Farmacéuticos salmantinos en lucha contra la obesidad

El impacto de la obesidad y el sobrepeso en la sociedad actual, junto al activo papel que desarrolla la profesión farmacéutica, convierten a estos sanitarios en agentes fundamentales en la lucha contra esta otra pandemia del siglo XXI

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Obesidad. FOTO EP
Obesidad. FOTO EP

La Organización Mundial de la Salud apuntó en 2016 que más de 1.900 millones de adultos tenían sobrepeso, y más de 650 millones eran obesos. En nuestro país, según la última versión del Estudio Nutricional de la Población Española publicado en 2021, el 39,3% de la población tiene sobrepeso y hasta un 22% obesidad, índices que aumentan con la edad, a menor nivel socioeconómico y en el sexo masculino.

Por tanto, más de la mitad de la población –un 63% de los hombres y un 47% de las mujeres– presenta un peso superior a lo recomendable, con especial incidencia entre la población infantil y juvenil, pues se estima que casi la mitad de los adolescentes son sedentarios y están en riesgo de padecer sobrepeso u obesidad. Estos datos lo convierten en uno de los problemas de salud pública más importantes en la sociedad actual que, además, conlleva un destacado gasto sanitario debido a las implicaciones de las enfermedades con las que se asocia y a las que acompaña.

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud, siendo su causa fundamental un continuo desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. A partir de esa definición, resulta fundamental concienciar a la población de que la obesidad es una enfermedad, y de que es prevenible mediante una limitación de la ingesta energética, modificaciones dietéticas y la realización regular de actividad física.

En este contexto, la participación de los farmacéuticos, como los profesionales sanitarios más cercanos y accesibles para la población, es esencial en la promoción de la prevención, en la detección de factores de riesgo y signos de alerta para una actuación temprana, y en la consecución de los objetivos del proceso terapéutico. Su actuación es especialmente relevante en el asesoramiento y asistencia sanitaria a los pacientes con sobrepeso u obesidad, y a ciudadanos con antecedentes o riesgo aumentado de padecerlos.

Así, por ejemplo, la red de farmacias comunitarias constituyen un canal adecuado para favorecer la educación en hábitos de vida saludables, la detección precoz o la derivación al médico de personas con problemas relevantes de salud. Además, por supuesto, de garantizar la accesibilidad y disponibilidad de medicamentos usados en la farmacoterapia coadyuvante de la obesidad.

Si hablamos del farmacéutico hospitalario, debemos destacar su actuación ante pacientes obesos que requerirán ingresos hospitalarios, como aquellos que sufran eventos cardiovasculares con cierto grado de gravedad o que por la severidad de su patología requieran la realización de procedimientos quirúrgicos. Así, por ejemplo, participan, en coordinación con el resto del equipo asistencial, en la optimización de resultados clínicos mediante los ajustes necesarios para una adecuada dosificación de fármacos según el peso del paciente, de especial relevancia en casos de obesidad mórbida.

El impacto de la obesidad y el sobrepeso en la sociedad actual, junto al activo papel que desarrolla la profesión farmacéutica, convierten a estos sanitarios en agentes fundamentales en la lucha contra esta otra pandemia del siglo XXI.

La obesidad una epidemia del siglo XXI

 

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