Piojo carga duramente contra el director deportivo, el entrenador y el segundo entrenador en su despedida de Unionistas

El hasta ahora capitán de Unionistas, el salmantino Jesús Hernández Piojo, ha comparecido a título personal a última hora de la tarde de este martes, 6 de octubre, en rueda de prensa, para ofrecer su versión de los hechos acontecidos en los últimos meses, que han finalizado con su salida del club. Antes de dar "carpetazo" al asunto, tal y como ha comentado a los periodistas, ha cargado duramente contra el director deportivo del equipo blanquinegro, Diego Hernansanz, y contra el primer y segundo entrenador, Hernán Pérez y Juan García Garci, respectivamente

 Piojo rueda de prensa despedida de Unionistas (5)
Piojo rueda de prensa despedida de Unionistas (5)

"Si las cosas se hubieran hecho de otra manera hoy no estaría aquí sentado, pero creo que es necesario explicar muchas cosas", ha comenzado diciendo Piojo, para pasar a contar de forma cronológica todo lo sucedido. "Quiero dejar claro que mi intención en esta rueda de prensa no es meter mierda al club ni manchar la imagen de nadie. Necesito sacarlo de aquí dentro y empezar a dormir tranquilo", ha dicho el jugador.

En la rueda de prensa han estado ex del club como Tom, también Mariano Román o el delegado de Unionistas Pando, entre otros.

Jesús Hernández ha afirmado que todo comenzó el pasado 3 de junio, cuando recibió una llamada del director deportivo, "curiosamente poco después de salir una noticia en un medio de comunicación de que los capitanes no habían recibido ninguna llamada todavía". "Cuando colgamos, me escribió un WhatsApp porque esa misma tarde tenía yo otra entrevista, para indicarme que le comentara al periodista que ya he recibido su llamada", ha explicado.

El 9 de junio, Diego Hernansanz y Hernán Pérez citaron al jugador en un hotel de la ciudad. "Lo primero que me dijo el director deportivo, nada más entrar y casi antes de darme las buenas tardes, fue que él me iba a bajar un porcentaje bastante alto del sueldo estipulado en mi contrato; y prácticamente sin dejarme hablar, el mister tomó la palabra y me comentó que, a nivel deportivo, este año iba a tener una competencia más alta que en años anteriores", ha asegurado. "Te voy a fichar a un Carvajal de la categoría en tu puesto", ha comentado Piojo que le espetó Hernán Pérez.

"A lo que yo respondí, primero al director deportivo, que estaba por la labor de ayudar al club, pero que ese porcentaje era muy alto, y yo no tenía un sueldo tan alto para afrontar tal rebaja. Además, recalqué que, en todo caso, el sueldo me lo iba a bajar yo y no él, porque las cosas que están firmadas hay que respetarlas". 

Piojo ha dicho que al entrenador le dijo que fichara a Carvajal sin ningún problema. "Yo me voy a encargar de quitarle el puesto a Carvajal y luego, si Carvajal está mejor que yo, pues que juegue él, porque eso será bueno para el equipo. Como capitán lo único que busco es el bien del equipo.

Jesús Hernández ha explicado que aceptó el rol secundiario destinado esta temporada para él, tras haber sido titular indiscutible las tres últimas campañas. "Eso sí, les dije que iba a poner las cosas muy difíciles en el campo para hacerles cambiar de opinión. Esforzándome al máximo. Pero que estuvieran tranquilos porque no soy un jugador problemático".

A partir de aquí, Piojo ha afirmado que comenzó el circo del director deportivo. "Llevo muchos años en esto y la verdad es que no he visto una cosa igual en mi vida. De últimas yo no le cogía el teléfono porque las conversaciones me parecían tan surrealistas que a veces miraba la pantalla para constatar si realmente estaba hablando con un director deportivo", ha indicado ante el asombro de los allí presentes. 

"Finalmente, la directiva actuó porque esto no iba a tener buen final. Me reuní con un directivo a través de una videollamada y en cinco minutos arreglamos mi bajada de sueldo. El director deportivo, eso sí, siguió a lo suyo. El día 22 de junio me escribió un WhatsApp preguntándome si había filtrado las bajas de sueldo a la prensa. Yo nunca lo he hecho ni se me pasa por la cabeza hacerlo, por lo que le contesté que no". En palabras de Piojo, Hernansanz posteriormente reaccionó creando un grupo de varias personas y diciéndoles que de allí tenía que salir el culpable de la filtración a la prensa o se tendrían que atener a las consecuencias. "Ese grupo sólo tenía una intención: pillar a Piojo para sacarlo gratis del club", ha manifestado el futbolista.

"Yo estaba preparado para asumir un nuevo reto esta temporada, pero el primer día de pretemporada, antes de las PCR, me volvieron a citar. En este caso, el entrenador, el segundo entrenador y el director deportivo. Tomó la palabra el director deportivo y me dijo que seguían con la misma intención del primer día. Yo respondí que seguía con la misma idea, la de ganarme el puesto, sabiendo que iba a tener menos oportunidades al inicio. Me contestó que lo mejor era que saliera cedido pero le dije que no, que tengo 31 años y la vida hecha en Salamanca; y que hace un año y medio me hicieron un contrato para retirarme aquí por todo lo alto. Me quiero quedar y, si no me quieren, ya saben lo que tienen que hacer, indemnizarme para que me marche. Él dice que no van a pagar".

"El entrenador, por su parte, me comenta que no voy a jugar. Yo le digo que el fútbol da muchas vueltas y que he estado en situaciones parecidas a estas, y he acabado siempre jugando más de veinte partidos. Hay sanciones, lesiones... me puedo ganar la titularidad en cualquier momento. Estoy preparado para asumir este nuevo reto. Ellos me dicen que he optado por la opción cómoda antes que por la profesional. Me despido y me voy", ha seguido narrando Piojo.

Nadie le había dicho que no iba a seguir

"En los entrenamientos todo empieza con normalidad. Soy consciente de que va a ser un año duro e intento ganarme el puesto. No cuentan conmigo para nada, nunca estoy en las reuniones importantes de la plantilla. El martes, 15 de septiembre, me entero por la boca del presidente que prácticamente no voy a seguir en el club y que saldré con todos los honores posibles. En esa rueda de prensa también me entero que no voy a ser capitán de este equipo, pero a mí nadie me había dicho nada", ha contado.

Finalmente, el jueves, 17 de septiembre, Piojo se reunió con el club para buscar una solución. "Me vuelven a proponer una cesión y yo la rechazo. No me quiero ir de mi ciudad y los clubes de aquí tienen mi demarcación cubierta. Ellos no me dejan seguir en el club. Me dicen que le van a dar una vuelta a todo y que se pondrán en contacto conmigo. Nos volvemos a reunir en unos días y me proponen un cargo de embajador. Rechazo la iniciativa y les digo que no puedo aceptar ese cargo, que he perdido la ilusión por lo vivido en estos meses. No puedo acudir a un acto del club diciendo que se están haciendo las cosas bien si no lo siento así. Tampoco puedo ir a reunirme con un patrocinador para pedir dinero para Unionistas y que sirva para pagar a la gente que me ha hecho la vida imposible". 

"Hay algo en todo esto que se me escapa, no sé quién habrá sido el detonante; si el entrenador, el director deportivo o el segundo entrenador. Este último sigue agarrado a su puesto y toma muchas decisiones (...) He llegado a un acuerdo para salir del club, pero en estas piernas queda mucho fútbol y espero que haya algún club que lo pueda valorar", ha afirmado el de Villoruela.

Piojo ha finalizado agradeciendo al Guijuelo que le permitan entrenar con ellos para estar bien físicamente y preparado para el mercado de invierno. "No estoy hablando porque estoy despechado, yo he sacado mil veces la cara por este club, porque lo sentía y siento como propio este escudo", ha finalizado. 

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