​Las ambulancias en Salamanca causan un gran debate en el Pleno Municipal: del “se os tenía que caer la cara de vergüenza” a la llamada al orden del alcalde a la socialista María García

Una de las mociones del Grupo Socialista insta a la Junta a aumentar los recursos sociosanitarios en la provincia charra, más concretamente el número de ambulancias y de UVI Móvil. Fue rechazada con el voto en contra de PP y Ciudadanos. También se rechazaron las mociones referentes al autobús urbano y a la instalación de autoconsumo eléctrico y se retiró la referente a la carga y descarga

 María garcía
María garcía

Tras un inicio sosegado del Pleno, con declaraciones institucionales y mociones conjuntas, llegaban los primeros minutos tensos de la sesión poco antes del mediodía. El motivo era el debate generado por una propuesta del Grupo Socialista que instaba a la Junta de Castilla y León a mejorar el transporte sociosanitario de la provincia aumentando el número de ambulancias.

La moción fue defendida por María García, recordando que diferentes áreas urbanas y periurbanas de Salamanca habían tenido un “importante crecimiento demográfico” y que, además, la población mayor de 65 en la provincia es notable, y si bien “envejecimiento no se puede identificar con enfermedad”, sí estaban aumentando en los últimos años el uso de las urgencias.

La concejala socialista señaló que, desde 2012, Salamanca cuenta “con los mismos recursos en transporte sanitario”, lo que no permite atender a todas las peticiones puesto que cada emergencia comprende un tiempo de entre 30 y 90 minutos de media, algo que aumenta cuando hablamos del mundo rural.

A la insuficiencia de dotaciones se unen “la descoordinación en el cribado de llamadas” y al incumplimiento por parte de la Consejería de Sanidad del contrato en materia de protocolo y de las condiciones técnicas de los vehículos, apuntaba María García, manifestando que por las noches, sin ir más lejos, apenas hay dos ambulancias disponibles cuando el pliego habla de disponer cinco.

El Grupo Mixto, a través de Virginia Carrera mostró su apoyo a la moción, si bien apostilló que José Sarrión, cuando era diputado en las Cortes de Castilla y León, ya llevó esta propuesta a discusión “y el señor Herrera -presidente de la Junta por aquel entonces- no tuvo tiempo de pensar en ella”. Asimismo, mostró su disconformidad con la “externalización casi absoluta” existente en dichos recursos que suponen unas “pésimas condiciones de control y trabajo”, tal y como han denunciado los sindicatos en reiteradas ocasiones.

Si bien hasta el momento todo parecía como una moción más, Ana Suárez, concejala de Ciudadanos, aseguró que si su grupo municipal iba a votar en contra era porque “esta moción, ahora, no tiene ningún sentido” ya que se estaba elaborando un nuevo Plan de Urgencias con diferentes criterios técnicos. Algo que refrendó María José Fresnadillo, del Grupo Popular, quien afirmó que todos estaban de acuerdo en “garantizar un servicio de calidad”, para lo que era necesario dotar a la sanidad con recursos necesario, pero que para ello se estaba elaborando un Plan Regional de Emergencias, recalcando que la moción “no tiene sentido”.

Esto provocó el cabreo de María García, quien aseguró de PP y Ciudadanos que “tienen la piel más dura que la epidermis de los elefantes” y lamentó el “morro” que tenían los grupos políticos, puesto que tenían los datos “más que estudiados” y que iban a votar en contra de esta iniciativa, lo que suponía “la antítesis de lo que se debería hacer en política” ya que eludían responsabilidad.

La concejala se dirigió después al presidente de la Diputación y concejal del Ayuntamiento, Javier Iglesias, a quien acusó de “no haber oído su voz en el Pleno” y consideró que su obligación era “reclamar recursos para la provincia” y que los diferentes habitantes de Salamanca “salven su vida” en el caso de sufrir un infarto.

Tras Javier Iglesias, el objetivo de las críticas de María García fue Carlos García Carbayo, a quien reclamó que pidiese una segunda UVI Móvil y que así la ciudad de la que es alcalde “no se quede desprotegida cuando la UVI que hay tenga que cubrir Vitigudino, el alfoz o los pueblos”.

El alcalde, en un primer momento, le llamó la atención por haberse excedido en su tiempo de intervención, y le pidió que se atendiese a los tiempos “como el resto de concejales”. Esta expresión encontró el rechazo de María García, quien aseguró que el alcalde permitía “más tiempo a otras personas que a mí”, ya que había cronometrado otras intervenciones, y opinó que esto se debía a que se había dirigido a él.

Dicho ataque motivo la llamada al orden de María García por parte del alcalde. Una llamada al orden que finalizó con la expresión de la concejala socialista de “llámeme al orden” y “que sea ecuánime”.

Otras dos mociones socialistas, rechazadas; una del Grupo Mixta, retirada

La del servicio sociosanitario no fue la única propuesta socialista rechazada en el Pleno Municipal de este viernes. Con los votos en contra de PP y Ciudadanos, también se descartó adaptar las paradas de autobús para convertirlas en “accesibles y seguras”, según rezaba la moción; y la que hablaba de incorporar instalaciones de autoconsumo eléctrico en dependencias municipales.

En lo que a los autobuses se refiere, si bien la idea era hacer dichas paradas más accesibles para eliminar la distancia entre vehículos y la acera de las paradas, ya que esto puede causar problemas a la hora de que suban y bajen las personas con problemas de movilidad, las concejalas del Grupo Mixto ya reflejaron su disconformidad con otras partes de la moción, como la referente a la recepción de viajeros en la plaza de Gabriel y Galán -de hecho, Virginia Carrera se abstuvo-.

Más directos fueron PP y Ciudadanos, votando en contra de la propuesta. Juan José Sánchez lamentó que la moción haya sido presentada como tal y no en el grupo de trabajo creado para mejorar el autobús urbano. Por su parte, Fernando Carabias indicó que muchos bordillos se han rebajado para evitar esa diferencia de altura y que otros tantos están pendientes de modificarse, y también manifestó que las nuevas marquesinas serán “una realidad en los próximos meses”.

Argumentos similares son los que dieron también los dos grupos políticos para rechazar la moción para incorporar instalaciones de autoconsumo eléctrico en dependencias municipales y en las actuaciones promovidas por el Ayuntamiento de Salamanca, presentada por el PSOE.

Y es que Ricardo Ortiz, concejal de Ciudadanos, apuntó que Salamanca se está convirtiendo, precisamente por la utilización de instalaciones de ese calibre, en una “smart city” y que la incorporación era paulatina, algo que refrendó Miryam Rodríguez, concejala del PP. María Jesús Santamaría, concejala encargada de la defensa de la moción por parte del PSOE, lamentó la posición de estos dos grupos.

Fue turno después para las mociones del Grupo Mixto. La primera, referente a la modificación de la regulación del carga y descarga en la ciudad, fue retirada por Carmen Díez, concejala que la registró. Por su parte, también se rechazó la correspondiente a la inclusión de las Secretarías de la Mujer de las centrales sindicales en la composición del Consejo de la Mujer de la ciudad.

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