"Me parecen tremendamente peligrosos esos discursos que niegan la violencia de género y que se reflejan en datos tan preocupantes como que un 20% de los jóvenes considere que no existe"

La subdelegada del Gobierno en Salamanca, Encarnación Pérez, insiste en que acabar con esta "lacra sinsentido" es una lucha de toda la sociedad unida: "Todos debemos de ser agentes sociales de igualdad y agentes contra la violencia"

Encarnación Pérez, subdelegada del Gobierno en Salamanca
Encarnación Pérez, subdelegada del Gobierno en Salamanca

Un total de 37 mujeres asesinadas en 2021, una de ellas en la localidad salmantina de Doñinos, 1.118 desde 2003 (cinco en Salamanca), 330 menores huérfanos, cinco asesinados este año... son los datos más crueles de la violencia de género; una violencia que se manifiesta de muchas maneras, psicológica, física, sexualmente... simplemente por el hecho de ser mujer y, que en la mayoría de los casos, se sigue silenciando. Bajo el lema 'Juntas' se celebra este miércoles el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, una jornada en la que la subdelegada del Gobierno en Salamanca, Encarnación Pérez, aboga por la unión de "todos y todas" en la lucha para "acabar con esta lacra", porque "matar o maltratar a una mujer por el hecho de ser mujer es algo sin sentido".

-¿Cuántas salmantinas están protegidas por el Sistema VioGén (Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género)?

-A fecha de hoy hay 296 casos activados que tienen seguimiento policial en función del nivel de riesgo que arroje el sistema Viogén, que desde 2007 aplica medidas policiales que pueden ir desde 24 horas de vigilancia y seguimiento y acompañamiento, a la llamada telefónica o contactos personales. La Policía Nacional y la Guardia Civil son fundamentales para determinar el nivel de riesgo, pero es muy importante la colaboración de las policías locales; en Salamanca prácticamente el 99% de las policías locales están dentro del sistema. Dentro de esas mujeres en riesgo, durante todo el año hay casos de riesgo extremo, en las que tienen que ser vigiladas de manera continua para evitar que puedan ser asesinadas.

-La protección a las víctimas que denuncian está garantizada, pero ¿qué pasa con esa la mayoría que no denuncia?

-Es un tema clave. Las mujeres no denuncian porque tienen miedo, a veces también por desconocimiento. Es muy importante, por ejemplo desde los centros de salud, que se pueda detectar que ha habido algún tipo de situación de maltrato; también con las organizaciones no gubernamentales y del tercer sector, que están muy cerca de las mujeres. Hay que dar confianza, que ellas tengan ese conocimiento, que no ignoren los recursos que pueden tener y el acompañamiento que se les da.

Son muchos los recursos que se ponen a disposición de la mujer maltratada. Desde la Administración central, las comunidades, los ayuntamientos, la Diputación, las organizaciones del tercer sector... hay recursos, casas de acogidas y servicios sociales como para que las mujeres puedan plantearse que no van a estar solas; de ahí que el lema ‘Juntas’ sea muy importante, porque vamos a poder hacerle acompañamiento. Esto tendría que dar seguridad, por eso, tenemos que intentar llegar a todos los rincones, para que las mujeres y quienes están en su entorno y son conocedores de esta situación puedan tener también una función de agentes sociales, puedan ‘animar' y acompañar a las mujeres.

Para los presupuestos de 2022 ha habido un aumento de 56 millones que elevan para el año que viene 286.000 millones de euros la inversión en recursos; está claro que por parte Gobierno de España el tema de la igualdad es un elemento nuclear y la igualdad va ligada directamente a la defensa de las mujeres y a la lucha contra la situación de maltrato. Es impresionante, es algo que me sigue doliendo en lo más profundo, que a una mujer se la pueda maltratar e incluso matar por el hecho simplemente de ser mujer; es algo inconcebible.

-Además parece que en los últimos meses o años se ha dado un paso atrás.

-Un tema que me preocupa mucho son los jóvenes. Es muy importante que las generaciones que vengan sean capaces de entender que la resolución de conflictos tiene que venir por otro camino, que la diferencia hay que integrarla y que hombres y mujeres tenemos los mismos derechos. Me llama la atención que en este momento hay un 20% de jóvenes que considera que no existe la violencia de género; sin embargo, en 2019 era un 14%. Esto es un elemento importante para que empecemos a reflexionar sobre qué es lo que está pasando. Porque el proceso educativo es clave y el Pacto de Estado contra la Violencia de todas las instituciones, que se activó en 2008, también lleva una parte relacionada con la prevención, con procesos educativos para también apoyar desde todos los ayuntamientos y aquellas instituciones más cercanas a la ciudadanía.

Este dato de los jóvenes es preocupante y habrá que empezar a estudiar qué es lo que está pasando. Por eso, son muy peligrosos los discursos que están apareciendo donde niegan totalmente que la violencia hacia las mujeres por ser mujeres existe; me parece tremendamente peligroso, creo que es una responsabilidad grande que deberíamos reflexionar, y deben de reflexionar quienes están lanzando estos discursos que, a mi entender, son peligroso y que se están reflejando en algunas estadísticas como esta de los jóvenes; seguro que hay que profundizar mucho más en ello, pero me preocupa que se haya pasado de un 14 a un 20% ahora.

-Un mensaje que parece que está calando, pero ¿también puede influir en que la víctima tenga aún más miedo de denunciar o piense que no la van a creer?

-Claro. Por eso es muy importante que la mujer conozca todo lo que tiene, todos los recursos, porque es mucho. Desde que salió la Ley de las medidas de protección de 2004 y lo que se ha venido legislando a partir de ahí; o el tema de ellos hijos, que también es importante para ellas, en el que ha habido un cambio legislativo en materia sobre todo de derecho civil, mediante el que no es necesaria la autorización del padre para ciertas cosas, que no haya visitas prisiones, etc. y ha entrado este concepto que ha existido siempre que es la violencia vicaria.

-¿Qué se puede hacer contra estos mensajes que están negando la violencia de género?

-Lo que estamos haciendo. Dar voz a lo que está sucediendo. Son datos objetivos, no es una percepción, cuántas mujeres tienen que ser protegidas, cuántas mujeres han sido asesinadas... Esto es importante, visibilizar algo que a lo largo de la historia ha formado parte del espacio privado. Ahí no se entraba y hoy es un problema de Estado, de carácter totalmente público, de ahí, las grandes medidas y la apuesta en concreto de este Gobierno con el tema de la violencia.

También hay que destacar que la coordinación interinstitucional es fundamental. No podemos tener techo, tenemos que colaborar todas las instituciones y también la sociedad civil, a través de las organizaciones y de las figuras jurídicas que están creadas para ello, pero también como ciudadanos, hombres y mujeres frente a algo que podemos ver en un momento determinado, ver cómo podemos ser agentes sociales también. Pero con esto tenemos que acabar, porque un país que tiene índices de violencia contra las mujeres es un país con un déficit democrático y es un país que no puede crecer y evolucionar en la medida que tendría que hacerlo. Por lo tanto, ese divorcio que existe entre las tecnologías y las autopistas de la información, todo lo que está llegando que queda obsoleto en 24 horas y, sin embargo, en el desarrollo humano de las personas, en la resolución de los conflictos, en la reflexión sobre nuestros propios congéneres, qué es lo que está pasando que ahí no vamos evolucionando. Por eso, la mejor inversión para este tema es una inversión educativa en el espacio formal y no formal, desde la infancia hasta la Universidad, porque los temás de género deben de ser cuestiones transversales en todos los procesos educativos

-¿Actualmente se está haciendo?

-Tenemos que seguir haciendo. Claro que se ha avanzado, tenemos un marco legislativo, tenemos unas medidas importantes, unos cuerpos y fuerzas de seguridad preparados, fiscalías especiales… hemos avanzado mucho, porque hay toda una legislación detrás que nos va empujando, y claro que hemos avanzado, pero mientras haya una sola víctima, una mujer maltratada o asesinada por el hecho de ser mujer, no podemos dar por finalizado el proceso.

- Dentro de todas las medidas puestas en marcha por el Ministerio de Igualdad ¿Cuál destacaría?

- El reforzamiento en el tema del Pacto de Estado creo que es muy importante, y las medidas y los cambios legislativos que se han podido producir. A través del Pacto de Estado estamos llegando a todos los ayuntamientos de toda España; 262 hay en Salamanca y estamos llegando. También es muy importante que todas las subdelegaciones de Gobierno de toda España llevamos ya un tiempo (desde 2006) con las unidades creadas de atención a las víctimas de violencia de género. Además fue muy importante que durante el estado de alarma por el COVID, los servicios de atención a las mujeres víctimas se consideraron servicios esenciales.

-Además de la coordinación entre instituciones, ¿la relación con las asociaciones de mujeres que trabajan con las víctimas es constante?

-Sí, además el papel de las ONG y de las asociaciones del tercer sector es muy importante, complementa mucho la acción, porque conocen muy bien y están implementadas en el territorio. Una de las primeras cosas que hice al poco de llegar como subdelegada fue mantener un encuentro con estas asociaciones.

También es fundamental resaltar lo que hacemos con el plan director, que tiene diferentes frentes para trabajar en el campo educativo, o los fondos de recuperación europeos, donde uno de los objetivos tiene que ver con las cuestiones de género; ir incorporando el tema de la igualdad, a las mujeres, en los proyectos es también importante.

-Y esas mujeres que niegan violencia...

-No tengo nada que ver con ellas. Yo tengo que hacer lo que tengo que hacer, visibilizar, dar voz e intentar también dar luz a estas mujeres, que sepan, como dice el lema ‘Juntas’, que van a tener acompañamiento, que hay recursos y que las instituciones en este tema estamos realmente coordinadas para ir acabando con esta lacra.

Importante también para acabar con esto, que lleguemos más allá de lo que es ese discurso que a veces sale rápidamente y que es muy correcto; tenemos que interiorizar todo esto y llevarlo al día a día, a manifestarlo en no aceptar la broma graciosa o el chiste fácil con este tema. Por eso, digo que todos debemos de ser agentes sociales de igualdad y agentes contra la violencia, porque lo podemos hacer cada uno desde donde estamos, porque a veces dejamos pasar cosas, porque no va conmigo o no parece tanto; pero no, hay que actuar rápidamente. Y las jóvenes también, porque es preocupante ver a chicas 20 años estudiando felices y de repente, escuchar que 'mi novio me controla el móvil o me dice lo que me puedo poner o no'. Esto es impresionante. Por eso, la gente joven, las familias, el entorno debe de estar atento a comportamientos, a expresiones o a cuestiones que se consideran como normales o que forman parte de la protección, del cariño, y que no es así.

-Un mensaje para este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer...

- Me remito a nuestro lema: ‘Juntas’. Esta es una lucha en la que tenemos que estar todos y todas muy unidas, porque acabar con esta lacra es tomar conciencia de que la violencia no es el camino, de que matar o maltratar a una mujer por el hecho de ser mujer es algo sin sentido.

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