Los contratos de obra y servicio de personal investigador podrían hacerse indefinidos

Esto se produciría antes de que entre en vigor la Ley de Ciencia el próximo 30 de marzo

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Una empleada sostiene una probeta en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias. FOTO EP
Una empleada sostiene una probeta en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias. FOTO EP

Los contratos de obra y servicio de personal investigador podrán convertirse en indefinidos con anterioridad a la entrada en vigor de la futura Ley de Ciencia, si así lo acuerda la parte contratante. Además, los centros de investigación, universidades etc, en este periodo de transición hasta que se apruebe la ley definitivamente, se pueden acoger a una disposición adicional de la vigentes ley de ciencia para hacer contratos indefinidos vinculados a planes y programas, aunque la nueva ley aun no esté en vigor.

Así lo han confirmado a Europa Press fuentes del Ministerio de Ciencia, que también precisan que la entrada en vigor de la reforma laboral el 30 de marzo de 2022 no permitirá realizar más contratos por obra y servicio pero no invalida los que estén en vigor en ese momento.

La reforma de la Ley de Ciencia incorpora un nuevo contrato indefinido para "todo tipo de personal de investigación" que realice actividades científico-técnicas. Este tipo de contrato vendría a sustituir a los contratos por obra y servicio, muy extendidos en el sistema científico y de investigación español, y que desaparecerán con la entrada en vigor de la reforma laboral el 30 de marzo de 2022, por la nueva redacción del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores.

Esta situación había sido denunciada por sindicatos como CSIF, que alertaban de la necesidad de ofrecer una solución transitoria para unos 30.000 contratos de investigación por obra y servicio que quedarían en el "limbo" desde la entrada en vigor de la reforma laboral hasta la entrada en vigor de la futura Ley de Ciencia.

Preguntada sobre si se plantean adoptar alguna medida transitoria para paliar los efectos de la reforma laboral, mientras se tramita la Ley de Ciencia en el Congreso, la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, ha afirmado que ambas normas "están alineadas en la lucha contra la precariedad".

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario, que ha dado luz verde el anteproyecto de ley, Morant ha precisado que "lo que ha hecho la reforma laboral es adelantar lo que ya preveía la Ley de la Ciencia, que era que desaparecieran los contratos de obra y servicio, que lo que hacían era obligar a los grupos de investigación a romperse cada cuatro años y al investigador lo dejaba sin trabajo cada cuatro años".

Según ha añadido la titular de la cartera de Ciencia, eso provocaba "muchísima precariedad, temporalidad, pero además mucha ligitiosidad porque, en definitiva, no se entendía que una línea de investigación que pueda estar financiada con fondos, por ejemplo, europeos de diez años, de doce años, tenga que ir rompiendo sus grupos de investigación cada cuatro años".

Por tanto, Diana Morant ha puesto de relieve que "las dos leyes ya preveían la desaparición del contrato de obra y servicio", pero ha añadido que "es verdad que la Ley de la Ciencia tiene la singularidad de que su contrato indefinido no consume tasa de reposición y no necesita de autorización previa por parte de Hacienda".

De este modo, la ministra ha explicado que Hacienda informó hace dos días a "todos los centros que contratan en materia de ciencia, de que pueden utilizar, en este tiempo, una disposición adicional que ya contemplaba la Ley del 2011 y que, por tanto, todos aquellos contratos que se suscribían como contrato de obra y servicio se pueden acoger a esta disposición adicional". "Estos contratos pasarían directamente a ser los contratos de la Ley de la Ciencia con la entrada en vigor" de la misma, ha zanjado.

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