​La hora de la verdad: La Covatilla, la última oportunidad para ganar La Vuelta

A pesar de los seis segundos conseguidos por Primož Roglič en la meta de Ciudad Rodrigo, La Covatilla con frío, viento y lluvia será un duro y difícil juez de la carrera. Todo está en el aire

 20201028VUE023 (c)PHOTOGOMEZSPORT2020
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La etapa reina de esta Vuelta a España 2020 será la que une los municipios de Sequeros y de La Covatilla. Por primera vez en la historia de la ronda española el puerto bejarano será el juez definitivo de la general, puesto que al día siguiente la carrera finaliza en Madrid.

Un puerto que de los tres primeros de la general solo conoce en carrera Richard Carapaz, ya que el ecuatoriano lo ascendió en 2018 en las filas del Movistar, precisamente, con el mismo paso por Candelario que tanto fascinó al mundo del ciclismo. Primož Roglič y Hugh Carthy, lo desconocen, puesto que, aunque el esloveno ganó la ronda de 2019, fue también su primera participación en la Vuelta a España; en el caso del inglés, esta es la tercera vez que toma la salida de la ronda española, pero ni en 2016 ni en 2019 la carrera llegó al alto bejarano. Sí la conocen también el cuarto y el quinto clasificado de la general, Daniel Martin y Enric Mas; el primero de los dos subió La Covatilla por primera vez en La Vuelta en 2011 con un estreno espectacular, puesto que, enfundado en el maillot del equipo Garmin, se llevó la etapa. En 2018 el irlandés se retiró justo el día después de subirla para acompañar a su mujer en el nacimiento de sus dos hijas mellizas. Por su parte, Enric Mas ascendió el puerto bejarano luchando por la general en la edición de 2018, en la que terminó segundo, etapa que gano Ben King y en la que Simon Yates -vencedor de esa edición- se colocó como líder.

Esta etapa será bastante diferente a la del año 2018, aunque comparten el mismo tramo final desde Candelario hasta La Covatilla. En la edición de hace dos años la salida estaba situada en Talavera de la Reina y atravesaba los puertos abulenses de El Pico o Peña Negra -en su vertiente más fácil- para llegar a Béjar y subir por Candelario hasta la meta. La peculiaridad de esta edición es que prácticamente toda la etapa, salvo el pequeño tramo desde Riomalo de Abajo hasta Las Mestas, se desarrolla en suelo salmantino con hasta cinco puertos de paso hasta la llegada a la estación de esquí.

Mapa covatilla


La salida será en torno a las 12:00 horas desde el municipio de Sequeros y la primera dificultad montañosa del día estará en el Puerto del Portillo (1ª categoría, 10,1 kilómetros y un porcentaje medio del 6,5 %), donde los corredores que busquen meterse en la fuga del día encontrarán aquí un terreno ideal para ello.

Batuecas etapa covatilla perfilPerfil del Puerto de El Portillo

Sucesivamente los corredores pasarán por el alto de San Miguel de Valero (3ª categoría, 12 kilómetros y 3,4 %) y el Alto de Cristóbal (3ª categoría, 6,2 kilómetro y 4,7 %), para después tomar dirección Béjar y afrontar la traca final donde el equipo del líder intentará controlar la carrera y los outsiders ponerles en problemas.

Perfil covatillaEn Montemayor del Río los corredores no solo se encontrarán con un precioso paisaje rodeado de castaños que tiñen de colores otoñales una estampa que la lluvia empañará, sino también el único esprint intermedio del día. Justo después, comenzará la ascensión al último puerto de tercera categoría del día, el alto de Peñacaballera (4,6 kilómetros y 5,3 % de pendiente media) donde después de su ascenso se pasará a tierras cacereñas para llegar a Baños de Montemayor y comenzar a subir el alto de La Garganta (2ª Categoría 12 kilómetros de ascensión y una pendiente media del 4,8%).

Una vez arriba, en torno a las 16:15 con el horario más rápido, el pelotón volverá a tierras salmantinas en el momento que comienza un peligroso y estrecho descenso que pasará junto al embalse de Navamuño para acercarse a Candelario. Máxima atención deberán tener los ciclistas llegados a este punto, tanto los que luchen por la etapa como los de la general -si no coinciden en ser los mismos-. Ya se vio en la etapa del 2018 que el paso por Candelario, con sus calles estrechas y su pavimento pedregoso, supuso un gasto de energía importante -tanto en esfuerzo como en tensión- para los corredores que luego pueden acabar pagándolo en la larga subida a La Covatilla, juez incuestionable de esta edición de 2020.

Aunque para la organización el puerto de La Covatilla (categoría Especial, 11,4 kilómetros de distancia y 7,1 % de media) comienza al pasar Navacarros, lo cierto es que la dureza llega una vez afrontado el pequeño descansillo posterior al cruce de La Hoya. Desde este punto, comienzan algo más de 7 kilómetros de verdadera dureza con rampas máximas de desnivel del 12 % y es que La Covatilla no avisa, un ligero descenso y de golpe rampas del 10 % ya en ese primer kilómetro.

Perfil covatilla puertoPerfil de La Covatilla

Un puerto que además se caracteriza por la escasez de árboles y la poca protección, por lo que la lluvia y el viento jugarán un papel crucial en el devenir de esta subida que solo ofrece un pequeño descansillo a falta de tres kilómetros para volver a recibir a los corredores con unos kilómetros finales que se suelen hacer largos por su inesperada dureza. Precisamente, para el devenir del espectáculo el viento se puede erigir como factor clave, puesto que en función de cómo sople se puede ver una carrera u otra. No será lo mismo intentar atacar con el viento de cara, puesto que el ciclista que te sigue tendrá menos resistencia al aire; que hacerlo con el aire de culo o de costado donde las fuerzas se igualan más y no tiene tanta incidencia la aerodinámica.

Si las inclemencias meteorológicas no lo impiden, en torno a las 17:00 horas, con el horario más rápido, La Covatilla coronará al rey de esta Vuelta Ciclista a España 2020.

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