón parado, ante la dificultad de juego por la presión asfixiante también del Guijuelo, se convertía así en una baza más fuerte, si cabe, de lo que ya lo suele ser. Y así fue como el Celta B avisó en su primera aproximación, solo en el minuto tres, con un gol anulado por fuera de juego a uno de sus centrales. El que ya no avisó fue Apeh, que tras golpear desviado en una conducción propia, aprovechó un córner para rematar a placer después de zafarse de su defensor en un tanto en el que se pidió falta que no concedió el colegiado.

El gol 'sentó bien' a los de Ángel Sánchez, cuya reacción fue de garra. La presión comenzó pasó a ser de asfixiante a ahogar directamente al rival, que perdió la pelota por completo. El poco control que existía era del Guijuelo, que manejaba el balón con la rapidez que le exigían los locales. Así crearon la más clara del encuentro hasta el momento cuando en el ecuador de la primera parte, una internada de Raúl Ruiz por la derecha acabó con un centro para que Carmona, en el segundo palo, remachara con un remate fácil pero la defensa del Celta B pudo llegar a tiempo para desbaratar lo que era un gol cantado. En el córner posterior, se volvió a cantar el tanto sin que eso fuera suficiente para que el balón acabara entrando definitivamente.

Sin embargo, el 'cooling break' de casi tres minutos en el minuto 30 no solo enfrió a la temperatura sino también a los jugadores. Las imprecisiones propias de la primera jornada fueron más frecuentes y el Guijuelo comenzó a perder una batuta del encuentro que tampoco consiguió el Celta B. Simplemente se perdió el camino. Aun así eran los chacineros los que lo intentaban sin que los continuos parones por faltas ante la intensidad, que sí continuaba, del Celta B les permitiera enlazar jugadas de peligro. Con todo, era la banda derecha, la menos utilizada en la primera parte, la que guardaba las aproximaciones con más dificultades para los gallegos. Por ahí llegaron nuevos centros de Raúl Ruiz, sin que nadie lograra el deseado empate. Tampoco lo consiguió Fuster en otra clara ocasión que llegó desde la izquierda tras una gran jugada de Luque que acabó desbaratando Iván Villar con una gran parada.

Y del que pudo ser el empate a uno al segundo del Celta B nada más comenzar la segunda parte. Apeh, de nuevo, una pesadilla para la defensa chacinera, batió por bajo a Zarco tras una transición rápida de defensa-ataque aprovechando su físico y un gran pase interior. Fue un mazazo para un Guijuelo que, eso sí, siguió fiel a su idea en el partido, tratando de tener la bola y presionando muy arriba ante un Celta B que esperaba pero que también dificultaba la fluidez en el juego con continuas faltas y presión.

Pese a ello, los chacineros siguieron aproximándose con peligro. Javi Borrego remató alto un centro de Carmona antes de que ambos fueran sustituidos dejando paso a Ayub y Nacho. En la otra área, Apeh continuaba dañando a la defensa en cada aparición. De hecho, una falta sacada por él mismo al borde del área acabó siendo el tercero tras un golpeo magistral de Álex Serrano con su zurda que entró tras golpear en el larguero en lo que supuso la sentencia del partido a falta de media hora para el final.

Con este mazazo, la parte positiva llegó con la no rendición del Guijuelo, que buscó el tanto hasta el final del encuentro. Iván Villar se lo robó a Carlos Rubén con un paradón tras un cabezazo del de los de Ángel Sánchez. Fue la más clara de los visitantes antes del pitido final del colegiado, lo mejor tras los últimos minutos en los el Guijuelo, además, se cargó de tarjetas pese a ser la primera jornada. 

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