El Banco de Tejidos Neurológicos de Castilla y León, más conocido como banco de cerebros, es uno de los 15 centros de este tipo que hay en España. Ubicado en la capital charra, cuenta con la singularidad de no estar adscrito a un hospital como ocurre en la mayoría, sino al Instituto de Neurociencias de la comunidad, el Incyl, que a su vez pertenece a la Universidad de Salamanca. De esta manera, además de ser un banco, también colabora con grupos de investigación.
Allí se recogen muestras de personas que donaron el cerebro en vida de manera filantrópica, sin ningún tipo de compensación, para que estén disponibles para investigadores de todo el mundo. Y aunque en general se piden especialmente de personas con enfermedades neurodegenerativas o neuropsiquiátricas, también buscan cerebros de personas normales para poder comparar ambos tipos de órganos.
El director del Incyl, Manuel Malmierca, incide en que “cuanta mayor diversidad tengamos de donaciones, mejor”. Gracias a esas donaciones, estudian cualquier tipo de enfermedad relacionada con el sistema nervioso, incluyendo un amplio espectro de patologías que están directamente conectadas con el cerebro. Entre sus muestras no solo tienen cerebros adultos, también tienen cerebros de niños que fallecieron por una enfermedad rara sin cura y que los padres donan generosamente para buscar soluciones para el futuro.

En este sentido, Malmierca reivindica en declaraciones a la Agencia Ical el estudio en neurociencia y los bancos de cerebros, ya que considera con las enfermedades neurodegenerativas “están totalmente olvidadas”, a pesar de que sus consecuencias sobrepasan los gastos que suponen la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Subraya que se trata de “una pandemia silenciosa, que parece que no está ahí, pero está”, por lo que “tener un banco de cerebros que permita estudiar y desarrollar estas enfermedades es crucial”.
En este sentido, apela a los políticos para que inviertan en investigación y poder cronificar así este tipo de enfermedades: “¿Dónde podría Castilla y León ser puntera en el mundo? En desarrollo y en potenciar la investigación”. “Dicen que los países ricos invierten más en ciencia, pero es al revés, los países que invierten más en ciencia son los países que se hacen más ricos, es la inversión en ciencia lo que crea riqueza”, añade.






