Encinas de Abajo despide a María, su Princesa Futbolera Guerrera de la eterna sonrisa

Cientos de vecinos, amigos y familiares dan su último adiós a la pequeña

Entierro de María Caamaño en Encinas de Abajo
Entierro de María Caamaño en Encinas de Abajo

Ha sido su vecina más valiente. La que, a pesar de los reveses, las semanas de hospital y los tratamientos, nunca dejó de sonreír. Hoy, todos los vecinos de Encinas de Abajo, acompañados de cientos de personas venidos de toda la comarca, muchos amigos, que durante este tiempo han acompañado a la familia en algún momento, y los desolados familiares han dado su último adiós a María, la niña de la eterna sonrisa.

A la seis en punto de la tarde el silencio tomaba los alrededores de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Encinas de Abajo. Ante la masiva afluencia de gente se había habilitado una pantalla para que la misa pudiera seguirse desde el exterior y una carpa con sillas, ya que el templo se quedaba pequeño para albergar a tanta gente que quería que la familia se sintiera más acompañada que nunca.

No podía faltar su gran pasión, el fútbol. El féretro de María llegó con una camiseta de la selección Española de Fútbol encima, la misma que tenía el día que celebró en Madrid la victoria de la Roja en la Eurocopa. Sus tíos fueron quienes portaron el féretro hasta el interior de la iglesia donde el párroco, Manuel Muiños arrancó la celebración poniendo sobre María una camiseta de su Atlético de Madrid, asegurando que ese partido lo iba a jugar con ella y convencido de que "si algo nos ha dejado María es una sonrisa de vida y esperanza".

Durante su homilía el párroco destacó "el milagro" que había hecho María "creando comunidad, esperanza y visibilizando el cáncer infantil". "María puso esperanza, ilusión , alegría, fe y confianza. Sacó sus talentos y los puso en valor y nos llama a poner en valor lo que somos. Nos ha regalado mucho y tenemos que seguir siendo sonrisa de Dios en medio de la humanidad como lo era María", añadió.

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