La desertización financiera lleva a una decena de pueblos de la provincia a reinventarse para disponer de dinero en efectivo

La Diputación ya puso en marcha en noviembre un sistema pionero en España para para facilitar este servicio con la instalación de cajeros en los bibliobuses que recorren los diferentes municipios de Salamanca

Mozárbez ha sido el último pueblo de la provincia en instalar cajero automático para facilitar este servicio a los vecinos
Mozárbez ha sido el último pueblo de la provincia en instalar cajero automático para facilitar este servicio a los vecinos

La desertización financiera ha llevado a algunos pueblos de Salamanca a buscar nuevas fórmulas para poder combatir el cierre y la insuficiencia de oficinas bancarias en el medio rural. Un hecho en plena era de la digitalización al que se añade la pérdida de tiendas o comercios especialmente en los pequeños municipios, e incluso como también sucede con las consultas médicas.

El cierre de oficinas bancarias no es algo circunstancial que solo suceda en los pequeños municipios, sino que es un hecho generalizado en todos los núcleos de población, con independencia de su tamaño. La pérdida de población es una de las principales causas que ha llevado a este hecho.

Es por ello que para que los vecinos no tengan que desplazarse hasta otras localidades cercanas o incluso llegar hasta la capital, casi una decena de Ayuntamientos de la provincia han optado por instalar cajeros para darle este servicio a los habitantes del pueblo, especialmente a las personas mayores que son las que presentan mayores dificultades a la hora de tener que desplazarse para realizar este cotidiano trámite.

Hinojosa de Duero, Galinduste, Topas, San Esteban de la Sierra y Aldeaseca de la Armuña, municipios a los que se ha añadido recientemente la localidad de Mozárbez, son los municipios que han optado por instalar este servicio en las dependencias municipales.

Para el alcalde de Mozárbez, Fermín Pérez, la instalación del cajero en la localidad permite "tener un servicio necesario en el pueblo". La localidad nunca ha tenido sucursales bancarias y el cajero más cercano está en Salamanca, a 15 kilómetros. "Es práctico sobre todo para la gente mayor, que no le gusta pagar con tarjetas y es un servicio que viene bien, siempre sale mejor pagar una comisión que tener que coger el coche para sacar dinero", asegura.

Estos cajeros funcionan con tarjetas de todas las entidades bajo comisión. Un coste de 1,35 euros para el interesado por cada operación que realice y que, a su vez, conlleva un coste anual de 3000 euros más IVA para el Ayuntamiento. "Si tenemos en cuenta que una orquesta nos cuesta entre 7.000 y 8.000 euros por cuatro horas, me parece que es un servicio perfectamente asumible y que disfrutamos todo el año a cualquier hora del día", asegura el alcalde.

Cajeros sobre ruedas que recorren 130 municipios de Salamanca

Además de los Ayuntamientos que optan por instalar cajeros en los municipios para dar esta facilidad a sus vecinos, la Diputación de Salamanca lanzó el pasado mes de noviembre un sistema pionero en España para facilitar este servicio: los bibliocajeros.

Además de llevar la cultura a los pueblos y ante la imposibilidad de una gran cantidad de municipios de disponer de dinero en efectivo, La Salina optó por poner cajeros en los bibliobuses que semanalmente recorren los pueblos de la provincia. En la actualidad, el 82% de los municipios de la provincia no cuentan con este tipo de facilidades y, por el momento, con esta experiencia piloto se benefician 130 localidades al instalarse en dos de los cuatro bibliobuses que recorren los municipios.

Una idea que supone unos costes de mantenimiento que ascienden a 18.000 euros al año pero que permitirá frenar la denominada desertización financiera a la que se están enfrentando los pequeños municipios de Salamanca.

Más de un centenar de pueblos que se benefician en la actualidad y que la pretensión de La Salina es que en el futuro pueda ampliarse a los cerca de 200 municipios que recorren en su conjunto los cuatro bibliobuses de los que dispone la Diputación. Municipios que en su práctica totalidad cuentan con menos de 500 habitantes y muchos de ellos por debajo del centenar. La Diputación acaba de aprobar una dotación de 180.000 euros para ampliar el servicio este año.

Los pequeños pueblos de la provincia han perdido casi 60 oficinas en el último lustro

Los pueblos de la provincia han perdido casi 60 oficinas bancarias en los últimos cinco años. Así, en los municipios de menos de 5.000 habitantes de Salamanca han pasado de contabilizarse 107 entidades en el año 2016 a las 49 oficinas bancarias que había abiertas en el año 2021.

En base a estos datos del Banco de España, Salamanca se sitúa como la tercera provincia de la Comunidad tras León y Zamora que más oficinas ha perdido en el mencionado periodo tras cerrar un total de 58 sucursales.

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