CSIF exige protocolos contra el acoso y la violencia en las aulas de la Comunidad

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado a la Junta de Castilla y León, al igual que se hizo el curso pasado y con más motivo todavía, reforzar el apoyo jurídico al profesorado, también en el ámbito del ciberacoso

1 Comentarios

Un aula de un colegio
Un aula de un colegio

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado a la Junta de Castilla y León, al igual que se hizo el curso pasado y con más motivo todavía, reforzar el apoyo jurídico al profesorado, también en el ámbito del ciberacoso, y el uso de las tecnologías en educación, así como seguir profundizando en la utilización de los medios digitales y reforzando la ciberseguridad del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Además, el sindicato independiente ha exigido que se ponga en marcha lo establecido en el artículo 124.5 de la nueva ley educativa (LOMLOE), en el que se pide a las administraciones educativas que regulen protocolos de actuación frente a indicios de acoso escolar, ciberacoso, acoso sexual, violencia de género y cualquier otra manifestación de violencia. Para CSIF, es básico el refuerzo de la figura de la autoridad del docente, y que tengan las herramientas suficientes para hacer frente a situaciones complejas en el aula, así como el respaldo total de la administración.

Estas peticiones se han hecho en la reunión del pleno de la sección de convivencia escolar del Observatorio de Castilla y León, que se celebró este martes, y en el que la Junta ha presentado el informe del curso 2019-2020. La consejera de Educación, Rocío Lucas, ha enfatizado en los buenos datos de la convivencia en Castilla y León, en el curso al que se circunscribe el informe; y ha hecho referencia a informes internacionales, poniendo a Castilla y León como ejemplo a seguir por el resto de comunidades. 

  CSIF ha estado como sindicato más representativo del profesorado de la educación pública de Castilla y León, y ha reconocido la gran labor de los docentes de la Comunidad, en un contexto tan delicado como la situación de pandemia que llevamos sufriendo desde hace más de un año.

Este ha sido el motivo por el que se han presentado los datos de forma seccionada: por un lado, desde septiembre de 2019 hasta enero de 2020 y, por otro lado, desde febrero de 2020 a junio del mismo año.

Aunque, en general, los datos son positivos, se han detectado algunas cuestiones preocupantes, como las incidencias en cuanto a disrupciones escolares (molestias y comportamientos inadecuados en clase). En el primer período analizado, con una enseñanza cien por cien presencial, han aumentado en más de un 17% las incidencias en el desarrollo de las tareas académicas. Estos datos contrastan con el segundo período, en el que la educación era on line, y las incidencias disminuyeron en más de un 77% (algo lógico si el alumnado no ha acudido a clase).

Del total de incidencias, la disrupción escolar supone un 67%, lo que refleja una ligera subida con respecto al curso anterior. Del mismo modo, las relaciones directas entre el profesorado y el alumnado (que incluye las agresiones) también han registrado un ligero repunte, suponiendo más de un 13% del total de las disrupciones generadas en el aula.

Una vez más, los centros de titularidad pública registran menos incidencias que los centros concertados, ya que, según los datos del informe, más del 77% de los centros concertados han comunicado incidencias, frente a poco más del 55% de los públicos.

Por etapas educativas, se observa de nuevo que la mayor parte de las incidencias se producen en centros de Secundaria, ya que más del 95% de estos centros han comunicado algún tipo de incidencia, frente a los centros de Educación Infantil y Primaria, donde se supera el 41%. En una situación intermedia se encuentran los centros integrados de Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial, en los que se comunican incidencias en más 67% de los centros.

Como en el informe del curso pasado, se mantiene el perfil masculino en las incidencias entre el alumnado, ya que más del 75% del total de las incidencias son producidas por hombres. No obstante, se ha incrementado la participación de las mujeres en incidencias relacionadas con la disrupción escolar, los conflictos directos con el profesorado y entre el alumnado, sin llegar a superar en ningún caso un 28%.

CSIF muestra su preocupación por el aumento de dos casos de ciberacoso. Sin embargo, ha resultado extraño una subida tan leve, en un contexto de pandemia y educación on line. Durante el confinamiento, han sido numerosas las quejas que llegaban a CSIF en relación con las disrupciones en la enseñanza on line, violación de la intimidad, o uso indebido de la imagen del profesorado, razón por la que se elaboró una guía de buenas prácticas ‘Privacidad y seguridad TIC para docentes’.

Tienes que iniciar sesión para ver los comentarios

Destacados
Lo más leído