Juan Rollán, juez decano de Salamanca: "No entiendo por qué el Gobierno mantuvo cerrada la Justicia durante tanto tiempo"

El juez decano de Salamanca, Juan Rollán, cuenta en una entrevista a SALAMANCA24HORAS los pormenores vividos durante la pandemia en los Juzgados de la ciudad

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 Juez decano Salamanca Juan Rollán (2)
Juez decano Salamanca Juan Rollán (2)

¿Cuándo se dio cuenta de que la situación con el Covid-19 iba a ser mucho más dura de lo que se esperaba?

El estado de alarma se decretó el 14 de marzo. Yo era de los incautos que pensaba que en quince días estaría resuelto pero luego se vio que no, que los contagios seguían. Creo que fui consciente de la gravedad de todo esto a mediados de abril. Todos los órdenes jurisdiccionales se fueron a casa excepto los de Instrucción, en los que trabajo yo. Los cuatro jueces de Instrucción hemos seguido trabajando con total normalidad, hemos tenido guardias, presos, detenidos… hemos seguido de los servicios mínimos y hemos trabajado presencialmente todo el periodo. El resto de órdenes sí, salvo por casos urgentes en los juzgados de lo Social por los ERTES y los despidos. Pero venir de continuo, sólo los jueces de Instrucción.

¿Qué decisiones fue necesario tomar en ese primer momento?

En los Juzgados de Salamanca se acordó en Junta de Jueces y antes de declararse el estado de alarma, limitar el acceso a salas de visitas, que sólo entrasen las partes. Se acordó reducir al mínimo los señalamientos en ese periodo. La Junta de Jueces adoptó estas medidas el miércoles y el domingo se declaró el estado de alarma, por lo que estas medidas casi no tuvieron tiempo de aplicarse. Luego se declaró el estado de alarma y, cuando surgieron los primeros contagios aquí, yo acordé como decano cerrar los Juzgados de lo Contencioso para que se desinfectaran. También solicité la colaboración de la UME, que desinfectó el edificio la primera o la segunda semana posterior a la declaración del estado de alarma. Además, reforzamos la limpieza, eso sí. Se pidieron litros y litros de lejía. Tenemos aquí ahora mismo más lejía que expedientes.

Han pasado ya casi siete meses desde entonces. ¿Cuál es el panorama en los Juzgados de Salamanca? ¿Se ha producido una avalancha de asuntos?

No, no ha habido avalancha de asuntos posterior a reabrirse los Juzgados de Salamanca. Lo que sucede es que hemos estado tres meses parados, con lo cual ha ocurrido una acumulación de asuntos anteriores. Todos los juicios fueron suspendidos, declaraciones, actuaciones... salvo los urgentes de detenidos y causas con presos. Aprovechando la pregunta, nunca he entendido por qué el Gobierno cerró Justicia durante tanto tiempo. Lo entendí en los primeros quince días, si acaso el primer mes por el desconocimiento de no saber hacia dónde iba la pandemia. Pero a partir del 15 de abril, ¿qué sentido tenía tener cerrados los Juzgados tanto tiempo? Nunca lo he comprendido, porque tenemos LexNet para notificar, recibir escritos… que no pudiéramos hacer juicios ni tomar declaración a gente en persona es entendible, pero vía telemática podríamos haber sacado adelante muchísimo trabajo. Pero, por motivos que yo no alcanzo a comprender, el Gobierno mantuvo cerrado los Juzgados hasta junio.

El colapso ya existía, por ejemplo, en Familia o en Laboral. La pandemia no habrá ayudado nada. ¿En qué situación se encuentran?

El juzgado de lo Social, como consecuencia de los ERTEs y, porque me temo que a partir de enero de 2021 habrá cierres y concursos de empresas, probablemente tendrá un volumen de despidos considerables. Dicho esto, lo que realmente necesita Salamanca es un Juzgado de Familia. El Juzgado de Familia lleva cinco años consecutivos sobrepasando con creces más del doble del número de asuntos que tiene que recibir un juzgado de estas características. Esperemos que con los nuevos Presupuestos Generales del Estado nos lo creen; pero volvemos a lo de siempre. Son decisiones de Madrid. Nosotros pedimos, luego Madrid ya decide.

La situación en penal, por ejemplo, habrá bajado, ya que los malos también se quedaron en casa durante el estado de alarma.

Claro. En Penal lo que tenemos son los tres meses de paralización, que es lo que ahora debemos sacar adelante. Se trata de los juicios pendientes que se iban a celebrar en los meses en los que tuvo lugar el estado de alarma. Yo supongo que, en torno a diciembre-enero, se notará que hubo tres meses que prácticamente no entró nada en Penal. Se tramitaron desobediencias por incumplir el estado de alarma, de personas que se enfrentaban a la Policía... entraron asuntos de violencia contra la mujer, que esos sí que siguieron entrando, y poco más.

¿En cuánto tiempo cree que podrán volver a la “normalidad” anterior a la situación generada por el coronavirus?

Normalidad de los asuntos atrasados, de volverlos a poner al día de lo que había en marzo-abril, supongo que en enero de 2021 no habrá problema. La cuestión es que yo preveo que, a partir de enero, van a entrar muchos asuntos, especialmente de Laboral y Mercantil, porque por mucha prórroga de ERTEs, si no hay actividad económica, las empresas van a cerrar, se van a quedar en concurso, los despidos se van a incrementar… ojalá me equivoque y haya una recuperación económica abismal, aunque lamentablemente lo que se ve, con esta segunda ola de rebrote, es que no va a ser así.

¿Tienen los Juzgados de Salamanca las mismas necesidades ahora que antes de la pandemia, o la situación ha provocado más? ¿Cuáles son las más urgentes?

Tenemos las mismas, aunque también tenemos una mayor necesidad de espacio. Uno de los grandes problemas con los que contamos para crear un nuevo juzgado de Familia o el tercero de lo Social o cualquier otro juzgado es que aquí, en este edificio, no cabemos. Es imprescindible que la gerencia, vía alquiler o vía compra, adquiera un edificio. Ya están en ello, eso es cierto, me consta que el Ministerio ya está buscando un edificio en Salamanca para poder crear nuevos juzgados. Si no hay edificio no se va a poder crear nada. Aquí ya no cabe nada más.

¿Ha sido fácil la organización telemática para afrontar estos meses de pandemia? ¿Cómo se están adaptando?

Nos hemos adaptado bien, porque los jueces y fiscales llevábamos con la posibilidad de trabajar telemáticamente desde mucho antes de la pandemia. LexNet existe y existía anteriormente. También teníamos Cisco y, a través de Cisco, podíamos trabajar telemáticamente y acceder a los procedimientos. Respecto a jueces y fiscales no ha habido problema porque ya estábamos trabajando en ello. El tema han sido los funcionarios de Justicia que no tenían acceso telemático. Entonces ha sido un proceso un poco lento, pero a partir de junio tuvieron acceso voluntariamente los que han querido apuntarse a ello. De hecho, hay como un 30% de la plantilla que está haciendo teletrabajo. Supongo que continuarán así hasta que se de por finalizada la pandemia.

¿El medio telemático ha llegado para quedarse en todos los niveles de la Justicia?

Sí, porque hace años que se decidió que era el futuro. Se estaba utilizando con normalidad y esta pandemia, no cabe duda, lo ha potenciado.

¿Considera que un procedimiento telemático conserva todas las garantías procesales? ¿Cree que el sistema de videoconferencias, que sólo apunta a la cara del interviniente pero no muestra sus gestos, sus manos, si le hace alguna seña a alguien… preserva la garantía procesal?

Lo que es el expediente, sí. Si se refiere a la celebración de juicios, en mi opinión, no. Un juicio o una declaración tiene que constar de inmediación, del cara a cara. Para un juez es muy importante ver los gestos que hace el denunciante, el denunciado, el demandante y el demandado. Dónde mira, si mueve la cabeza hacia abajo al hablar, si se muestra agresivo, si está alterado… todo ello es muy importante para valorar la prueba, y eso por vídeo no se ve.

¿Están siendo fáciles las comunicaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad debido a que no existe prácticamente la presencialidad?

El Ministerio de Justicia ha instalado un sistema, que se llama Vídeo.justicia, y a través de él podemos conectar con cualquiera. No sólo con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, también con un abogado en su casa, con un testigo. No ha habido ningún problema en ningún momento. De hecho, este programa se instaló a finales de marzo-primeros de abril, y desde entonces todos los detenidos se han realizado por videoconferencia desde la Comandancia de la Guardia Civil o la Comisaría de la Policía Nacional.

Le quería preguntar por la cláusula rebus sic stantibus.  La ley no permite cambiar las cláusulas de un contrato ya firmadas, pero claro, no nos habíamos enfrentado a una pandemia sanitaria mundial. Hay una ola jurídica de expertos que quieren modificarla para que, en casos como el que vivimos, los contratos se puedan acomodar. Ustedes, los jueces, están sometidos a la ley pero son humanos y conocen la situación que muchas personas están viviendo debido a la pandemia. ¿Cree que es necesario hacer énfasis en ella?

La cláusula rebus sic stantibus existe del Derecho Romano. Que sea aplicable a la situación actual de la pandemia lo tendrán que decidir los juzgados de Primera Instancia en los casos que se les somentan. También las Audiencia Provinciales en los recursos. Es deseable que el Congreso modificase el Código Civil y estableciese que, en una situación de pandemia que altera todo, sea considerado como aplicación de esta cláusula y permita poder paralizar o modificar contratos. Porque claro, se me vienen a la cabeza todos los barres cerrados que estén pagando contrato de alquiler… es una situación muy delicada. Tendrán que ir a los juzgados de Primera Instancia y vía juicios resolver si es aplicable o no este caso.

¿Qué momento vive la justicia gratuita en Salamanca?

Se hace mucho uso siempre de ella. La comisión de Justicia Gratuita resuelve una gran cantidad de expedientes todos los meses en Salamanca y me consta que está funcionando con normalidad.

¿Cómo ha afectado el Covid-19 a la judicatura de Salamanca?

En lo que se refiere a jueces, únicamente ha habido dos bajas por positivo de coronavirus, a los que se les ha nombrado juez sustituto durante el periodo de cuarentena. No ha habido mayores problemas. Se quedaron en cuarentena y, cuando se han reincorporado, han vuelto con normalidad a su trabajo.

¿Cuáles están siendo las principales lecciones que les está dejando el Covid-19?

Es una situación desesperante que, ojalá, se acabe a la mayor brevedad. La consecuencia principal es que nos ha ralentizado el trabajo y nos ha generado muchos problemas. Para evitar la concentración de gente en los juzgados y en los juicios nos hemos visto obligados a citar con mucho espacio de gente, lo cual también ha alargado las cosas. No podemos hacer como hacíamos antes, de diez jueces en una mañana. Ahora tenemos que hacer cinco. Aquí se citaba a multitud de gente por las mañanas que daba igual que estuvieran todos juntos en los pasillos. La consecuencia es mucha molestia. Estamos deseando que haya tratamiento, vacuna y que se termine cuanto antes. La forma de trabajar nos la ha alterado completamente.

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