La justicia ordena al Ayuntamiento de Salamanca cerrar el pipican del CAEM por causar molestias acústicas a los vecinos

Los ladridos de los perros han sido el motivo de la queja de los residentes del lugar, que han llevado a los tribunales al consistorio de la capital del Tormes tras no poner solución a una problemática que se lleva dando desde 2023

Pipican cerrado por una sentencia contra el Ayuntmaiento de Salamanca situado junto al CAEM
Pipican cerrado por una sentencia contra el Ayuntmaiento de Salamanca situado junto al CAEM | Andrea Mateos

El Juzgado de lo Contencioso número uno ha ordenado clausurar el pipican situado junto al Centro de Artes Escénicas y de la Música de Salamanca por las molestias causadas los ladridos de los perros, una situación por la que llevaban luchando los vecinos de la zona durante años y donde la justicia les ha acabado avalando.

Todo habría comenzado en 2023, cuando el consistorio salmantino instaló un área de recreo para perros, conocido comúnmente como un pipican, en el paseo Padre Enrique Basabe y en la calle La Milagrosa. El funcionamiento del mismo iba a ser de 8:00 a 23:00 horas, siendo los momentos de mayor frecuencia las últimas horas de la tarde.

Al situarse cerca de algunas de las ventanas de los edificios cercanos, algunos vecinos transmitieron sus quejas por las molestias de los ladridos de los perros, además de ”las voces y bullicio de los grupos de cuidadores” de los canes. Uno de los demandantes, además, habría tenido estados de ansiedad y problemas de sueño, precisando asistencia médica y psicológica valorando abandonar su propia casa, según se expone en la propia sentencia a la que ha tenido acceso este medio.

Los hechos se habrían agravado también a partir de las 18:30 horas, además de otras ocasiones donde los propios perros estarían dentro del recinto a partir de las 6:30 horas de la mañana. Al transmitir sus quejas al consistorio, el propio Ayuntamiento de Salamanca colocó un cartel para informar a los dueños de los perros, sin solucionar el propio letrero ninguno de los problemas. Así pues, seguían las molestias para algunos niños en sus momentos de estudio o a propios trabajadores en sus turnos de descanso.

Cabe destacar que agentes de la Policía Local de Salamanca constataron en los domicilios que el ruido superaba en el momento de la medición los niveles legales, situándose varios de los resultados entre los 29 y 36 decibelios. Otro de los estudios realizados por una empresa privada arrojó más datos sobre el asunto, situando los decibelios en algunos casos en los 45,8 y 45,4 decibelios, siendo el límite legal de 32 decibelios.

Las quejas que se transmitieron al propio Ayuntamiento de Salamanca no solamente fueron por parte de los vecinos, en cuyos casos se comprobaron que las viviendas estaban correctamente aisladas, sino que la Asociación de vecinos de la Aldehuela también realizó una solicitud de traslado de recinto.

De este modo, la demanda interpuesta por la Asociación de Juristas del Ruido ha hecho que la justicia de Salamanca ordene el cierre de este área de recreo de cara a que los vecinos logren descansar. Por otro lado, el Ayuntamiento de Salamanca podrá acordar el traslado del mismo a otro lugar donde no ocasione molestias.

La abogada María José Rodríguez, abogada del caso, también ha indicado que de la no existencia de casos similares en España, lo que podría abrir la puerta a que otras comunidades de propietarios o asociaciones también quieran denunciar en otros lugares de la capital del Tormes, como podría ser los de la zona de Julián Sánchez el Charro cuyos residentes también habrían transmitido sus quejas.

El Ayuntamiento de Salamanca, en valoración sobre qué hacer

Por parte del Ayuntamiento de Salamanca, han informado que hubo una denuncia por parte de tres vecinos de la zona, donde pusieron carteles para concienciar. Al realizar los dueños de los perros caso omiso, se formalizó la denuncia que finalmente ha dictado sentencia en contra del consistorio charro.

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