El trabajo ‘en balde’ de la PAU: “Creo que había muchos intereses en que la UDS desapareciera”
Miguel Ángel Sandoval fue uno de los impulsores de esta plataforma para intentar salvar al histórico equipo salmantino de fútbol
Un grupo de aficionados de la extinta Unión Deportiva Salamanca (entre los que estaban Miguel Ángel Sandoval, Javier Tejedor, José Cancelo o Roberto Pescador) pelearon hasta el final por la salvación del equipo. Sin embargo, no hubo solución. La Plataforma de Aficionados de la Unión trató de convencer a Hidalgo sobre la viabilidad del club pero la decisión de la disolución estaba tomada. Miguel Ángel Sandoval fue uno de ellos y este 9 de febrero, cuando la UDS debería de cumplir 101 años, explica cómo se desarrollaron estos últimos momentos agónicos de lucha por la supervivencia del equipo.
¿Cómo vive los 9 de febrero? “Los vivo mejor que los 18 de junio. Hace 101 años que la UDS nació y lo triste es que con 90 años de historia tuvieran que finalizar por la dejadez de la ciudad, de las instituciones y de los aficionados”.
Fue uno de los miembros de la PAU. ¿Cómo se formó? “Se formó cuando Hidalgo explicó que quería salir adelante con el club nuevo. Empezamos a hablar para mantener viva a la UDS y juntarnos con Hidalgo para conocer cómo estaba la situación económica. El 18 de junio anunciaron los administradores que se procedía a su disolución”.
Lo cierto es que la suerte de la UDS estaba echada. “Creo que había muchos intereses en que la UDS desapareciera por todo lo que pasó desde que estuvo en Primera hasta la disolución de la sociedad. Cuando salió Hidalgo con un club nuevo, el 90% de las personas abrazaron la idea. Teníamos claro que cuando desapareciese la UDS, desaparecería todo. Luchamos hasta el último momento y creo que hubiese fácil intentarlo”.
¿Hubiese sido viable? “Sí. Se hubieran tenido que dar una serie de circunstancia en los cuatro primeros años por una quita. Pero necesitábamos que instituciones y medios se sumasen. La gente habla de fútbol en Salamanca, pero hubo años, con la UDS arriba, iban tres mil personas al Helmántico. Nadie quiso tirar para adelante”.
¿Cree que dejaron morir a la UDS conscientemente? “Se dio la situación que los administradores no tenían el apoyo de instituciones. Lo fácil era ir suplantando la identidad a la Unión Deportiva Salamanca. Vimos que luego el estadio costó un millón de euros, que la deuda quedaba casi quitada tras los cuatro primeros años y era fácil seguir. No nos dejaron seguir. Eso te hace ver que había algún interés de que desapareciese. Sentimos todos mucha vergüenza ese 2013”.
Desde entonces, el fútbol charro ha cambiado mucho. “Necesitamos tener a alguien enfrente para crecer. Que haya dos clubes hace que se haya vivido un ambiente de fútbol poco sano, pero sí se ha unido mucha gente para crecer”.
¿Le duele cuando mienten sobre la extinta UDS? “Cada uno se engaña como quiere en todos los ámbitos de la vida y entiendo que haya gente que vaya al Helmántico y digan que es lo mismo. Ellos saben que no es lo mismo. Cada uno es feliz como quiere. Yo sé lo que significaba para mí la Unión y lo que luché porque no desapareciese. Me da rabia cómo sucedió”.
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