Durante un atasco: efecto cremallera sí, pero efecto acordeón y mirón no, ¿por qué?

La DGT explica qué efectos son imprescindibles en atasco, y cuáles no

Atascos | Fotografía EP
Atascos | Fotografía EP

Estamos en plena operación salida. Un nuevo fin de semana acecha y por ello hay que llamar a la precaución. Las carreteras no son un juego y menos en plena época estival donde todo el mundo hace las maletas y pone rumbo a un destino generalmente los destinos son los de playa, por lo que estas carreteras van a ser las más concurridas.

Desde la DGT piden prudencia al volante, y evitar sobre todo el efecto acordeón y el efecto mirón. Imponiéndose a estos el efecto cremallera.

Ahora bien, en que se diferencias estos tres efectos y por qué unos sí y otros no

El EFECTO ACORDEÓN se produce después de haber estado retenido en un lugar y arrancar minutos después. Un coche arrancará el primero, después otro y acto seguido otro y otro… Así se imitaría un acordeón ya que se va estirando progresivamente. Para evitar este efecto lo ideal es mantener una distancia de seguridad prudente y llevar una velocidad homogénea. Esto evita los frenazos bruscos que son lo peor en un atasco.

El EFECTO MIRÓN es otra de las cosas a evitar en un atasco. Este suele producirse cuando ha habido un golpe. En este caso el resto de los conductores suele parar para ver lo que ocurrido generando una mayor aglomeración.

El EFECTO CREMALLERA, en cambio, es clave para llevar mejor los atascos. Este efecto consiste en pasarse de los dos carriles a uno solo cuando hay salidas o accesos saturados, cuando ha habido un accidente, una avería o una obra. En este caso para que no se produzcan infernales atascos, la mejor opción es usar solo un carril porque aunque a priori parezca que se retrocede, ya que la sensación es de lentitud en realidad es todo lo contrario.

 

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