Unos científicos alemanes encuentran la causa por la que tu cara, espalda o pecho sufre acné
La alimentación podría dar dar un vuelco a la forma de tratar una de las enfermedades de la piel más común
El acné es una de las enfermedades de la piel que más lastra nuestra vida junto a la psoriasis o la rosácea. Todas ellas crean impacto financiero, psicológico y social en las personas que las sufren. Además de ellas, existe la del eleczema, que está unida a una importante morbilidad en forma de malestar físico y a un deterioro de la calidad de vida de los pacientes que la sufren. También hay enfermedades malignas como el melanoma, que incluso conllevan una mortalidad sustancial. Pese a estas alertas, no todas estas enfermedades son tan extremas. También hay problemas que se pueden solucionar cambiando los hábitos alimenticios.
Tal y como ha concluido el estudio realizado por los doctores Judith Hong, Bonnie Koo y Juan Koo, titulado 'El impacto psicosocial y laboral de las enfermedades crónicas de la piel', hay quien experimenta una angustia psicológica y social significativa con estas afecciones, hasta el punto de afectar a la vida laboral de los pacientes que las sufren. Para evitar que tengan estas consecuencias, algunos investigadores alemanes han encontrado una vinculación estrecha entre el acné y la alimentación. Al parecer, se trataría de la relación que hay entre el acné y la ausencia de ácidos grasos omega-3, esenciales para muchas funciones de nuestro organismo y también para fulminar de nuestra piel la presencia de estos granos incómodos, de las espinillas, de los granos de punta blanca o de barros profundos y dolorosos que parecen quistes y que pueden afectar a nuestra cara, a nuestro cuello, a nuestra espalda, a nuestro pecho y a nuestros hombros. Si el acné es intenso, deja marcas en el rostro o en el cuerpo. Si es severo, lleva a generar malestar general, fiebre y abscesos grandes, además de dolor muscular y articular.
La ausencia de este nutriente, causa del acné
Tal y como publica la cadena de radio COPE en su página web, los cardiólogos llevan tiempo insistiendo en la importancia de consumir esta sustancia para mantener los niveles normales de colesterol y así tener una buena salud cardiovascular. También hay otras ramas de la medicina que subrayan cómo al tomar "estos ácidos no producidos por nuestro cuerpo y que debemos incorporar al organismo mediante la alimentación" sentiremos "beneficios en diferentes procesos fisiológicos", ya que se distribuyen a través de todas las células del organismo y modifican la composición y la función de la membrana plasmática de las mismas. Tanta es la importancia del omega-3, que su ausencia puede ser la causa de problemas que nos alteran el desarrollo normal de nuestra vida.
Este descubrimiento ha sido respaldado por los dermatólogos de la Universidad Ludwig-Maximilian de Múnich, que han establecido un vínculo crucial entre el acné y un déficit de ácidos grasos omega-3. Su investigación va a suponer nuevas oportunidades para el tratamiento de una enfermedad que afecta a casi 23 millones de personas (22.870.000), tan solo, en Europa.
También te puede interesar
Lo último