¿Han dejado los colegios de Salamanca de ser lugares seguros en esta tercera ola del virus?

¿Está el virus en las aulas? Evidentemente no, pero sí que lo está en las personas que asisten, sin ellos saberlo

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Una escuela infantil en tiempos de Covid 19
Una escuela infantil en tiempos de Covid 19

Salamanca vive en estos momentos una durísima situación, en medio de una fase de transmisión comunitaria del virus, con contagios imparables. Las colas este fin de semana, por ejemplo, en el centro de salud de Capuchinos, donde se están realizando las pruebas PCR a la población, han provocado que se esté atendiendo a las personas previamente citadas prácticamente en orden de llegada.

En los colegios e institutos la situación también es muy complicada, como no podría ser menos. Durante la semana que finaliza se han multiplicado los casos de confinamientos de aulas, de alumnos con síntomas y son muchos los niños que han pasado de asintomáticos a sintomáticos, por lo que hay familias enteras infectadas.

Los servicios epidemiológicos están desbordados y, según indican fuentes escolares consultadas por este diario, que prefieren mantenerse en el anonimato, llegan a notificar con hasta cuatro o cinco días de retraso a los colegios los casos de niños positivos, por lo que la transmisión en estos momentos es imparable.

"Acudir al colegio hoy es un riesgo de contagio muy alto", cuentan las mismas fuentes a SALAMANCA24HORAS. ¿Está el virus en las aulas? Evidentemente no, pero sí que lo está en las personas que asisten, sin ellos saberlo. Mientras tanto, la Junta se afana en insistirle al Gobierno de Espala que tome medidas más drásticas, tales como los confinamientos domiciliarios. Igea pide a los ciudadanos que se aíslen en casa. ¿Es esencial ir a un colegio en estos momentos? La respuesta es no, porque lo esencial es la compra de alimentos, de medicamentos, lugares a los que, aún corriendo riesgo, se está un tiempo breve, aunque siempre hay excesos.

Mientras tanto, el profesorado y el personal de los colegios trabajan al 200%. Los profesores de Infantil, al ser grupos burbuja, no descansan en toda la jornada escolar. Pasan, desde que reciben a los niños, hasta que se marchan, todo el tiempo con ellos, apartados de todos los demás grupos.

En Primaria y ESO se doblan las clases o parten para atender, a veces, a dos cursos a la vez, porque los profesores faltan a clase, por confinamiento u otro tipo de baja, y los sustitutos escasean. Las autoridades educativas admiten el enorme esfuerzo que los docentes están haciendo, pero han triplicado el papeleo y los informes. No lo están poniendo fácil, dicen las fuentes consultadas.

Todas las personas que asisten a estos centros educativos están en riesgo y la modalidad de clases online no satisface a nadie. Es cierto que no es lo más adecuado, no se alcanzan los mismos objetivos que en las clases presenciales, pero mantener a toda costa una presencialidad para evitar crear la sensación de que el virus nos domina, es pensar con intereses muy alejados de la emergencia sanitaria.

Los colegios e institutos están acabando enero y es posible soportar clases online un tiempo y poder retomar el curso después. Es una medida urgente y necesaria en estos momentos en Salamanca. Está claro que mandar a los niños a casa, en cursos mayores, si luego salen con amigos y demás, no tendrá el éxito deseado, pero corren riesgo las vidas de muchos ciudadanos.

Los profesores no pueden cerrar el colegio en el que trabajan, pero sí pueden advertir a las familias sobre la situación. Ahora mismo, la situación sanitaria se impone.

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