Aspace Salamanca solicita la realización de test para que algunos usuarios con parálisis cerebral de sus residencias puedan abandonar el aislamiento

La asociación Aspace Salamanca que trabaja diariamente para mejorar la calidad de vida de las personas con parálisis cerebral y sus familias, lleva realizando desde que comenzó la pandemia de coronavirus un gran esfuerzo de trabajo y coordinación para proteger a sus cerca de 200 usuarios tal y como explica su gerente, Patrocinio Rodríguez

 UME ASPACE
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Sin embargo, durante semanas han tenido importantes problemas de suministro de material sanitario de protección individual. Ese problema todavía persiste, especialmente a la hora de poder realizar test. “El material nos ha llegado siempre a cuentagotas debido al gran desabastecimiento existente”, explica la gerente. En Aspace han recibido material de protección a través de la Delegación Territorial de la Junta en Salamanca, pero también se pusieron manos a la obra para fabricar pantallas de protección a partir de una impresora 3D (incluso algunas de ellas las han donado al Hospital). “Guantes prácticamente no nos llegan y, al principio, cuando no había contagios en nuestras residencias, podíamos trabajar con mascarillas quirúrgicas”. Ahora tienen mascarillas FFP2, las FFP3 no han llegado nunca.

“Este martes hemos recibido material sanitario, pero hacía más de una semana que no recibíamos nada; y para nosotros es fundamental estar protegidos para prevenir contagios y que tanto los residentes como el personal no enfermen”, dice.

Con respecto a los test PCR, a un grupo de residentes y de profesionales se les realizaron algunos el pasado 27 de marzo. Desde Aspace Salamanca solicitan que se les vuelva a realizar a las personas que permanecen aisladas “para que sepamos si están curados y puedan salir de la zona de aislamiento”, indica a este diario.

Actualmente y debido al estado de alarma, sólo se encuentran abiertas sus dos residencias de Villamayor y Salamanca capital, mientras que los centros de día permanecen cerrados y muchos de los usuarios se encuentran con sus familias. La situación, tal y como indica Patrocinio Rodríguez, ha alterado gravemente las rutinas, horarios y la forma de vivir de muchos de las personas con parálisis cerebral a las que atienden habitualmente. “Ellos cuentan con situaciones familiares de circunstancias muy diferentes. Desde familias monoparentales a padres de edad avanzada, e incluso algunas en las que todos los hijos tienen parálisis cerebral”, explica.

El trabajo, entonces, no se ha detenido para los trabajadores de los centros de día. “La plantilla funciona mediante el teletrabajo, utilizando las nuevas tecnologías para realizar sesiones online, vídeos formativos y otros materiales que entregar a las familias a través de Internet. Aspace Salamanca también ha establecido un servicio de apoyo psicológico y emocional para las familias, conformado por dos psicólogos que, además de recibir las llamadas correspondientes, también monitorizan algunos casos y toman la iniciativa para comprobar cómo se encuentran algunos usuarios mediante llamadas diarias.

“Desde al área de trabajo social y asistencia personal se está realizando una monitorización cotidiana de las familias para cubrir sus necesidades; desde alguien que pueda ir a las viviendas a echar una mano en una situación puntual o a realizar por ellos alguna gestión o acercarles el material sanitario que de forma habitual necesitan nuestros usuarios”, explica la gerente.

 Un problema añadido en urgencias

Uno de los problemas que han detectado, debido a la pandemia y la cuarentena, en Aspace Salamanca ha sido cuando han tenido que llevar a urgencias a alguno de los residentes y, allí, en el tiempo que eran atendidos, han tenido que permanecer solos. “Entendemos los criterios que existen para atender a cualquier persona actualmente en urgencias, pero estos chicos no pueden quedarse solos porque muchos de ellos no pueden comunicarse en buenas condiciones e indicar lo que les ocurre si no están acompañados. Pensamos que esto debería tenerse en cuenta porque es un problema añadido”, indica Patrocinio Rodríguez.

“Está siendo duro, tanto para las familias como para los profesionales de Aspace Salamanca, pero lo estamos llevando con mucha entereza. Con respecto a las familias, durante las dos primeras semanas de confinamiento detectamos mucha incertidumbre, inseguridad, nervios y temor; pero a medida que el confinamiento ha ido avanzado, con rutinas para facilitar la vida diaria para los usuarios, hemos percibido una mejora sustancial”, afirma la gerente.

En cuanto a los trabajadores, Patrocinio Rodríguez afirma que las familias están agradecidas del esfuerzo que la entidad está realizando. “Saben que no están solos, que los profesionales les están apoyando y que se está trabajando mucho en la coordinación de todos”, cuenta.

Patrocinio quiere agradecer, pese al desabastecimiento general, el apoyo de las instituciones tanto locales como regionales, así como a los bomberos del Ayuntamiento de Salamanca y de la Diputación de Salamanca y a la UME “por su disposición y su atención y cariño con los niños y adultos de Aspace”. “También a Inmaculada, la médico que nos ha ayudado tanto cuando nuestro médico dio positivo y hasta su recuperación y regreso al trabajo. Sin ella muchas cosas no habrían sido posibles”.

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