Colegio Marista Champagnat
El centro apuesta por una presencia constante de los docentes, quienes escuchan y guían a cada alumno respetando su ritmo personal
En pleno periodo de matriculaciones, el Colegio Marista Champagnat invita a las familias a mirar más allá de las instalaciones y los rankings para descubrir el verdadero motor de su proyecto: el acompañamiento invisible. Bajo el lema de su fundador, "para educar hay que amar", el centro apuesta por una presencia constante de los docentes, quienes escuchan y guían a cada alumno respetando su ritmo personal. Esta educación personalizada se entrelaza con una vida compartida rica en celebraciones y valores, creando una comunidad donde el respeto y la confianza entre el colegio y el hogar transforman el aprendizaje en una experiencia vital.
La formación en Maristas no se detiene en los alumnos, sino que se extiende a un profesorado en constante actualización y a unas familias que participan activamente en el día a día escolar. Con herramientas pedagógicas innovadoras y un enfoque en la espiritualidad y el deporte, el centro se posiciona como una comunidad que aprende unida. Quienes deseen conocer de cerca este modo de vivir la educación pueden contactar con el centro en su sede de la Avenida de los Maristas o a través de su web oficial, descubriendo así un entorno donde lo cotidiano se convierte en extraordinario.